lunes, 10 de enero de 2011

Pacientes expertos en fibromialgia

La fibromialgia es un mal crónico y difícil de sobrellevar. Los enfermos que lo sufren, en su mayoría mujeres, experimentan fuertes dolores musculares. A pesar de ello, la buena noticia es que algunos pacientes han aprendido a controlar su enfermedad y pueden ayudar a otros a hacer lo propio. Los afectados viven mejor gracias a su apoyo y al seguimiento de una serie de recomendaciones aplicables en el día a día, más allá de los tratamientos médicos y de la atención sanitaria.

Se estima que la fibromialgia afecta a entre un 2% y un 4% de las mujeres, ya que se carece de un mapa sobre la verdadera prevalencia de la enfermedad, si bien se sabe que, en proporción, las mujeres afectadas son más que los hombres. Prueba de ello es que la Unidad de Medicina Interna de referencia en fibromialgia, que dirige Vicente Palop Larrea en el Hospital Universitario de la Ribera en Alzira (Valencia), atiende a 4.000 pacientes mujeres y apenas a siete u ocho hombres.

La fibromialgia es una enfermedad crónica que se caracteriza por dolor muscular generalizado, hasta el punto de incapacitar en distintos grados y con un fuerte impacto en la calidad de vida. En la actualiad, "nadie fallece por fibromialgia", asegura el citado experto, por lo que el número de personas que la padecen aumenta y el sistema sanitario no siempre puede prestar la atención que necesitan los pacientes. Por este motivo, la puesta en marcha de programas de enfermos expertos en fibromialgia (como ocurre en otras enfermedades) para ayudar a otros enfermos tiene pleno sentido.

La figura del paciente experto llega donde el sistema sanitario no puede. La Unidad del Hospital La Ribera imparte formación a través de distintas sesiones regladas en grupo y ha impulsado la constitución de la Asociación de Afectados de Fibromialgia de la Ribera (ADAFIR), que organiza talleres de tai-chi, aquagym, técnicas de relajación, autoestima y yoga cerebral para aprender a crear imágenes placenteras.

¿Qué es un paciente experto?

Los pacientes expertos aprenden a conocer su enfermedad hasta el punto de saber identificar los síntomas o cuándo van a empeorar. Adquieren habilidades para controlar su malestar, en ocasiones llegan a decirle al médico qué deben tomar y qué no e, incluso, saben cuándo deben acudir a urgencias, informa Palop. Conocen la evolución de su enfermedad y se responsabilizan de ella, es decir, son sujetos activos que se implican en su control y cumplen bien los tratamientos, en vez de ser enfermos pasivos que delegan por completo el cuidado de su salud en el médico y en el sistema sanitario.

El aumento de estos expertos es muy útil en el caso de enfermedades crónicas, como la fibromialgia, aunque en La Ribera también se ha formado a pacientes expertos en rehabilitación cardiaca o trastorno bipolar. "Pero lo más efectivo es cuando un paciente experto forma a otro", destaca Palop. Para ello, antes deben recibir la instrucción pertinente. ¿Qué se les enseña a estos pacientes para que puedan ayudar a sus semejantes?

Técnicas para enfermos de fibromialgia

El aumento de estos expertos es muy útil en el caso de enfermedades crónicas

A través de las diversas iniciativas y sucesivas jornadas organizadas por el grupo de Palop, los pacientes de fibromialgia se han formado en una serie de técnicas y han recibido varias recomendaciones para mejorar su estado de salud y calidad de vida. En primer lugar, se les ha enseñado a conocer las limitaciones de su enfermedad y a aprender que, si se exceden físicamente, "luego lo pagan con un gran cansancio y dolor, pero con un sueño reparador".

En segundo lugar, se les enseña a identificar todas las circunstancias de la vida que les resultan estresantes, para cuya resolución quizá necesiten psicoterapia. Entre estas situaciones figuran pequeños problemas en las relaciones personales, laborales, sociales o económicos, que no deben "aparcar", sino compartir con su pareja o comunicarlos a la persona pertinente. De lo contrario, el estrés empeora el dolor que experimentan.

Se ha constatado que los pacientes con fibromialgia dejan de ver en la televisión películas desagradables o los noticiarios. Mediante imágenes de resonancia magnética (RM), se ha demostrado que cuando visualizan una imagen violenta -como un asesinato-, el núcleo del dolor del cerebro se activa y la misma percepción visual les causa dolor.

Yoga cerebral contra el dolor

La tercera de las prácticas consiste en hacerles entender hasta qué punto el pensamiento modula sus vidas y en practicar yoga cerebral para contrarrestar las ideas negativas. El objetivo es mejorar el estado general y de ánimo, además de aportarles más bienestar con la creación mental de imágenes placenteras. Para ello, se les insta a poner a punto sus sentidos, como pensar en la juventud, en un día cálido en la playa e imaginar las algas, el ruido del mar y disfrutar de ellas. Esto se realiza durante unos diez días, transcurridos los cuales se les invita a pensar y construir otras.

La importancia de este ejercicio estriba en que los pacientes tienen la mente ocupada, de forma sistemática, en imágenes negativas que empeoran el dolor. Pero si crean representaciones placenteras y positivas que compitan con esas visiones, pueden mejorar de forma notable.

Juegos de rol para vivir mejor

También se alecciona en juegos de rol. El psiquiatra Luis Rojas Marcos invita a ser feliz con las pequeñas cosas cotidianas que ofrece la vida. Sin embargo, a las mujeres con fibromialgia les cuesta mucho seguir este consejo. Con frecuencia, cuando se reúnen, tienden a hablar del dolor que sienten, entre otras cuestiones. No obstante, caer en esta dinámica empeora su malestar, informa Palop.

De nuevo, para contrarrestarla, se les pide que cuenten cosas agradables al resto y en la asociación se les prohíbe, de manera terminante, quejarse. También se les enseña a agradecer los comentarios positivos que reciben, a abrazarse y a que estos hechos les resulten gratificantes. A medida que integran todas estas enseñanzas, sienten menos dolor y alcanzan un mejor estado.

Ejercicio físico y mental

Otra de las recomendaciones para los afectados de fibromialgia es la práctica de ejercicio físico, puesto que contribuye a controlar el dolor al liberar endorfinas, sustancias bioquímicas analgésicas que desbloquean las tensiones. El ejercicio físico debe estar adaptado a sus necesidades y a la enfermedad, como las técnicas de aquagym, hidroterapia y ejercicios en agua templada, aclara Palop.

Como séptima recomendación, se les invita a realizar otro tipo de ejercicios mentales, similares a los realizados por las personas con parálisis cerebral tras un accidente cerebrovascular, cuando tienen una extremidad paralizada: imaginar que les mueven. En estos pacientes, la fuerza de la mente para recuperar la movilidad y la funcionalidad de las extremidades afectadas es tan efectiva como los ejercicios isométricos, basados en el trabajo de los grupos musculares sin movimientos de contracción o extensión del músculo, que también deben efectuar.

Del mismo modo, a los afectados se les pide que cierren los ojos y se adentren mentalmente en una excursión, incluso si están en casa. Deben imaginarse con ropa cómoda, bien abrigados, sin frío, con zapatillas para caminar y, durante el recorrido, deben recoger setas, pisar una rama de tomillo, agacharse, coger plantas... Imaginar este recorrido, afirma Palop, mejora de forma funcional.

EL LENGUAJE POSITIVO

Lo expresado con el lenguaje no es indiferente y menos en el caso de los pacientes con fibromialgia, que acostumbran a hablar en negativo. Aprender a expresarse de forma positiva es la octava lección. Para ello, se les lee un verso corto de un poeta conocido, como Antonio Machado, y se les pide que expresen con el lenguaje qué sensación les transmite esta cita literaria.

