domingo, 26 de febrero de 2012

Los metales tóxicos, peligrosos para nuestra salud


By admin, February 25, 2012,  

 Los metales tóxicos, peligrosos para nuestra salud



Los metales tóxicos son los causantes del 82% de las enfermedades degenerativas crónicas, y lo creas o no, ahora mismo podrías tener tu cuerpo lleno de ellos, sin saberlo. Y es que a diario se ingieren muchos metales, y algunos de ellos, tienen importantes efectos negativos. Por supuesto, no son eliminados con la misma rapidez con la que se ingieren.

Por ejemplo, muchos productos de cuidado personal que utilizamos a diario contienen aluminio, también las frutas que no han sido bien lavadas pueden introducir en nuestro organismo fungidas que contienen minerales tóxicos.

Tu cuerpo ahora mismo podría tener plomo, cadmio, zinc, mercurio… y no lo sabrás a menos que te sometas a un examen de cabello llamado órgano excretor. Estos metales no tienen función biológica, sino que actúan como anti nutrientes, e interfieren de manera negativa facilitando su eliminación.

¿Dónde están y qué problemas nos pueden causar? A continuación os comento un poco, acerca de los metales tóxicos más peligrosos:

Aluminio

Provoca grandes daños en nuestro cerebro, así como en nuestros huesos. Se encuentra en baterías de cocina, bebidas enlatadas, vacunas, agua de grifo, sal de mesa, polvo de hornear, y algunas medicinas.
Arsénico

Este está presente en el agua de grifo, en cosméticos, espejos, pinturas y pesticidas.
Cobre

Causa diarreas, y se encuentra principalmente en piscinas, dietas vegetarianas, amalgamas dentales y píldoras anticonceptivas.
Plomo

Al igual que el arsénico, se encuentra en el agua de grifo, así como también en residuos de pesticidas, pinturas para el cabello, y cigarrillos. Reemplaza el calcio en los huesos contribuyendo a la debilidad de estos, y provoca también grandes daños en el cerebro.

Cáncer vs estilo de vida


 



El 5% de los tumores tienen un origen genético y la exposición a agentes tóxicos en el trabajo se esconde tras otro 10%. Pero el 80-90% restante están relacionados con distintos aspectos de nuestro estilo de vida. Algunos de ellos, como la contaminación ambiental, no los podemos cambiar de un día para otro (aunque deberíamos), pero otros sí, ¿quieres saber cuáles?


| 25 feb 2012 MUJERHOY - S. VIVAS


1. Tomar el sol sin protección: uno de cada tres nuevos tumores que se diagnostican son de cáncer de piel. ¿Solución? Limitar la exposición al sol y usar factores de protección elevados.

2. Fumar: el humo del cigarrillo que no se aspira tiene cuatro veces más componentes carcinógenos que el inhalado. Por ello, los no fumadores que conviven en el mismo recinto que los fumadores están expuestos a carcinógenos.

3. Aspirar humo: el hollín es uno de los factores que producen cáncer. La ceniza generada por la quema de material orgánico y los productos de combustión del carbón, petróleo, gasóleo y tabaco, se consideran hollín. Por su parte, el humo producido por los incendios y los volcanestambién arroja gran cantidad de productos cancerígenos a nuestra atmósfera, pero realmente la contaminación más importante y dañina se produce por el hábito de fumar y por la utilización del carbón tanto en la cocción de alimentos como en la calefacción.

4. Ser un adicto a la parrilla: la carne 'bien pasadita' a la parrilla o a la brasa; las patatas fritas muy doradas, las tostadas muy hechas y, en general, los alimentos carbonizados, contienen unos productos cancerígenos conocidos como hidrocarburos aromáticos policíclicos. Pero hay maneras de eludirlos. Por ejemplo, a la hora de cocinar la carne de pollo a la parrilla puedes marinarlo en limón antes de asarlo.

5. No usar la nevera: en la cocción y posterior enfriamiento lento de las comidas que mezclan vegetales y carnes se generan unas sustancias, las nitrosaminas, que son carcinógenas. Para prevenir su aparición, al terminar la cocción de tus potajes y cocidos, saca la carne. Y en cuanto se temple el caldo, mételo en la nevera.

