martes, 10 de enero de 2012

Plantas que curan o que matan

Carmelo Arribas Pérez 


Hojas y frutos del Ginko Biloba
El descubrimiento de las plantas como remedios útiles para sus enfermedades y dolencias, es algo que el hombre en todas las épocas y latitudes ha descubierto. Que nos proporcionan grandes remedios para la salud, es algo totalmente asumido y comprobado. No hay enfermedad que no tenga, para su curación o tratamiento, unas cuantas plantas que sirvan para ello, y la mayoría de ellas están a nuestro alcance. Pero también existen a nuestro alrededor un gran número que nos llevarían a la muerte o la locura.



Barbasco Ñame
En 1944 un americano, Russell Market, fundaba en México una empresa farmaceútica, la Syntex Corporation, (a la que pertenecí durante años) que se convertiría en una de las grandes multinacionales del sector. ¿Cuál era el origen? El hallazgo de una especie de boniato salvaje que revolucionaría el mundo de las hormonas. Se había descubierto la progesterona en 1933, pero para extraer 20 mg. de los ovarios de las vaca se necesitaron 50.000 animales, pero estos ñames salvajes, sobre todo el llamado "cabeza de negro" contenían una gran cantidad de "diosgenina", a partir de la cual era fácil sintetizar hormonas como; la progesterona, o corticoides como la cortisona. Se abría un mundo de posibilidades, con un reducido coste, de sustancias para los trastornos hormonales femeninos, y para las famosas píldoras anticonceptivas, que han constituido durante muchos años su aplicación más popular. O el inicio de la creación de una amplia gama de corticoides, imprescindibles en los tratamientos dermatológicos, pero también con amplias aplicaciones en traumatología, reumatología, neumología o inmunología, entre otros.

Gran cantidad de productos que consumimos ahora y que han sido sintetizados por las grandes farmacéuticas, han tenido su origen en alguna de las propiedades, que se conocían popularmente, de las "hierbas" que crecían, la mayoría de ellas, en nuestro entorno y cuyas fórmulas, modo de preparación y actuación pasaban de padres a hijos.


Judias
Coger un Vademecum de Fitoterapia, es encontrarse con un mundo de sorpresas: Podemos empezar por aquellas plantas que contienen sustancias que nos pueden hacer bajar algunos kilos, como: La piña, que contiene bromelaina, que además tiene acción antiinflamatoria. El té verde, que favorece la eliminación de grasas del tejido adiposo, y cuyos taninos impiden la absorción de calorías a nivel intestinal. La naranja amarga, tan abundante en parques y jardines, en el interior de cuya piel hay una membrana blanca en la que se encuentra la "sinefrina", sustancia de una estructura semejante a la "efedrina", que actúa como broncodilatador, pero también como estimulante, no hay que olvidar que fue el precursor químico de las anfetaminas, pero también la "efedrina" se puede extraer de la "efedra", una de esas plantas que se parece a la retama y que podemos encontrarnos con relativa frecuencia en lugares baldíos o arenosos. O las judías, de cuya vaina se extrae la " fasolina", que contiene "pectina" y que se ha venido utilizando como absorbente intestinal desde hace muchos años y a la que además, se le han atribuido ciertos efectos beneficiosos para la prevención del cáncer, sobre todo colorrectal. Parece ser, que inhibe la galectina-3 y, por lo tanto, retrasa o incluso revierte la diseminación de las células tumorales.



Cola de caballo
La lista es enorme, podríamos seguir con aquellas que pueden retrasar nuestro envejecimiento, como el germen de trigo, en el que la presencia de la vitamina E, aporta una acción antoxidante. El ginko biloba, árbol que podemos ver en nuestros paseos como árbol ornamental, que se utiliza como tratamiento en problemas de riego cerebral de los ancianos. O la uva, cuya abundancia en polifenoles le confiere una acción antoxidante. Y continuar con la modesta "cola de caballo", en la que la isoquercetrina mejora la caída de cabello, la fragilidad de uñas, o como remineralizante. O el fresno, la grosella, la ortiga, la uña de gato, el castaño de indias, ese árbol de grandes hojas y que envuelve en una verde cubierta pinchosa unas castañas, y abunda como árbol ornamental en las ciudades, el ruscus esa planta de nuestros jardines con unas bolitas rojas que parecen salirle de las hojas, o la vid roja que sube por las paredes de muchas casas y que contiene unos pequeños racimos. O la soja, cuyo extracto permite tratar la disminución hormonal de las menopaúsicas y las molestias de sudoraciones, ansiedad etc. ya que existen abundantemente unas sustancias, las isoflavonas, que tienen una estructura química muy semejante a las hormonas femeninas, a las que llamaron fitoestrógenos (estrógenos vegetales) y de entre estos las que mayor actividad tiene son tres moléculas, la genisteina, daidzeina y glyciteina. Sin embargo no son sólo las isoflavonas los únicos fitoestrógenos, tambíén se encuentran en muchas otras verduras y frutas que incorporamos los occidentales en nuestra alimentación habitual y que se llaman, "lignanos", estos "lignanos" son abundantes en cerezas, manzanas, pipas de girasol, zanahorias, cebolla, aceite de oliva y un largo etc. además de estos, descubrieron que en productos germinados, como los brotes de soja, en la alfalfa y en el trébol, no tan habituales en nuestra mesa, también se encuentran estos "fitoestrógenos" llamados "cumestanos" .
Plantas y plantas, como el ajo, o el aceite de oliva. Todas contienen sustancias que poseen acción antiinflamatoria, mejoran la circulación sanguínea o mitigan el dolor. Y están a nuestro lado.