"Pueden hacerlo como deseen. Si para una persona su número preferido es el 8, puede decir que este verso es un 8, o si su color preferido es el rosa, puede decir que es rosa", explica Palop. Otra posibilidad consiste en pensar en frases como "me siento acompañado por mi familia en mi enfermedad". En definitiva, cada persona, con el lenguaje, debe expresarse en positivo. La razón que lo justifica es que "el lenguaje modula a las personas, a sus pensamientos y la forma en que actúan", añade el experto.

CLARA BASSI


FUENTE: http://www.alzira.biz/index.php/categoryblog/1645-pacientes-expertos-en-fibromialgia.html


domingo, 9 de enero de 2011

El Llamamiento de París (sobre la Pandemia Química)

El Llamamiento de París (sobre la Pandemia Química)

La Pandemia Química: una amenaza real

La contaminación química no es un factor que cree un pequeño porcentaje de enfermedades en Occidente sino un factor con un peso enorme en el crecimiento de patologías muy relevantes

En estos textos hacemos un esfuerzo divulgativo para que no nos perdamos en disertaciones científicas complejas ni en cosas de difícil comprensión o que puedan parecerles ajenas. Porque creemos que si ustedes no tienen conciencia de la dimensión real del problema generado por los tóxicos será difícil que vean luego la necesidad de adoptar medida alguna.

Muchas personas acaso piensen, sin tener demasiada información que lo justifique, que quizás no sea para tanto. Que los riesgos de las sustancias químicas tóxicas deben preocupar tan sólo a algunos trabajadores de ciertas industrias y que, en cualquier caso, los peligros para cualquier persona normal son algo tan improbable que apenas merece la pena inquietarse. Que no compensa invertir tiempo en saber de estas cosas. Que sería preocuparse innecesariamente. Que ya hay unas autoridades sanitarias que se encargan de ello. Y ,en fin, otras tantas cosas similares.

Tal forma de pensar, más o menos extendida hoy en día en nuestros países, puede parecer muy razonable. Pero ¿se basa realmente en algo sólido? . ¿Son, por ejemplo, realmente tan pocas las personas que enferman a causa de los tóxicos?. ¿Es cierto que sólo grupos restringidos de población deben inquietarse y adoptar medidas de protección?. Y, lo que es especialmente importante ¿están protegiéndonos las autoridades de la amenaza de las sustancias químicas tóxicas?. La respuesta objetiva a todas estas preguntas, con más o menos matices, es: no.

El Nobel Luc Montagnier, uno de los promotores del Llamamiento de París

Vayamos por partes para aclarar por qué, basándonos en lo que nos dice el conocimiento científico actual. Y comencemos por la primera pregunta, la que se refiere al escaso número de gente que hipotéticamente se vería afectado (a la respuesta a las otras preguntas dedicaremos otros apartados). La respuesta nos la dieron, hace unos pocos años, un grupo de prestigiosos científicos, cuando suscribieron la llamada Declaración internacional sobre los peligros sanitarios de la contaminación química, más conocida como elLlamamiento de París(1) . Vamos a extractar para ustedes algunos de los principales pasajes de este llamamiento para que de ellos deduzcan si el tema del que nos ocupamos es algo que puede afectar sólo a unas pocas personas o sí, por el contrario, es algo que afecta, de hecho, a amplios sectores de población y que, virtualmente, puede afectarnos o nos afecta, de un modo u otro, a todos. En cualquier caso , en otros artículos les mostramos otros elementos que acaso ya les hayan podido hacer ver como menos sorprendente lo que van a leer a continuación.

Las sustancias contaminantes serían una de las principales razones del crecimiento del cáncer

Los científicos que suscribieron esa declaración internacional, a diferencia de otras muchas personas con un menor grado de información sobre estas cuestiones, estaban no sólo moderadamente preocupados sino , realmente, muy preocupados por la evidencia creciente que existe sobre los efectos sanitarios, muy extendidos, de las más diversas sustancias químicas tóxicas, efectos que están demostrando numerosas investigaciones.

El Llamamiento ,abanderado por la Asociación para la Investigación Terapéutica Anti-Cancerosa, mostraba gran inquietud ante el deterioro de la situación sanitaria en el mundo y apuntaba que la contaminación química podía haber contribuido de forma muy importante ,por ejemplo, al notable incremento que desde 1950 se ha registrado en la incidencia del cáncer en los países industrializados.

Es importante aclarar que el Llamamiento apuntaba que dicho incremento del cáncer había afectado a todos los sectores de edad, lo que evidenciaba quetal auge del cáncer no puede ser explicado , como a veces pretende hacerse, aludiendo de forma muy poco razonada a factores como el envejecimiento. Una de las cosas que más les preocupaba era, de hecho, dentro de este contexto, el crecimiento de los cánceres pediátricos en los últimos 20 años siendo la infancia mucho más vulnerable a los efectos de las sustancias químicas tóxicas.

Sólo con lo que estos científicos nos dicen acerca del cáncer, una de las mayores lacras sanitarias que azotan al mundo industrializado, debería ser suficiente para que nos percatásemos de que no estamos hablando de riesgos menores o que afectasen a grupos restringidos de población. Pero los científicos del Llamamiento de París ,a pesar de realizarse éste bajo los auspicios de una entidad centrada de manera especial en el cáncer no aludían sólo a ésta enfermedad, sino que también aludían a otros problemas sanitarios. Pese a la limitación de espacio característica de un escrito de esta naturaleza, el Llamamiento es bastante completo en cuanto al repaso de los daños sanitarios que la ciencia atribuye a muchas sustancias químicas. De hecho, adelanta algunas de las cosas que abordamos con más detalle en otros artículos. No podían dejar de hacerlo ante la extensísima cantidad de estudios existentes que asocian la contaminación a aspectos tales como ,entre otros, el espectacular incremento de la esterilidad, sobre todo masculina, que se está dando en las zonas industrializadas. Se mostraban alarmados por ejemplo, por el hecho de que hoy en Europa el 15% de las parejas sean estériles. Habla esta declaración científica de sustancias que sonperturbadoras del equilibrio hormonal, cancerígenas, mutágenas, tóxicas para la reproducción, esterilizantes, causantes de malformaciones congénitas, alergénicas, que inducen enfermedades respiratorias como el asma (que hoy afecta a uno de cada 7 niños europeos), que sonneurotóxicas ,induciendo enfermedades degenerativas del sistema nervioso en los adultos y una bajada del cociente intelectual en los niños, o que soninmunotóxicas, induciendo déficits inmunitarios en particular en los niños, y que estos déficits inmunitarios son generadores de infecciones, en particular víricas”.

No ha de extrañar pues que los firmantes del Llamamiento de París afirmasen que “la contaminación química bajo todas sus formas se ha convertido en una de las plagas humanas actuales que nos llena de enfermedades“que la medicina moderna no consigue detener” y que constituye una amenaza grave “para la supervivencia del hombre”. Que “estando en peligro nuestra salud, la de nuestros hijos y la de las generaciones futuras, es la especie humana la que está en peligro”.

Eso es lo que nos dicen estos y otros centenares de científicos más, a lo largo y ancho del mundo. Podemos, si así lo juzgásemos oportuno, desoírles. Pero, honradamente, no creo que eso sea lo que nos dicte el sentido común ( y al margen de que se diga que el sentido diga que el sentido común sea el menos común de los sentidos ).

No creemos que deba caer en saco roto la sugerente comparación que hacen los científicos que suscriben el Llamamiento, basándose en otra declaración científica anterior, la Declaración de Wingspread, en 1991 (2). En esa otra declaración, un conjunto de investigadores estadounidenses atribuían ladesaparición de diversas poblaciones de especies animales a enfermedades causadas por la contaminación. No les pasaba por alto que esas enfermedades que habían hecho desaparecer poblaciones animales tenían un inquietante paralelismo con las enfermedades que se estaban observando en la especie humana. Es evidente lo que nos quieren decir con ello.