6. Beber alcohol: produce cáncer hepático, sobre todo si a su consumo se añade el sufrir hepatitis o cirrosis. También provoca cáncer orofaríngeo.


http://www.hoymujer.com/Salud/Guia-enfermedades/Cancer-estilo-vida-667889022012.html

La acumulación de toxinas favorece el proceso de envejecimiento


REDACCIÓN
Los síntomas de envejecimiento que antes aparecían sólo a partir de los 40 años, están empezando a apreciarse con mayor frecuencia a los 35 ó incluso a los 30 años debido a la polución y otros agentes contaminantes, según las conclusiones del 9º Congreso Europeo de Medicina Estética.
Las principales fuentes de toxinas provienen del exterior del organismo y entran en nuestro cuerpo a través de la contaminación del aire, los aditivos alimenticios, la ingesta de medicamentos, y otros hábitos tóxicos, como el alcohol o el tabaco.
En ese sentido, el último informe de Greenpeace alerta de que la contaminación es origen de 16.000 muertes prematuras en España al año, y de que cerca del 80% de la población respira aire por debajo de los límites recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Otra fuente de toxinas está en el propio organismo debido a los hábitos de vida poco saludables, como el estrés o la falta de sueño.
Una investigación publicada en la revista Skin Research and Technology, hace unos dias, por investigadores de la Universidad de Varsovia, Polonia, demuestra la relación entre determinados productos químicos, contaminantes ambientales y radiaciones ultravioletas sobre el tejido cutáneo, dañando el proceso metabólico celular e impidiendo la entrada natural del oxígeno.

Ecologistas denuncian los vertidos en la Mesa Mota

La Laguna

El Foro Contra la Incineración exige la retirada de planchas de uralita del entorno de la pista de motocross, un material que produce cáncer





Placas de uralita deterioradas amontonadas en Mesa Mota. foro contra la incineración


ALBA BLANCO
LA LAGUNA El Foro Contra la Incineración de Tenerife ha denunciado el riesgo que provocan unas placas de uralita abandonadas en Mesa Mota, ya que contienen amianto, un elemento que puede producir cáncer de pulmón. Según ha informado la organización, este elemento está reconocido en España como un residuo tóxico y peligroso, por lo que está prohibido su uso y vertido desde 2002.

El Foro Contra la Incineración explicó ayer en un comunicado que la rotura de las placas o su descomposición por el paso del tiempo provocarían la liberación a la atmósfera de las fibras que lo componen. El riesgo de estos materiales se produce al respirar las fibras de amianto que están en su composición, y que pueden ser causantes de cáncer de pulmón, de la cavidad torácica y del revestimiento del abdomen, así como otras enfermedades pulmonares.

Muchas de las planchas de uralita abandonadas en Mesa Mota están rotas. Se encuentran en un espacio transitado de la montaña, junto al aparcamiento del circuito de motocross. Además, en ocasiones, las planchas son manipuladas por algunos visitantes de la zona para construir pequeños refugios o circuitos de juegos.

Mientras tanto, el Ayuntamiento de La Laguna se mantiene al margen del asunto, ya que, según la concejal de Medio Ambiente, Cruci Díaz, la zona de Mesa Mota donde se encuentran las planchas de uralita pertenece al municipio de Tegueste.

El Foro señala, sin embargo, que se encuentran en La Laguna. Sus representantes señalan que el amianto fue muy utilizado en diversos materiales de construcción en España, principalmente durante los años 70, para tejados, fachadas y tuberías.

La organización ecologista denuncia la presencia de este componente en los materiales que componen muchas construcciones del Archipiélago. Así ocurre, por ejemplo, en los techos de la Dársena de Anaga del puerto de Santa Cruz de Tenerife y en los polígonos industriales de Los Majuelos y El Coromoto, donde a los riesgos habituales se añade el peligro de que el viento que haga volar los trozos sueltos de uralita.

El Foro Contra la Incineración alerta sobre la necesidad de que se adopten medidas "sensatas y radicales, encaminadas a garantizar la salud de la personas y el respeto al medio ambiente". Para la organización, resulta fundamental que "se extreme la vigilancia y se catalogue la situación de este material en el Archipiélago", se eliminen vertidos como el de La Laguna y que se implementen medidas destinadas a concienciar a los ciudadanos acerca de sus riesgos. En este sentido, el grupo ecologista critica el descuido por parte de los responsables del Plan Territorial Especial de Ordenación de los Residuos, que recoge importantes partidas destinadas a la educación de la ciudadanía sobre los residuos tóxicos.