PLANTAS VENENOSAS Y ALUCINÓGENAS

Pero no todas son así, el que sean naturales, no quiere decir que sean inocuas. La historia está llena de personajes que murieron envenenados, los drogaron o se volvieron locos por la actuación de los componentes que se encuentran en algunas de las plantas, cuya presencia nos las hacen recordar de vez en cuando algunas trágicas noticias, como recientemente las intoxicaciones por estramonio, porque las producidas por setas venenosas, por frecuentes, han dejado de ser noticia.

Todos los de la generación que pisó las escuelas por los años cincuenta siempre recuerdan que se les hizo aprender de memoria la lista de reyes godos. Lo cual no es del todo cierto. La lista es larguísima, y no la estudiamos toda, porque solían tener la costumbre de que, aunque el acceso de los reyes al trono era electivo, su reinado solía ser vitalicio, pero por poco tiempo, porque siempre había alguien a quien le parecía que ya llevaba mucho tiempo y que quien se merecía la corona real era él. Sin embargo hubo uno mucho más sutil, no en vano su padre era un bizantino. Gobernaba Wamba, y como era su costumbre aquella tarde del domingo 14 de octubre del 680 se tomó una infusión de hierbas. Pero esta vez Ervigio le mezcló una fuerte dosis de "espartaina", cuyo jugo había extraido de la retama de olor, tan abundante en nuestros campos. Inmediatamente Wamba se desplomó , y como parecía que había entrado en coma, por consejo del obispo de Toledo, uno de los conjurados, se le tonsuró, se le pusieron los hábitos y se le realizó el ritual, para que muriera como monje cuyas normas eran: "No te mezcles en ningún negocio del mundo, no desees ninguna cose temporal ; vive ya como un muerto para el mundo" Pero Wamba, aparentemente muerto, "resucitó" cuando se le pasó el efecto del veneno. Y quiso continuar como si nada hubiera pasado, pero Ervigio y los conjurados le recordaron que había sido investido como monje y así debería continuar según las leyes, por lo que debía de ingresar en un convento.



Planta de Estramonio con flor
Esta es una prueba más de todo lo que día a día nos encontramos en nuestros paseos, plantas cuyo potencial tóxico ha sido aprovechado para quitarse de en medio a tantos personajes históricos, cuya muerte prematura ha hecho cambiar la historia de la humanidad. No vamos a hablar de las setas, cuyo efecto algunos hemos podido comprobar en gentes de nuestro entorno y que han salvado la vida porque hoy día hay UCI, pero que le costó la vida a tantos personajes históricos, entre ellos al famoso emperador Claudio envenenado por "amanita phaloides", y hasta se afirma que unas setas fueron la causa de la muerte de Buda a los ochenta años.
Pero vamos a fijarnos en esas otras tan comunes que nos encontramos con frecuencia y en las que no caemos en cuenta.
Ya se ha hablado mucho del estramonio, por las intoxicaciones que en fechas no muy lejanas se produjeron en Badajoz. En 'Extremadura al día', Laura González Andrade hizo un amplio reportaje sobre esta planta el 17 de septiembre del 2011, "Estramonio a debate", donde ponía de relieve su toxicidad, y cuya denominación científica Datura Stramonium, deriva del nombre del veneno dhât, que fue utilizado por los miembros de la letal secta thag, y que ha formado parte de los brebajes mágicos de las ceremonias de brujería durante la Edad Media por causa de las alucinaciones que produce.