Los datos que se manejan oficialmente recalcan que el hombre a partir de la Revolución Industrial, pero con una especial intensidad desde la Segunda Guerra Mundial (3), lo que concuerda con la fecha de 1950 que se daba antes, ha creado más de cien mil sustancias químicas nuevas que no existían en la Naturaleza. Son datos de la Agencia Europea de Medio Ambiente y del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente(4). Además, ha liberado ingentes cantidades de otras sustancias que ,siendo naturales, como por ejemplo sucede con determinados metales pesados, como puedan ser el mercurio o el plomo, no estaban antes diseminadas por la tierra en las proporciones y del modo que hoy lo están. Todo ese caldo de nuevas sustancias, tras combinarse entre sí y con las de la Biosfera, pueden haber dado lugar a millones de nuevas sustancias. Estamos ,pues , ante la introducción de un cambio de una entidad muy notable en la química que, en el fondo, sustenta la Vida.

Como antes les decíamos, dedicaremos espacio en otros apartados a dilucidar hasta que punto las autoridades nos protegen y de qué manera.

¿CONSIDERAN QUE DEBE PROMOVERSE LA CONCIENCIACIÓN SOBRE ESTOS TEMAS? APÓYENOS

NOTAS:

1- Entre los firmantes se contaban destacados científicos y otras destacadas personalidades: Luc Montagnier, Jean Dausset, François Jacob, Hubert Reeves, Jean Bernard, Dominique Belpomme, Pierre Chambon, Boutros-Ghali, John Newby, Richard Clapp, Peter Ohnsorge, Vyvyan Howard,…

2-Wingspread statement on the precautionary principle. Wingspread Conference Center. Racine. Wisconsin. 23-25 January 1998.

3-Desde 1940 la producción de materiales sintéticos se ha multiplicado varios centenares de veces.

4-EEA (1999): Chemicals in the European Environment: Low doses ,high stakes?. Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA) y Programa de las Naciones Unidas (UNEP).


FUENTE: http://www.fondosaludambiental.org/?q=node/50

Un aceite destinado a uso industrial volvió a acabar en la cadena alimentaria humana.

Se espera un crecimiento del consumo ecológico tras la última crísis tóxica por dioxinas en Alemania


Un aceite destinado a uso industrial volvió a acabar en la cadena alimentaria humana.

Como otras veces, se espera que la conciencia de la presencia de tóxicos en los productos de consumo lleve a cierto incremento del consumo de productos con más garantías sanitarias como los ecológicos. De hecho, se está viendo que éso es precisamente lo que está sucediendo en los países afectados. Ésa es la clave positiva de la noticia.

Estos casos al menos tienen el privilegio de aparecer en los medios de comunicación de masas y son un aldabonazo en la conciencia de los consumidores. Y entidades como el Fodesam debemos aprovecharlos para concienciar acerca de la verdadera dimensión de los problemas generados por sustancias como las dioxinas, y que, lamentablemente, va mucho más allá de las crísis de piensos contaminados que de cuando en cuando salpican los telediarios.

Se han usado grasas industriales contaminadas con dioxinas (que deberían usarse para producir combustibles) para la obtención de piensos que acabaron siendo ingeridos por gallinas , cerdos y pavos de miles de granjas.

El tema de los piensos contaminados con dioxinas es solo la punta de un iceberg enorme, pero sumergido (invisible) para una buena parte de la población. La contaminación por dioxinas es algo mucho más general de lo que una parte de la población piensa.

En este tema pasa como en el de la contaminación de los mares por hidrocarburos. La gente se sobrecoge por los grandes vertidos desde petroleros o plataformas, pero estos no son sino tan solo un 10% de los vertidos que cada año recibe el mar.
Muchas personas solo creen que existe un problema con tóxicos como las dioxinas cuando hay un caso como este de Alemania. Y se equivocan. Creen que la contaminación por dioxinas es algo excepcional. Pero el tema está lejos de ser excepción. Es , más bien, norma. La contaminación por dioxinas -como con otras muchas sustancias que mostramos en esta web- es cotidiana. Las dioxinas son emitidas constantemente desde instalaciones tales como plantas de incineración de residuos y dada su capacidad de persistir en el entorno y de acumularse en los seres vivos, llegan a nosotros constantemente a través de la dieta (sugerimos consultar en esta web: Contaminación química industrial , Dioxinas ). Buena parte de nosotros tenemos dioxinas en nuestros cuerpos.
Y como casi siempre, las autoridades sanitarias, en un ejercicio de irresponsabilidad inaudito, dicen , sin ninguna base científica, que las dioxinas detectadas “no representan un riesgo para la salud”. ¿Si es así por qué la alarma?. ¿Por qué las restricciones a los productos contaminados?. ¿En qué estudios se basan para hacer tal tipo de afirmaciones?.
Las dioxinas, a cualquier concentración, incluso por debajo de los límites tomados como “legales”, sí pueden representar un riesgo.
Por ello resulta llamativo que entidades europeas o de alguno de los países involucrados , hayan tenido el mismo tipo de usuales declaraciones. En el Reino Unido, la agencia encargada del tema ha llegado a sostener que "la mezcla de huevos diluye los niveles de dioxinas y no se cree que estos presenten un riesgo para la salud". No deja de sorprender tamaña ignorancia acerca del riesgo real de esta contaminacion aparentemente “difusa” y que se relaciona con hechos como que estos contaminantes son activos a niveles bajisimos de concentración o con cosas como creer en falacias anti-científicas como elmito de la "dilución" de los contaminantes, que tantos estragos está propiciando en la salud Occidental.
Las autoridades sanitarias alemanas han detectado, en el caso que ahora nos ocupa, concentraciones de dioxinas varias veces más altas a las permitidas en gallinas ponedoras. No entraremos aquí en si lo permitido es lo seguro, porque sobre ello puede decirse mucho (ver, por ejemplo, diversos contenidos en : Agujeros negros en la toxicología ).
Han sido cerradas miles de granjas avícolas y porcinas en Alemania y los productos contaminados habrían llegado a otros países como el Reino Unido, Holanda o Eslovaquia.
La Unión Europea ha advertido que huevos procedentes de granjas que han usado piensos contaminados han sido empleados en productos procesados para la alimentación humana, tales como mayonesa o galletas, en el Reino Unido.

Todavía se está evaluando el alcance de este nuevo caso de contaminación por dioxinas.

Pero lo más importante de esta noticia no es alcance del suceso puntual, por importante que sea, sino cobrar conciencia del alcance y consecuencias de la contaminación global por dioxinas, cuyos efectos sobre la salud, aún con frecuencia a niveles muy bajos de concentración, pueden ser notables (ver: dioxinas)

NOTAS:

1 “Toxicidad ambiental y salud pública: el paradigma de las dioxinas y agentes polihalogenados afines”. Rodríguez Farré E. II Congreso de Medicina Ambiental (Brunete, Madrid. Junio de 2008).