Registran altos niveles de arsénico en alimentos de bebés


POR: EFE | 07:49 pm | 02/16/2012 | El Diario
Un estudio encontró el químico en varios tipos de cereales y una fórmula de leche.

Atlanta, 16 de Febrero.- Altos contenidos de arsénico, químico cancerígeno comúnmente encontrado en el arroz, fueron encontrados en varios tipos de cereales y fórmula de leche para bebés que utilizan almíbar de arroz integral orgánico como edulcorante, de acuerdo con un estudio de Dartmouth College divulgado hoy.



El informe, publicado en Journal Environmental Health Perspectives, encontró que dos de las 17 fórmulas de bebé a las que se les realizaron pruebas tenían almíbar de arroz integral orgánico como principal ingrediente y en uno de los casos el nivel de concentración de arsénico excedía seis veces el límite federal.



El gobierno establece como límite 10 partes por cada mil millones (ppb), como el total de arsénico en el agua embotellada o de consumo.



Los investigadores destacaron la situación como "particularmente preocupante para los bebés", debido a su vulnerabilidad a los efectos tóxicos del arsénico por la relación entre su tamaño y peso y las cantidades de arsénico consumidas.



Asimismo, el estudio halló que 22 de 29 barras de cereal o barras energéticas que se analizaron tenían almíbar de arroz integral orgánico como edulcorante, harina de arroz, granos de arroz o copos de arroz entre sus principales cinco ingredientes.



Los investigadores además analizaron el nivel de arsénico en bebidas energéticas (en inglés, "energy shots") y encontraron que una de las tres variedades tenía en total 84 ppb de arsénico, mientras que las otras 2 alcanzaron los 171 ppb.



El estudio destaca la necesidad de una mayor regulación en cuanto a los límites de este químico en los alimentos, debido a la creciente prevalencia de arsénico oculto en la comida.



Un reciente estudio de Consumer Reports encontró también niveles elevados de arsénico en los jugos de manzana y uva.



Una nueva legislación, presentada en la Cámara de Representantes de Estados Unidos la pasada semana, busca establecer límites en los niveles de arsénico y plomo en los jugos de frutas.

Altísimo nivel de plomo en lápices labiales

Publicado 16/02/12 18:28 - Por HolaDoctor




Un organismo federal encontró restos de plomo en 400 lápices labiales de diferentes marcas líderes del mercado. Aseguran que en tres años se ha duplicado la cantidad de este peligroso metal en productos cosméticos.


Una de las marcas analizadas, Maybelline, presentó 7.19 partes por millón de plomo (ppm), y L´Oreal, 7 ppm. Varias otras marcas le siguen, con productos que rondan entre 4 y 5 partes por millón. El promedio de concentración de plomo hallado en 400 lápices labiales fue de 1,11 partes por millón.

Esos índices son mucho más altos que los que la Administración de Drogas, Almientos y Tecnología (FDA, por sus siglas en inglés) encontró en la primera prueba de lápices labiales hace tres años, cuando analizó 20 lápices labiales y encontró plomo en todos, pero ninguno por encima de 3,06 partes por millón.

La FDA comenzó a analizar el plomo en lápices de labios en respuesta a la presión del grupo Campaña de Cosméticos Seguros, que en 2007 analizó 33 lapices labiales y encontró plomo en muchos de ellos. Ellos exigen que la FDA ponga un límite de plomo en los labiales, pero la entidad, hasta ahora, se negaba a hacerlo.

Peligro de intoxicación

“Nosotros no consideramos que el nivel de plomo encontrado en los labiales pueda ser una preocupación de seguridad. Los índices están entre los limites recomendados por otras autoridades de salud pública para cosméticos, incluyendo los labiales”, dijo la FDA en su página web.

En una carta a la FDA, la Campaña para Cosméticos Seguros replicó “el plomo aumenta en el cuerpo a lo largo del tiempo, y la cantidad de plomo contenido en el labial aplicado diariamente y varias veces al día, puede significar un importante nivel de exposición. Es una preocupación para millones de personas, especialmente aquéllas en edad fértil”, dijo el grupo.

Citando al reporte reciente de los Centros para la Prevención y Control de Enfermedades (CDC), que afirma que ninguna cantidad de plomo es segura para los niños, el grupo presionó a la FDA otra vez para poner un límite máximo permitido de plomo en los cosméticos”.