¿Quien no ha visto una película, leído una novela de misterio o simplemente de historia como el envenenamiento el 29 de diciembre de 1916 de ese personaje cargado de leyendas y misterio como fue aquella especie de monje místico llamado Rasputin, que vivía en la corte del Zar ruso, y en las que los investigadores acaban oliendo el líquido con el que fue asesinado y dicen: Huele a almendras amargas ha sido envenenado con cianuro?. Y tienen razón, bastan 20 almendras de este tipo para matar un adulto y sólo 10 para un niño, pero también se encuentra en el hueso del albaricoque, del melocotón, de la ciruela o de la cereza, todos poseen una sustancia llamada amigdalina. Cuando nosotros los comemos los mezclamos con la saliva (agua) y obtenemos glucosa (hidrato de carbono), benzaldehído (el que aporta el sabor amargo) y ácido cianhídrico (HCN). El HCN, al formar sales, produce cianuro, uno de los venenos más potentes que existen.



Palan
Seguramente, y simplemente andando por la calle, en cualquier solar abandonado nos hemos encontrado una planta de bastante altura, de un color verde llamativo, es el palan palan, una planta invasora procedente de Argentina en donde crece en grandes alturas, de las que han venido para quedarse, de la misma familia que el tabaco, tan es así que es utilizada a veces como cigarrillo, y hasta se pensó utilizarlo para tratar la adicción al tabaco. En los rituales indígenas las hojas frescas se aplican externamente en tratamiento de dolores de cabeza, cataplasmas en dolores reumáticos, heridas y úlceras, baños de asiento en hemorroides, etc. Pero sin embargo tomado en infusiones es un potente tóxico, siendo utilizado como insecticida, para pulgones y otras plagas.





Louis David.1787. La muerte de Sócrates
¿Quién no ha oído hablar de la condena de Sócrates a morir envenenado por cicuta? Es evidente que los griegos no se fueron a lugares exóticos a coger esta planta, que bien puede confundirse por su parecido con el perejil o el hinojo de los que se distingue por el color oscuro y el olor desagradable de sus hojas. Posee entre otras sustancias, una neurotoxina que inhibe el funcionamiento del sistema nervioso central con un efecto semejante al curare. Algunos gramos de estos frutos verdes bastan para provocar la muerte de un humano. La muerte puede sobrevenir debido a que las convulsiones y la destrucción muscular que producen insuficiencia renal, o debido a las alteraciones en la respiración (acelerándola al principio y deprimiéndola luego), que llevan a una muerte por asfixia.





Cinamomo
Pero la lista podría ser larguísima, desde esos simpáticos "pepinillos del diablo", que expulsan con fuerza sus semillas cuando se les roza, y cuya ingestión tiene una acción purgante, pero si se toma en dosis altas provoca la muerte. O la belladona, que tiene propiedades medicinales por su contenido en atropina y hiosciamina, pero que en dosis no adecuadas provoca alucinaciones, en la Edad Media se utilizaba para contactar con los espíritus, pero también, parálisis y muerte. Pero sin llegar a la muerte, la hermosa adelfa que adorna nuestros jardines, también es tóxica, produciendo, naúseas, vómitos, diarreas, y postración, y podríamos seguir con la hiedra, cuyas bayas provocan al ingerirse intoxicación con vómitos, o ese árbol, el cinamomo, de unas bolitas amarillas, tan frecuente proporcionándonos sombra plantado a los lados en las aceras, altamente tóxicas, o el tejo que contiene unas sustancias que se han empleado en combatir el cáncer, pero casi todas las partes de la planta son ricas en alcaloides tóxicos: taxina, taxol, y baccatina, siendo el primero el más peligroso, pues mata en pocos minutos.





Copa de Bezoar
En el Renacimiento, la sofisticación de los envenenadore/as que manejaban estas plantas con habilidad, hizo buscar elementos que neutralizasen, los venenos, como el bezoar, procedentes de concreciones que existen en los estómagos de diversos animales cobre todo los machos cabríos de Persia, sin embargo pese a ellos, o la presencia del "probador", que bebía y comía antes que el rey o noble, para comprobar si había sido envenenado, esto no impidió la muerte de muchos de ellos.



Pese a la opinión de algunas personas que argumentan con cierta ignorancia, y peligroso atrevimiento; "Tómatelo como es natural no hace daño", la experiencia nos demuestra que estamos rodeados, sin necesidad de buscar de modo exhaustivo, de plantas que son, tanto remedios para nuestra salud, que la química ya ha desentrañado en gran parte y los podemos encontrar en cápsulas en cualquier farmacia, o convertidos en sustancias químicas, en medicamentos de los laboratorios farmaceúticos, adaptadas a una vida media de la duración de los componentes, o como base para quitarnos de en medio a nuestros enemigos y que conste, que no es una insinuación yo no he dicho nada y allá cada uno con lo que haga.

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