miércoles, 8 de febrero de 2012

«El documento es una llamada de atención sobre la existencia de esta patología»

Dra. Amelia Rus García
«El documento es una llamada de atención sobre la existencia de esta patología»
Miembro del grupo redactor del documento de consenso sobre SQM






–¿Qué objetivo fundamental se ha propuesto este documento de consenso?

–El primero y fundamental es la definición de caso de sensibilidad química múltiple; es decir, que ante una persona que presenta estos signos y síntomas cabe la posibilidad de que tenga esta enfermedad. Este era el objetivo fundamental y, desde mi punto de vista, lo hemos conseguido.

–¿Qué aporta en cuanto al manejo terapéutico de estos pacientes?
Se ha considerado que el hecho de que no hayamos descrito con más especificidad el manejo terapéutico era una carencia del documento. Desde mi punto de vista no ha sido así. Lo que pasa es que la sensibilidad química es un síndrome muy complejo y, por tanto, no cabe a fecha de hoy un reduccionismo de café para todos. En este momento se pueden plantear, como queda muy bien recogido en el documento, unas opciones terapéuticas, entendiendo que los médicos, por encima de todo, lo primero que tenemos que hacer es aliviar a los afectados de cualquier enfermedad. Y sí se pueden hacer cosas que alivien, de hecho hay grupos de trabajo en España que lo están haciendo, pero no se puede decir hoy que hay un tratamiento con un medicamento o dos o tres que curen la sensibilidad química.

–¿Por qué la incidencia del SQM tiene un sesgo tan claro de género?
–Puede obedecer a dos causas posibles. Una es la complejidad hormonal que tiene la mujer. Y dado que la sensibilidad química es un ente de patología laboral, en la medida en que las mujeres han desempeñado tareas más relacionadas con químicos, por ejemplo la limpieza de empresas o fábricas, están más expuestas que los varones como grupo de población.

–¿Qué destacaría entre las recomendaciones del documento?

–Lo que queda condensado al final del documento es una llamada de atención sobre la existencia de esta patología, que debe estar presente incluso en la historia clínica de las personas en las que sospechemos esta afectación. Y por supuesto, que debe seguirse una línea de investigación en lo que se refiere a la etiopatogenia y al manejo terapéutico de la sensibilidad química múltiple. También que, sin duda, vamos a tener que tomar medidas de tipo preventivo que atañen a la salud pública en cuestión de sustancias químicas ambientales, plaguicidas, perfumes y cosméticos en general, aditivos, limpiadores y otras muchas sustancias que pueden estar interfiriendo y ser un factor causal. Además, por su complejidad, por afectar mayoritariamente a la mujer, podría darse lo que llamamos una herencia ambiental, que no genética; es decir, una afectación transgeneracional que merece su estudio. En este momento creo que es una prioridad fijarse en este tipo de enfermedades que tienen un componente transgeneracional.

–¿Queda mucho por conocer sobre esta enfermedad?

–Hay que seguir investigando para tratar de encajar todas las piezas, porque están los factores genéticos, los citocromos, los neurotransmisores cerebrales, y de hecho se han observado cambios en la SPECT de algunas personas afectadas... Todo ello forma un puzle de información sobre la que hay que seguir trabajando. Aporta mucho la línea de investigación básica, como se ha planteado en el documento de consenso y de hecho en el grupo había una persona de referencia que estaba aportando datos de toxicología. Y otro campo absolutamente imprescindible para seguir avanzando es el del manejo terapéutico. Sabemos que a algunas personas les alivian los complejos vitamínicos, sobre todo B1, B6, B9 y B12, el ácido fólico, o la vitamina D, que es interesante usarla en algunas mujeres porque mejoramos ciertos síntomas. Siempre hay que tener en cuenta la existencia de comorbilidad, y por tanto hay que trabajar sobre esas otras enfermedades. Pero lo cierto es que en muchísimos pacientes hay muchos otros síntomas que todavía no sabemos qué los producen y cómo aliviarlos. Por ello, debemos seguir trabajando en esa línea y por eso el documento de consenso no define un tratamiento específico.
http://www.sietediasmedicos.com/actualidad/en-portada/entrevistas/item/898-lel-documento-es-una-llamada-de-atencion-sobre-la-existencia-de-esta-patologiar-.html

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