Asimismo, el grupo inició un concurso de vídeo para los consumidores, instando a que las empresas fabricantes de cosméticos liberen a sus productos de plomo.

Respecto de la cantidad presente de plomo en lápices labiales, el salto de un máximo de 3,06 partículas por millón a 7,19 en tan sólo 3 años es asombrosa: la mayoría de los consumidores preferiría ver que esas cifras disminuyen, en lugar de que se dupliquen.

La FDA se encuentra ahora abocada a determinar el límite máximo de contenido de plomo en los cosméticos.

¿Por qué el plomo es nocivo?

El plomo es un metal suave, de color azul-grisáceo que se extrae de la corteza terrestre y que se utilizó durante mucho tiempo en la industria, principalmente en pinturas y gasolina. Este metal no se degrada con el paso del tiempo.

La Agencia para Sustancias Tóxicas y Registro de Enfermedades (ATSDR) de Estados Unidos estima que la presencia de plomo puede provocar efectos tóxicos, independientemente de cuál sea la vía de exposición. Y especifica que la toxicidad del plomo puede afectar a cualquier sistema del cuerpo, aunque el sistema nervioso es el más sensible a la exposición a este metal.

El plomo y la fertilidad

A nivel molecular, la toxicidad involucra procesos bioquímicos fundamentales. Entre ellos, el plomo tiene la habilidad de inhibir o mimetizar las acciones del calcio e interactuar con ciertas proteínas.

La ATSDR confirma que hay evidencia de que la exposición al plomo puede afectar el balance postural de los adultos y la función de los nervios periféricos. Los trabajadores que han estado expuestos de una manera crónica a altos niveles de este metal, pueden presentar los signos clásicos de envenenamiento por plomo, como una más lenta conducción nerviosa y una debilidad en el músculo extensor del antebrazo.

viernes, 24 de febrero de 2012

“No podemos atribuir la presunción de inocencia a las sustancias químicas”



Por Gloria Valdivia

Anna Boluda entrevista a Héctor Gravina, responsable de tóxicos de la ONG Alternativa Verda, experto en alimentación y agricultura ecológica sobre el desafío que suponen las nuevas tecnologías alimentarias publicada en Inspira.



La foto es de Héctor Gravina

Héctor Gravina ha estado vinculado con el movimiento ecologista desde hace casi 30 años, es responsable de tóxicos de la ONG Alternativa Verda y experto en alimentación y agricultura ecológica. Recientemente, ha sido autor de un artículo sobre el desafío que suponen las nuevas tecnologías alimentarias, dentro de la publicación “Contaminants emergents” (en catalán) de la Diputació de Barcelona, en el que plantea los problemas que se derivan del marco regulador actual de las sustancias químicas, y la posibilidad de funcionar de otra manera más segura. De todo eso hemos hablado con él, para saber más sobre los llamados “Paradigma del riesgo” y “Principio de precaución”.

“El sistema productivista de los alimentos afecta a la calidad de lo que comemos”, nos explica. “Y no sólo respecto al gusto, también respecto a la calidad de la nutrición”. Eso, en parte, a causa de la alteración de los ritmos de crecimiento: hacer que un pollo esté listo para el consumo en 55 días, en vez de los ocho meses que tarda uno de corral, por poner un ejemplo. Pero también por la aplicación de sustancias químicas y de nuevas formas de producir, desde los pesticidas a la modificación genética (alimentos transgénicos) o a la nanotecnología.

El paradigma del riesgo

Como base de todo esto, es necesario entender cómo se autorizan las sustancias químicas –más de 70.000 en total, según se estima- cuando se lanzan al mercado: tanto la regulación de la seguridad alimentaria como de la contaminación ambiental se basan, desde los años 70, en el llamado “paradigma del riesgo”. Ya que es imposible de probar el riesgo cero, se hacen unos estudios para tratar de determinar la probabilidad de efectos secundarios negativos y, sobre eso, las autoridades establecen si se pueden comercializar o no, en qué dosis se pueden administrar y cómo se deben tratar para ser ‘aceptables’. “El problema”, en palabras de Héctor Gravina, “es que estos análisis se hacen buscando unos ciertos efectos concretos y no se tiene en cuenta que podría haber otros.