2 Porta M et al. Concentraciones de compuestos orgánicos persistentes en la población española: el rompecabezas sin piezas y la protección de la salud pública. Gac Sanit 2002; 16 (3): 257-266

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ALGUNOS ENLACES QUE HABLAN DEL TEMA (al margen de si compartimos o no sus enfoques):

http://www.abc.es/20110108/internacional/rc-localizan-alemania-gallinas-altas-201101081157.html

sábado, 8 de enero de 2011

"LA SENSIBILIDAD QUÍMICA MÚLTIPLE, UNA VOZ DE ALARMA".- Espacio Humano, nº 148. Enero 2011 (fuentes: Mi Estrella de Mar y Carlos de Prada)



El Día de Navidad, 26 de diciembre de este 2010 que ha acabado -hace semana y media-, Rosa escribía a MI ESTRELLA DE MAR en los siguientes términos elogiosos que transcribo con su permiso:

Hola, Mariajo! Mi nombre es Rosa y lo primero que quisiera decir es que este blog tiene un valor inestimable y te felicito enormemente por tan útil trabajo, máxime cuando con estas dolencias resulta complicado encontrar las fuerzas para llevarlo a cabo siempre que a uno le gustaría... […]. He sabido que lo que tenía se llamaba SQM hace apenas 3 años: anteriormente [...] tendía a creer que era psicosomático y a tratar de ignorarlo... hasta que descubrí este blog y un libro sobre el tema [el de Carlos de Prada] que me abrieron los ojos: parecía escrito todo para mí!!! […]. Muchas gracias por todo y ánimo con el blog, que de verdad es de gran ayuda!! Un oasis en mitad del desierto... [...].

Tras sus motivadoras palabras, la grata sorpresa vino cuando tras enviarle yo unos datos que me pedía y que en MI ESTRELLA DE MAR especifico que sólo facilito por correo privado, Rosa me explicó que era licenciada en psicología y terapeuta, y que acababa de publicar un artículo sobre sensibilidad química múltiple en el mes de enero de Espacio Humano, la decana y muy conocida revista madrileña gratuita dedicada a temas alternativos.

Deseaba mi parecer y por adelantado se disculpaba por si me añadía trabajo dado que como sabía por lo que vengo comentando en el blog, apenas puedo contestaros por mis sempiternos problemas de salud (aunque leer vuestras reflexiones sobre cada entrada sea una alegría).

El artículo se basa en dos fuentes: MI ESTRELLA DE MAR y el libro de Carlos de PradaSQM. El riesgo tóxico diario” (primer y único monográfico en España de momento al menos, sobre sensibilidad química múltiple).

Es por ello que Rosa nos referencia como tal en su artículo, ya que, me comenta: “ambos han sido las principales fuentes de información y me han ayudado muchísimo a la hora de comprender qué me estaba pasando y cómo es el estado de cosas en torno a la SQM en la actualidad; y ambos lo merecen por el tremendo esfuerzo que es evidente hay detrás de ellos. Espero que algunas personas que lean el artículo se tomen el interés de conocerlos”.

Desde aquí agradecer a Rosa el gesto, que dice de su honestidad y transparencia como autora al dar crédito, y con ello difusión, a estas personas que trabajamos con mucho esfuerzo, a caballo entre bambalinas y los medios de comunicación, para los demás. Con ello dará además la oportunidad a sus lectores más curiosos de ampliar información sobre la SQM y sus patologías relacionadas, cuando así lo deseen.

Os recomiendo vivamente la lectura del texto: está muy bien estructurado y redactado, es de fácil lectura y ofrece un magnífico resumen de dos páginas con una panorámica completa del tema.El artículo, además, se encuentra al comienzo del ejemplar, lo que lo hace más fácil de ver para los lectores de la revista. Ya le he dado mis sinceras felicitaciones. Me ha encantado.

Los datos de la revista, para quien quiera hacerse con un ejemplar en papel en cualquiera de los sitios en los que se distribuye gratuitamente, son los siguientes: Espacio Humano, nº 148. Enero 2011 (págs. 10-11).

LA REVISTA “ESPACIO HUMANO”
Antes de que la SQM me obligara a aislarme en mi hogar, recuerdo de ver esta revista en TODAS las tiendas, herboristerías, restaurantes alternativos y ferias a donde iba.

Se trata de una muy conocida revista gratuita pionera en temas alternativos con una amplia distribución desde 1996 en más de 400 puntos de la Comunidad de Madrid (entre herboristerías, restaurantes vegetarianos, supermercados ecológicos, etc.) y eventos del sector (ferias, congresos...). Su tirada en formato papel es de 17.000 ejemplares controlados por el organismo oficialPDG/OJD. Aparte, la revista ofrece online a través de suhemeroteca digital algunos de sus ejemplares atrasados.

En la publicación escriben más de treinta contribuidores, entre otrosRamiro Calle, el conocido profesor de yoga y escritor, introductor de esta disciplina en España.

ARTÍCULO DE ROSA CASAS: "LA SENSIBILIDAD QUÍMICA MÚLTIPLE, UNA VOZ DE ALARMA" (TRANSCRIPCIÓN Y PDF)


Espacio Humano_revista enero 2011_nº 148_La SQM, una voz de alarma. Rosa Casas (3 h.)
(artículo "La SQM, una voz de alarma".
Espacio Humano, enero 2011. nº 148. Págs. 10-11)

De entre todas las enfermedades que, de uno u otro modo, están relacionadas con la exposición a sustancias químicas variadas (cáncer, alergias, Parkinson, Alzheimer, diabetes, trastornos hepáticos, etc.) -las cuales se están cobrando un masivo y creciente número de víctimas-, tal vez sea la Sensibilidad Química Múltiple (SQM) la más directa y elocuente manifestación de los efectos que la química puede ejercer sobre el organismo.

La SQM es una enfermedad crónica, compleja, en la que confluyen alteraciones en diversos sistemas
(límbico, endocrino e inmunológico). Suele aparecer tras una intensa exposición aguda a un producto tóxico concreto, o bien a raíz de reiteradas exposiciones, a niveles bajos, de una o más sustancias durante un largo tiempo.

Una vez iniciada la enfermedad, se produce una progresiva pérdida de tolerancia a cada vez más compuestos químicos que habían sido tolerados con anterioridad. Además, cada vez que la persona se expone a una de estas sustancias, el umbral de tolerancia va disminuyendo.

Los afectados sufren diversos síntomas físicos adversos tras una exposición, incluso a dosis bajas, que incluyen trastornos respiratorios, taquicardia, problemas gastrointestinales, dolores músculo-articulares, pérdidas de memoria, y un largo etcétera.

Los desencadenantes más frecuentes son los pesticidas, disolventes, pinturas, productos de limpieza, perfumes, cosméticos…, entre otros muchos.

En numerosas ocasiones, la SQM se presenta acompañada de otras dolencias, como el Síndrome de Fatiga Crónica, la Fibromialgia y/o la Electrosensibilidad. Lamentablemente, hoy día
no existe tratamiento para la SQM, más allá de evitar la exposición a los químicos.

Sin embargo, son muchas las cosas que se puede hacer para mejorar la condición de los afectados. Entre ellas, está la desintoxicación (sauna, dieta hipotóxica, quelación de metales, retirada de empastes de mercurio, hidroterapia del colon, etc.). Es muy importante, además, fortalecer los propios mecanismos de eliminación de los tóxicos, así como los sistemas endocrino, inmunitario y nervioso. Un correcto aporte de minerales y vitaminas es, asimismo, esencial.

El impacto sobre la calidad de vida de estas personas es, a menudo, enorme. El entorno frecuentemente les resulta agresivo, debiendo evitar los numerosos ambientes que les provocan reacciones adversas, ocasionadas por multitud de contaminantes químicos que se encuentran por todas partes.

Ni siquiera en sus casas se sienten completamente a salvo de emanaciones perjudiciales (algunos incluso se ven obligados a abandonar su vivienda para habitar en coches, tiendas de campaña, etc.), de las que se defienden con purificadores de aire, mascarillas y tapando las rendijas, “atrincherándose” lo mejor posible en sus propios hogares, y padeciendo un cruel aislamiento físico y social que hace que su hogar, aparte de ser un “refugio” no deje de ser, al mismo tiempo, una suerte de “prisión”.

Con frecuencia, se duda de su palabra y son víctimas del rechazo médico y social, siendo tildados injustamente de enfermos psicosomáticos, ansioso-depresivos, hipocondríacos…, y remitidos a psiquiatría, pese a que existan sobradas evidencias científicas de que nos encontramos ante una enfermedad con una base fisiológica real, generada por tóxicos, y no por factores psicológicos. Algunos afectados son incluso tachados de absentistas o simuladores.

Tampoco los familiares o el entorno laboral suelen creer en la existencia real de la enfermedad. Como vemos, aún
queda mucho por hacer en cuanto al conocimiento de los propios médicos, y de la población general, acerca de esta dolencia.

Muchos de los afectados ven seriamente reducidos sus recursos económicos, dado que la propia enfermedad les obliga a perder su trabajo, y tampoco reciben las pertinentes ayudas económicas, ya que la SQM, por el momento, no ha sido reconocida de manera oficial en muchos países, entre ellos el nuestro.

En España, al igual que en el resto de Occidente, la incidencia de la SQM es importante y se estima que las vidas de cientos de miles de personas se ven gravemente deterioradas por ella. Es urgente, por tanto, adoptar todas las medidas para ayudar a los que ya la padecen y para prevenir nuevos casos.

La demora en su reconocimiento no se corresponde con la realidad existente y no parece casual. Algunos de los motivos que subyacen a este hecho tienen que ver con que
la SQM, por su propia naturaleza, supone una clara denuncia sobre el uso y abuso de muchas sustancias químicas perjudiciales y su impacto sobre la salud de las personas.

No sorprende que muchos sectores de la poderosa industria química sean contrarios al reconocimiento de la SQM, porque ¿qué ocurriría si la población conociera la existencia de una enfermedad que delata a la química sintética de un modo tan evidente? ¿Cómo afectaría eso a su nivel de ventas? ¿Cuántas responsabilidades se les podría pedir, con las consiguientes sanciones e indemnizaciones?.


Con todo, la buena noticia es que la SQM ya ha sido reconocida en varios países, como Alemania o Japón. ¿Cuántas personas más habrán de caer afectadas, cuánto tiempo más deberán, las que ya lo están, seguir condenadas a este injusto olvido, para que se produzca dicho reconocimiento en nuestro país?.

Entre tanto, las cifras de enfermos crecen, a medida que también lo hace el número de nuevos productos químicos (cuyos efectos sobre nuestra salud nadie conoce), que son lanzados al mercado a diario, y que muchos de nosotros adquirimos y utilizamos inocentemente, considerando que, si están a la venta, será porque son inocuos. Nada más lejos de la realidad.


Se nos dice que, a las bajas dosis autorizadas, estas sustancias no suponen peligro alguno, pero ¿se tiene en cuenta la suma de muchas "dosis bajas", repetidas un día tras otro, de innumerables sustancias a la vez, y su efecto acumulativo en el organismo? Particular atención merecen los niños y los ancianos, más sensibles aún a los efectos de estos compuestos.

¿Podemos acaso sentirnos protegidos cuando, desde las autoridades pertinentes, se suele actuar, si es que se actúa, a posteriori -es decir, cuando se constatan daños graves ya causados a numerosos individuos (y, como hemos visto, en el caso de la SQM, ni siquiera esto es así)- , en lugar de seguir una política de prevención?.

En realidad, esta dolencia nos podría alcanzar a cualquiera. Estas personas, con anterioridad al inicio de la enfermedad, toleraban los químicos sin problemas y llevaban una vida como la de cualquiera de nosotros. Ante este panorama, nos queda protegernos a nivel individual, al menos parcialmente (totalmente es difícil, puesto que también estamos expuestos a estos compuestos en lugares públicos o a través de vías que escapan a nuestro control), dejando de utilizar el mayor número posible de sustancias nocivas.

Existen sencillas alternativas de limpieza del hogar e higiene personal, que son inocuas e igualmente eficaces, además de más económicas (jabón natural, bicarbonato sódico, bórax, vinagre, limón, aceites esenciales naturales…).

Asimismo, en establecimientos especializados podemos encontrar numerosos preparados naturales y ecológicos a estos efectos. Igualmente, existen
alternativas más inofensivas a los pesticidas, así como a los materiales de construcción y decoración.

Además de la química que entra en nuestro cuerpo por inhalación, es necesario, asimismo, estar atentos a la que lo hace a través de la alimentación (aditivos), el agua o los fármacos. En este sentido, la alimentación ecológica, un buen filtrado del agua, así como los remedios naturales para preservar o recuperar la salud, constituyen las opciones más recomendables.


La desintoxicación periódica supone otra medida importante a la hora de prevenir la acumulación de tóxicos en nuestro organismo.

En definitiva,
a todos nos hacen mella, de una u otra manera, las mismas sustancias tóxicas que determinan la aparición de la SQM. Por consiguiente, todo lo que ayude a los afectados, también beneficiará a los millones de personas que padecen otras enfermedades relacionadas con la contaminación química, así como a toda la población.

Los enfermos de SQM, como verdaderos “sensores vivientes” de sustancias químicas dañinas
, constituyen una voz de alarma que nos alerta sobre el mundo tóxico que estamos generando, y sobre cómo ello ya no sólo afecta al medio ambiente o a las especies animales (lo que, por otra parte, ya merecería nuestra preocupación de por sí), sino también, directa y claramente, al ser humano.*

Bibliografía:
-SQM. El riesgo tóxico diario. Carlos de Prada. Fundación Alborada.
-Blog sobre SQM, Fibromialgia, Fatiga Crónica y Electrosensibilidad:
http://mi-estrella-de-mar.blogspot.com
Rosa Casas
Terapeuta y Licenciada en Psicología
Centro Médico Princesa

"ESPACIO HUMANO" DE ENERO 2011. EJEMPLAR COMPLETO (PDF)

Espacio Humano_revista enero 2011_nº 148 (ejemplar completo. 100 h.)
(Ejemplar completo.
Espacio Humano, enero 2011. nº 148. 100 págs.)

Independientemente de lo que os pueda ser de mayor o menor interés, quizás algún artículo de este número os sirva para extraer alguna información de la que aprender o incluso aplicar a vuestro caso.

Pero recuerda que si tienes SQM, con esta patología NO se suelereaccionar del mismo modo que otras personas, ni a la medicación convencional y/o sus excipientes (que normalmente no toleramos), ni aún a plantas y productos ecológicos
. En general, o no nos hacen efecto, o dejan de hacerlo enseguida porque el cuerpo se "acostumbra", o tendemos a mostrar intolerancias, efectos adversos y amplificación de las propiedades hasta que nuestro cuerpo las convierte en negativas para su salud incluso a dosis subterapéuticas (a ello se añadirá un nuevo problema, si el producto desprende olor).

Por tanto, cuidado: usemos nuestra propia experiencia e intuición antes de pensar en aplicar información alguna a nuestro caso concreto. Recordad que vosotros como personas con SQM sois los que mejor conocéis vuestro cuerpo, e incluso en qué momento de salud estáis para saber si toleraréis o no algo, y en qué proporción.

Una vez dicho esto, en este ejemplar de Espacio Humano tenemos un artículo que aborda un problema central para las personas con SQM, que es cómo desintoxicar el cuerpo de forma significativa para que la “carga tóxica” corporal baje y con ello mejorar nuestra calidad de vida en lo posible (dentro de que la patología –recordemos-, es crónica).

El artículo se llama “Salud integral pasando por el intestino” (págs. 8-9) y su autor es Enrique Gonzáles, diplomado en Naturopatía y Homeopatía. El contenido gira dentro de los siguientes puntos: introducción; quelantes; oxigenación; formulaciones antifúngicas y antiparasitarias; fibras soluble e insoluble; fórmulas herbáceas drenadoras y desintoxicantes; probióticos.