Tampoco queda claro con certeza qué puede pasar con exposiciones acumuladas a lo largo del tiempo, ni qué pasa cuando se combinan unas sustancias químicas con otras. Además, buena parte de las pruebas se hacen con ratones, lo que no asegura que el comportamiento tenga que ser exactamente igual en las personas: una sustancia puede resultar inocua en animales y no en seres humanos. Y los análisis los hacen las propias empresas productoras, y las características de las nuevas sustancias no se hacen públicas, porque son secreto comercial”. Aún así, estas son las pruebas en las que se basan las autorizaciones, nos dice.

Es decir que, en el fondo, se presupone que toda sustancia química es ‘inocente’ mientras no se pueda demostrar lo contrario. “La presunción de inocencia”, dice Gravina, “es un principio jurídico que se aplica a las personas, pero no se puede extrapolar mecánicamente a los productos, no se puede aplicar a las sustancias químicas”. Con este funcionamiento “la sociedad es la que está sufriendo las consecuencias, somos nosotros los que servimos para comprobar si las sustancias tienen efectos nocivos o no, y cuando lo vemos, ya es demasiado tarde”. Y eso es así porque “nos planteamos hasta cuánta cantidad de daño es seguro, en lugar de preguntarnos cuál sería el menor daño posible”.

El “principio de precaución”

Héctor Gravina, ante esta situación, plantea la posibilidad de otra forma de funcionar basada en el “principio de precaución”. Que, de hecho, ya se recoge en el Tratado de Maastrich de 1992, pero que no se está aplicando como se preveía, según nos dice. “El principio de precaución es, simplemente, prevenir antes de curar. Es decir, si un producto o una sustancia presenta dudas razonables sobre su seguridad, no se pone en el mercado. Es necesario plantearse si la sustancia en cuestión es realmente necesaria, si hay alternativas más seguras, y si las consecuencias que puede comportar compensan las ventajas que proporciona. Y no lanzarla hasta que se pueda demostrar que no causará ningún peligro serio”. En el fondo, se trata de aplicar criterios más estrictos, como ya se hace en el ámbito farmacéutico, a todo tipo de sustancias químicas que “no lo olvidemos, están presentes en todas partes, desde los alimentos a la ropa, pasando por los biberones o el asfalto de las carreteras”.

Eso es lo que, según Gravina, se debería haber hecho por ejemplo con los organismos modificados genéticamente (los llamados ‘alimentos transgénicos’), que a pesar de la oposición de buena parte de la población europea, han sido autorizados. “Todavía sabemos muy poco de los efectos que pueden tener. Y el problema es que, si se demuestra que son nocivos, será muy tarde para pararlos”, afirma.

Minimizar la exposición a las sustancias químicas
Para conseguir este cambio de funcionamiento, dice el ecologista, “hace falta un cambio social, un cambio de mentalidad global, que incluye dejar de pensar en el crecimiento continuado como la única manera de vivir; tenemos que ver que con menos puede que estemos mejor, y ser conscientes de los límites de la naturaleza y cómo nos afecta a la salud. No será fácil ni rápido, pero creo que los movimientos sociales del año pasado en todo el mundo comienzan a mostrar que nos encaminamos hacia eso, hacia esta transformación profunda”.

Mientras tanto, además, podemos tratar de reducir nuestra exposición, y la de los más pequeños, a algunas sustancias químicas, sobre todo respecto a lo que tiene que ver con la alimentación. “La clave es una vida más simple. Bajar el ritmo y volver a dedicar tiempo a cocinar productos de temporada comprados en el mercado, a poder ser de agricultura ecológica y de producción local, y dejar de lado los productos congelados y precocinados”. Hay muchas más ideas en la guía ‘Sense lloc on amagar-nos’ (en catalán), editada por la ONG Alternativa Verda y que recoge ejemplos también respecto a la cosmética y los productos de limpieza, como sustituir los champús por infusiones de algunas plantas o usar vinagre o limón para quitar manchas. En muchos casos las alternativas son fáciles y, con frecuencia, más baratas. No cuesta nada probarlas.

¿Y QUÉ PUEDO HACER YO?

Dejar de pensar en el crecimiento continuado como la única manera de vivir; tratar de ver lo que realmente necesitamos y ser consciente de los límites de la naturaleza y cómo nos afecta a la salud.
Dedicar tiempo a cocinar productos de temporada comprados en el mercado, a poder ser de agricultura ecológica y de producción local, y dejar de lado los productos congelados y precocinados.
Sustituir los champús por infusiones de algunas plantas o usar vinagre o limón para quitar manchas.