Aparte, tenéis otros artículos –seáis personas sanas o con alguna patología- de la que quizás podáis extraer alguna información útil a título personal (parcial o en global), sea como cultura general, como ayuda puntual o para analizar algunos de vuestros síntomas de forma comparativa con otras patologías (por orden de aparición: plantas para el estrés -págs. 12/13-, terapia auditiva para la mejora de la calidad de audición y escucha –págs. 16/18-, osteopatía para el sistema osteo-muscular –págs. 28/29-).

ENLACES RELACIONADOS
-SQM, una enfermedad de gente sensible (Dr. Adrián Martínez. Periódico "Información". Referencia a Mi Estrella de Mar. 13/11/10)
-Mi Estrella de Mar en Discovery Salud nº 108 (septiembre 2008)
-Más en: Mi Estrella de Mar. Certificados de calidad, colaboraciones (radio, TV, libros, revistas, congresos...), colaboradores, iniciativas, reseñas, apoyos


FIBROMIALGIA Y SU TRATAMIENTO EN EL BALNEARIO DE CHULILLA

Fibromialgia y Su TRATAMIENTO (BALNEARIO DE CHULILLA)

viernes, 7 de enero de 2011

15 ingredientes tóxicos habituales en los productos de tocador


Cuando nos aseamos y nos aplicamos cremas suavizantes para cuidar nuestra piel, puede que precisamente estemos haciendo lo contrario. Numerosos productos de tocador contienen sustancias que pueden hacernos más daño que bien. Hacemos un repaso de ellas.

1. Las fragancias sintéticas a menudo contienen ftalatos (phthalates), unos productos químicos comúnmente usados para estabilizar aromas y hacer más flexible el plástico. Son perturbadores endocrinos que imitan a las hormonas y pueden alterar el desarrollo genital. Conviene evitar los productos que incluyen fragancias en la lista de ingredientes, salvo que sean derivadas de aceites esenciales, o buscar una etiqueta libre de ftalatos.

2. Parabenos, la sustancia ubicua en el cuidado de la piel, está en todos los productos convencionales porque ayuda a preservar otros ingredientes y a alargar la vida útil del producto. Sin embargo, estos químicos antimicrobianos también provocan trastornos hormonales.

3. Ureas, conocidas formalmente como diazolidinil urea, la urea imidazolidinil, hidantoína DMDM o hidroximetil-glicinato de sodio, son los conservantesque tienen el potencial de liberar formaldehído en cantidades muy pequeñas, y son una causa primaria de ladermatitis de contacto.

4. 1,4-dioxano, un químico cancerígeno, se crea cuando los ingredientes se procesan con el óxido de etileno que es un derivado del petróleo. Entre los compuestos más comunes están el lauril sulfato de sodio y el glicol de polietileno (a menudo aparece como PEG). Para evitarlo, hay que desechar aquellos productos con los siguientes ingredientes:MYRETH, oleth, laureth, Ceteareth (o cualquier otro-ETH), PEG, polietileno, glicol de polietileno, polioxietileno, u oxynol.

5. Productos petroquímicos derivados del petróleo. Ingredientes a base de petróleo como la vaselina, aceite mineral y parafina (derivadas de fuentes no renovables) forman una barrera cuando se aplica sobre la piel que no le permite respirar y puede obstruir los poros.

6. MEA / DEA / TEA son "aminas" (compuestos de amoníaco) y pueden formar nitrosaminas perjudiciales cuando entran en contacto con nitratos. Se utilizan como agentes espumantes, estabilizadores de síntesis y para ajustar el pH de los cosméticos. Pueden causar reacciones alérgicas, irritación de los ojos y sequedad de la piel y el cabello.

7. Los sulfatos como laurilsulfato de sodio son detergentes fuertes que proporcionan consistencia a los productos de limpieza, jabones y champús. A menudo derivados del petróleo, los sulfatos también pueden proceder del coco y otros aceites vegetales que podrían estar contaminados con pesticidas. Los sulfatos pueden causar irritación de los ojos y erupciones de la piel.

8. Protectores solares químicos, tales como la oxibenzona y el octilmetoxicinamato, se ha demostrado que alteran la actividad endocrina. El dióxido de titanio y el óxido de zinc son alternativas más seguras.

9. Quats, como el cloruro de benzalconio, cloruro de steardimonium, el bromuro de cetrimonio, y cloruro de cetrimonio, dan una carga positiva a los acondicionadores para evitar la estática. Son necesarios para que los acondicionadores hagan su papel, pero sólo deberíamos permitir los quats más suaves en nuestra belleza: hydroxypropyltrimonium cloruro de guar, oligosacáridos hydroxypropyltrimonium, y SugaQuats.

10. Compuestos antibacterianos, tales como triclosan y chlorphenesin, no se descomponen en el medio ambiente y pueden contribuir a la resistencia bacteriana.

11. Los polímeros sintéticos, como el poliacrilato de sodio y carbómero, provienen de petróleo y dan viscosidad a los productos de cuidado de la piel. Son muy elaborados y su fabricación genera subproductos tóxicos.

12. Los colores sintéticos están hechos de alquitrán de hulla. Contienen sales de metales pesados que pueden depositar toxinas en la piel, generar sensibilidad e irritación cutánea. Los estudios en animales han demostrado que la casi totalidad de ellos son cancerígenos. Aparecen etiquetados como FD&C o D&C, seguidos por un color y un número.

13. Quelantes, como EDTA disódico y tetradisodium EDTA, se utilizan en productos de cuidado personal para eliminar las impurezas de materias primas de baja calidad. No es fácil su biodegradación en el medio ambiente.

14. Nanos. La nueva tecnología sin resultados concluyentes en los estudios pero potencialmente peligrosa. La investigación sugiere que cuando las minúsculas nano partículas penetran en la piel, pueden causar daño celular.

15. Pruebas con animales: detrás de muchos ingredientes cosméticos hay una historia triste de crueldad con los animales. Para acabar con ello, el Centro Europeo para la Validación de Métodos Alternativos (CEVMA), que forma parte del Centro Común de Investigación (CCI) de la Comisión Europea, y sus homólogos en los Estados Unidos (ICCVAM), Japón (JACVAM) y Canadá (Environmental Health Science and Research Bureau) firmaron en abril de 2009 un acuerdo de cooperación para impulsar la expansión por todo el mundo de alternativas científicamente probadas a los métodos de ensayo con animales.

Fuente: Portal del Medioambiente

FUENTE: http://www.asquifyde.es/noticia-detalle.aspx?noticia=954

ENFERMEDAD, DOLOR, SEXO... ¿PROBLEMAS DE PAREJA?

YO PIENSO QUE SOBRETODO EL PROBLEMA SE PRODUCE CUANDO UNO DE LOS DOS TIENE GANAS Y EL OTRO NO, POR EL MOTIVO QUE SEA. A VECES NO ES EL MIEDO AL DOLOR, NO ES EL CANSANCIO, NO ES LA FALTA DE TIEMPO... ES SIMPLEMENTE QUE TU CUERPO HA CAMBIADO Y LAS HORMONAS TAMBIEN Y TE VAS DANDO CUENTA QUE EL SEXO QUE ERA EL CENTRO DE TU VIDA EN LA JUVENTUD HA DADO PASO A OTRAS SENSACIONES IGUALMENTE PLACENTERAS... SI EL AMOR SE BASARA UNICAMENTE EN LAS RELACIONES SEXUALES, CUANDO ESTAS FALLAN (POR ENFERMEDAD, ACCIDENTE...) SE TERMINARIA EL AMOR Y CON ELLO LA VIDA EN COMUN DE LA PAREJA.

EL SEXO ES ALGO GRANDIOSO... PERO NO ES LO UNICO QUE UNE A LA PAREJA. HAY QUE SABER DISFRUTAR DE LA VIDA EN COMUN, DE LA CONFIANZA, DE LOS BESOS Y ABRAZOS QUE NO SON PROLOGO DE NADA, DE LA COMPLICIDAD, DE LOS RECUERDOS COMUNES, DE LAS CARICIAS, DEL SILENCIO COMPARTIDO, DEL ROCE DE LOS CUERPOS, DE LAS ALEGRIAS Y DE LAS PENAS ¿POR QUE NO? Y DEL SEXO COMO DE UNA COSA NI MAS NI MENOS IMPORTANTES QUE LAS DEMAS...

SI LA VIDA DE PAREJA SOLO SE SUSTENTA CON UNA SOLA COSA... CUANDO ESTA FALLE YA NO HABRA NADA EN COMUN POR QUE LUCHAR PARA MANTENER UNA RELACION.

QUIZAS HAY MUCHA GENTE JOVEN QUE NO ENTIENDA MI FORMA DE PENSAR PUES DURANTE MUUUUUCHOOSSSSS AÑOS MI VIDA TAMBIEN GIRABA EN TORNO AL SEXO Y PENSABA QUE NO PODRIA HABER AMOR SIN SEXO, AHORA ME DOY CUENTA QUE EL SEXO ES ALGO MAS DE LA VIDA, IGUAL DE IMPORTANTE QUE PASEAR COGIDOS DE LA MANO, O DEJARTE LLEVAR POR TU PAREJA AL RITMO DE UNA MUSICA SUAVE Y NOTANDO SU CUERPO JUNTO AL TUYO, SINTIENDO SU CALOR CON TU CALOR, SU ENERGIA CON TU ENERGIA..., Y SI LUEGO HAY SEXO... PUES BIENVENIDO SEA

Nuestra contaminación interna

Entrevista con Miquel Porta Serra en torno a Nuestra contaminación interna
(año 2009)

“[…] Las causas de nuestra impregnación corporal por compuestos tóxicos persistentes son socioambientales, la naturaleza de la contaminación es en gran medida socioecológica..."

Salvador López Arnal | Para Kaos en la Red
FUENTE: www.kaosenlared.net/noticia/entrevista-miquel-porta-serra-torno-nuestra-contaminacion-interna


Miquel Porta Serra es doctor en Medicina, catedrático de Salud Pública de la Universidades Autónoma de Barcelona y de Carolina del Norte, e investigador del IMIM. Entre sus publicaciones, además de sus numerosos artículos en prestigiosas revistas científicas internacionales, cabe destacar sus artículos en El País, Claves, Daphnia y WorldWatch.

--Vuestra última publicación, la que muy recientemente has editado junto a Elisa Puigdomènech y Ferran Ballester, lleva por título: Nuestra contaminación interna. Concentraciones de compuestos tóxicos persistentes en la población española. ¿Contaminación interna? ¿Qué tipo de contaminación es ésa?

**Se refiere a la acumulación en el organismo humano de contaminantes químicos, a la impregnación corporal de plaguicidas y residuos industriales como los PCB (policlorobifenilos) o las dioxinas. Sustancias cuyas concentraciones van aumentando en nuestros cuerpos a medida que crecemos, pues los organismos vivos no las podemos excretar. En nuestros estudios de investigación medimos estos contaminantes en sangre, grasa corporal, en las placentas...

--¿A quienes va dirigido principalmente vuestro libro? ¿A los profesionales de la salud y del medio ambiente?

**Esta es mi apuesta: va dirigido a toda ciudadana interesada, y lo digo así no porque excluya a los varones (para nada), sino porque las mujeres suelen ser más maduras que los hombres en estos temas. En apariencia puede interesar más a los profesionales de la salud, el medio ambiente y las otras ciencias de la vida y la sociedad (desde la educación, la alimentación y la sociología hasta el derecho, la química y la ingeniería ambientales). Pero elegí adrede una editorial “laica”, no una editorial de medicina, pues quiero salir de los círculos técnicos, ir más allá de los “iniciados” y expertos en contaminación. Conozco a mucha gente cuya profesión no es científica o médica y que está mucho mejor informada y concienciada que la mayoría de médicos, salubristas o químicos. Me refiero a que tienen mucho interés, conocimiento y criterio sobre las relaciones entre medio ambiente y salud pública.

--¿De qué concentraciones de compuestos tóxicos persistentes en la población española habláis? ¿Cómo se producen esas concentraciones? Previamente incluso si me permites, ¿podrías definir la noción de “compuestos tóxicos persistentes” (CTP)?

**Fundamentalmente, son plaguicidas y residuos industriales que contienen átomos de cloro, lo que hace que se disuelvan muy bien en las grasas. Los CTP que detectamos en más del 85% de la población general sana de Cataluña son el DDT y su principal producto de degradación, el DDE, ciertos PCB (como los congéneres 118, 138, 153 y 180), el HCB (hexaclorobenceno, un herbicida) y el β-HCH (un “hermano” del lindano).

--¿Esta contaminación representa un importante reto para la salud pública española? ¿Somos conscientes de su peligrosidad? ¿Por qué?

**En el libro invitamos a reflexionar sobre hipótesis como ésta: “Es probable que la distribución poblacional de algunos CTP explique una parte relevante de la carga social que hoy suponen algunas de las enfermedades y transtornos más prevalentes”. Entre ellos, infertilidad, malformaciones congénitas, problemas de aprendizaje y desarrollo neuroconductual, obesidad, diabetes, varios cánceres, Alzheimer, Parkinson... La conciencia sobre esos riesgos es nítida en amplias minorías en todo el mundo, también en España. Aunque, ciertamente, el conocimiento sobre los efectos adversos de los CTP está empapado de incertidumbres, no puede ser de otro modo.

--Permíteme que insista en este punto. ¿Estás diciendo entonces que entre las múltiples causas de estas enfermedades que citas –diabetes, cánceres, Alzheimer, Parkinson- los CTP son un factor a tener muy en cuenta y que, por tanto, representan –o deberían representar- un asunto importante para la salud pública en nuestro país (y en otros países)?

**Sí, desde luego.

--¿Crees que, digamos, nuevas enfermedades como el síndrome de fatiga crónica o la fibromialgia están relacionadas con estos contaminantes?

**Es posible, pero estudios serios todavía hay muy pocos.

--¿Poseemos suficientes conocimientos científicos sobre los efectos nocivos de estas sustancias –pienso en plaguicidas o residuos industriales- sobre la salud humana?

**“Suficientes”, no sé... ¿Qué es “suficiente”? No soy quién debe decirlo: somos todos quienes debemos decirlo, no sólo los investigadores. Pero existen muchos conocimientos... El libro entero es una invitación a que pensemos sobre ello. Y en el epílogo, entre citas de Sabina, Celaya, Riechmann y El Roto, insisto en que los significados y las implicaciones culturales y sociales de los hallazgos no se desprenden jamás automáticamente de los estudios clínicos, epidemiológicos y ambientales.

--¿Y por qué? ¿Por qué los significados e implicaciones culturales no son meros corolarios de esos estudios? ¿Qué más hace falta para extraer esas conclusiones?

**¿No es obvio el por qué? Pues porque hablamos de placentas contaminadas, de amamantar, de vejez, de cáncer... de nuestros cuerpos, de “poblaciones”... de cuando la enfermedad nos golpea con dureza e inexplicablemente... Hablamos de residuos, plásticos, comida... de impuestos, inspecciones, precios, comodidad... Porque las implicaciones emocionales, económicas o políticas son múltiples. Igual que lo son las causas y las posibles soluciones de la contaminación por CTP.

--Esta concentración de la que estamos hablando, ¿es homogénea en España o está desigualmente repartida por nuestro territorio?

**Existen grandes diferencias entre unas personas y otras. En la población general de Cataluña, por ejemplo, la concentración máxima del DDE es 7.838,21 ng/g y la mínima, 1,02 ng/g. O sea, una persona tiene concentraciones que son 7.684 veces superiores a las de otra. En el libro hemos seleccionado figuras, representaciones gráficas de estos datos que nos parecen imágenes o “fotografías” fundamentales para reflexionar. El análisis de la distribución poblacional o social de las concentraciones de estos contaminantes tóxicos muestra que no siguen una distribución “normal”, en el sentido estadístico de la palabra (y quizá tampoco en el sentido sociocultural); al contrario, presentan una gran asimetría, es decir, existen grandes desigualdades sociales también en los niveles corporales de tóxicos ambientales.

--Y en estas desigualdades que señalas: ¿el trabajo que se desempeña, las condiciones en que se realiza, la clase social a la que se pertenece, juegan un papel importante?

**Vamos a analizarlo. Creo que los patrones no serán sencillos. En muchas personas (quizá, la mayoría) la exposición a CTP en el lugar de trabajo es de menor duración que la que tenemos a lo largo de toda la vida a través de los alimentos. Eso no significa que no debamos actuar en los lugares de trabajo cuando hay exposiciones dañinas.

--¿Es por eso por lo que en el libro habláis a menudo de la “población general”...?

**Tu pregunta guarda una relación clara con lo que acabo de decir, y es coherente. Pero no es esa la razón. Simplemente me pregunto ¿y a la población general qué organizaciones la defienden?

--Por lo demás, ¿puede la ciudadanía evitar exponerse a sus efectos?

**Las medidas individuales son limitadas, aunque ayuda evitar en la medida de lo posible la ingesta de grasas. Sin olvidar que fumar es poco coherente con preocuparse por la exposición a CTP...

**Las concentraciones de CTP observadas en un momento dado en una población adulta son el resultado de la acumulación de CTP a lo largo de prácticamente toda la vida. Ello es así, hoy en día, para los CTP que con mayor frecuencia analizamos en este libro. Esa cronicidad de la exposición y de la acumulación en el organismo debe tenerse en cuenta siempre que se valora el papel de una fuente de exposición concreta en un momento determinado.

**Claro que puede tener sentido preocuparnos por la contaminación humana que pueda causar una exposición laboral o una fuente de CTP cercana a un lugar de residencia; entre otras razones, porque esa exposición puede ser más modificable que la exposición que supone la alimentación; aunque fácil nunca es, pues esas exposiciones responden a intereses económicos muy arraigados y a veces reportan beneficios económicos y sociales nada desdeñables.

--Cuando se habla de dioxinas y de otros compuestos tóxicos se suele pensar en Tarragona y en el sureste español. ¿Por qué? ¿Son zonas especialmente castigadas o es más bien un tópico desinformado?

**Si me atengo al objeto de la entrevista –y en esta ocasión es lo que quiero hacer– te diré que apenas hay datos sobre contaminación interna en los habitantes de esas zonas. En todo caso, lo que suela pensarse me interesa poco, lo que me interesa es lo que no suele pensarse. Sin olvidar que en diversas ocasiones he dado mi apoyo a compañeros que denunciaban la evidente contaminación en esas zonas.

--¿Existen sectores de la población más vulnerables que otros ante estos compuestos contaminantes? Creo que de hecho apenas pueden ser eliminados y que la acumulación corporal aumenta paulatinamente con la edad. ¿Es así?

**No creo que sea adecuado hablar de “susceptibilidad” a los CTP, bastante se abusa ya de este equívoco concepto en medicina, a menudo por una tergiversación de ciertos conocimientos sobre genética. Sería inaceptable que los riesgos de los CTP se quisieran privatizar. Las causas de nuestra impregnación corporal por CTP son socioambientales, la naturaleza de la contaminación es en gran medida socioecológica, y su control exige de actuaciones de calado social –que son, evidentemente, de naturaleza esencialmente política y económica. Por razones culturales, ideológicas y morales hay que anticiparse a los intentos de biocomercialización de los CTP en el ámbito de la medicina privada. Cuidado con los curanderos de CTP... Y sí, tienes razón, basándonos en los resultados obtenidos en los estudios analizados en este libro podemos concluir que –aunque algunos estudios señalan una reducción de los niveles de determinados CTP a lo largo del tiempo–, a día de hoy aún nos encontramos expuestos a múltiples CTP desde los primeros momentos de vida embrionaria y hasta la muerte. La mayoría de la población, a niveles relativamente bajos; ciertas minorías, a concentraciones muy superiores. Sí, la acumulación corporal aumenta paulatinamente con la edad; no obstante, los “efectos de cohorte” están poco estudiados: puede que algunos aumentos asociados a la edad en realidad se deban a que ciertas cohortes estuvieron más expuestas.

--¿Efectos de cohorte? Puedes aclarar este concepto.

**El concepto de “cohorte de nacimiento” se refiere a la generación a la que pertenecemos, al grupo de personas que nacimos el mismo año. Por suerte, ahora muchos ya no saben lo que una “quinta”...

--¿Hay algún ejemplo a destacar en el campo internacional en este ámbito de la vigilancia?

**Aparte de Cataluña, los únicos dos países del mundo con programas gubernamentales sistemáticos de análisis de la distribución poblacional de CTP en muestras representativas son Alemania y EEUU; quien quiera una revisión de lo que hacen estos y otros países puede ver nuestro artículo en la revista “Environment International” (2008, vol. 34, págs. 546-561).

--¿Qué políticas públicas, y acaso también privadas, pueden ayudar a disminuir la exposición de las personas a estos contaminantes? Item más y acaso previo: ¿podrían ser eliminados o prohibidos esos contaminantes o debemos acostumbrarnos a vivir con esos peligros anexos a la “civilización industrial”? ¿Es este un sendero poco razonable?

**Un anhelo del libro (quizá demasiado ambicioso, pero ¿por qué no?) es ayudar a dinamizar las políticas públicas y privadas (alimentación y ganadería, riesgos químicos, residuos, energía, medio ambiente, educación, trabajo y salud laboral, medicina) que pueden disminuir la exposición de las personas a estos contaminantes y, por tanto, disminuir la carga de muerte, enfermedad y sufrimiento que actualmente contribuyen a causar.

--Tú mismo has escrito un epílogo para vuestro libro que lleva por título “Caminos por los que podríamos caminar, sin miedo, aunque a ratos preocupados, y quizá avanzar”. ¿Qué caminos son esos? ¿Podrías describirlos sucintamente?

**Como investigador científico hay cosas que no entiendo. Las observo y no las entiendo. A menudo estás solo, has hallado algo que no entiendes: tienes algo que no entiendes. (A veces eso te hace muy feliz). Entonces lo guardas en tu bolsillo como un canto rodado; puede estar ahí muchos años, en el bolsillo del tejano gastado. Tu prosigues ese viaje que se parece a los que cantaba Kavafis... Y luego, un día, en un recodo del camino encuentras un colega o una amiga, o un ciudadano desconocido: y en mi palma esta ese guijarro, por si ella aprecia en él un destello, un significado. Eso y la continuación de la historia es lo que esbozo en el epílogo...

--Se señala en el libro una de vuestras finalidades básicas: “propiciar una reflexión que debe ser culturalmente imaginativa, moralmente valiente, técnicamente innovadora y siempre respetuosa con los hechos y las incertidumbres que desvela la investigación científica”. ¿Imaginativa, valiente, innovadora, respetuosa? ¿No pretendéis, una vez más, asaltar utópicamente los cielos?

**No es una utopía, es una realidad (aunque insuficiente, claro, como todo lo humano): muchísima gente y muchas organizaciones ciudadanas están desarrollando una reflexión y una praxis que tienen esas cualidades. Incluso existen en las empresas y en sectores de las Administración