Fuente: http://www.canalsolidario.org/noticia/no-podemos-atribuir-la-presuncion-de-inocencia-alassustanciasquimicas/28535utm_medium=email&utm_campaign=boletin&utm_source=semanalCSO

miércoles, 22 de febrero de 2012

Aseguran que planta de jardín es venenosa




Varios expertos en plantas como Juan Manuel Moreira aseguran que la planta Dieffenbachia, más conocida como Millonaria, tiene toxicos mortales.




Sábado, 18 Febrero 2012 00:01
eldiario.com.ec
El elemento tóxico que contiene la planta en su sabia es el ácido oxálico, una sustancia dañina. "Este ácido es tan fuerte que se lo utiliza para elaborar blanquadores y quita sarros", indicó Moreira.

La sabia de la Millonaria puede causar la muerte sólo si es ingerida. "Esta sustancia provoca que las células y la pared del estómago se destruyan", dijo Moreira y explicó que en caso de tener contacto con la piel provoca comezón.



Medicina. 
 Moreira indicó que en caso de emergencia, la persona que haya ingerido una leve sustancia de este tóxico debe inyectarse una atropina o comer carbón vegetal e ir al médico con urgencia.

La Millonaria es una planta ornamental, utilizada con frecuencia en oficinas y casas, por ello es importancia que los dueños de estas plantas tengan cuidado.

Como medida de prevención se recomienda usar guantes de caucho al momento de tocarlas.



Especies. Según Moreira, existen alrededor de 68 especies. Entre ellas están las Maculatas, Seguine y Mariana. <

Ahorrar energía será más barato que afrontar epidemias, pandemias o desastres naturales



Publicado por Marta Rosés el 7 de febrero del 2012.



Dr. Aaron Bernstein

Aaron Bernstein es director del curso Human Health and Global Environmental Change de la Harvard School of Public Health , de la Harvard Medical School y pediatra del Children’s Hospital Boston.

Hablar del Dr. Aaron Bernstein no es hacerlo de un científico desconocido, ya que afortunadamente la Fundació Roger Torné ha tenido la oportunidad de poder contar con su colaboración inestimable y su presencia en más de una ocasión. Cabe recordar que tuvimos la suerte de poder escucharlo durante las II Jornadas de Salud Infantil y Medio Ambiente que tuvieron lugar en el mes de noviembre de 2010 en CosmoCaixa Barcelona y cuya entrevista puede leerse en nuestro blog.

Catorce meses después hemos vuelto a contar con su participación en la III Jornada de Salud Infantil y Medio ambiente, que en esta ocasión se celebró en CaixaForum Madrid el pasado 26 de enero. Y es por ello que Inspira no ha querido perder la oportunidad de volver a conversar con uno de los principales expertos mundiales en cambio climático y salud infantil, quien sigue afirmando, con total rotundidad, que el cambio climático ha comenzado a afectar a la salud de los niños y niñas porque afecta a la calidad del aire y a la disponibilidad de alimentos.

El Dr. Bernstein es un hombre cercano, amable y que se reconoce como amante del arte, de la arquitectura y un apasionado de su trabajo. Antes de contestar a nuestras preguntas se toma unos segundos de tiempo, pero cuando lo hace es con total seguridad y convicción: “En estos momentos una parte muy importante de mi labor es analizar la dimensión que está tomando, en la naturaleza, los efectos del cambio climático y cómo influyen en la salud humana. Creo que los científicos debemos mostrar y demostrar con cifras lo que está ocurriendo, pero también debemos ser positivos y explicar que las propias tecnologías y los avances científicos son elementos que pueden ayudarnos, tanto a nuestra adaptación a dichos cambios como a evitarlos en lo posible. Actualmente la tecnología nos permite crear instrumentos y productos que favorezcan el medio ambiente. En Estados Unidos, los datos demuestran que cuando los científicos intentamos explicar lo que ocurre, inmediatamente se generan tendencias de opinión de rechazo y anticientíficas, es un problema cultural, por tanto es mejor que nuestro papel a la hora de divulgar nuestros hallazgos sea el de mostrar que hay maneras de vivir y de crear riqueza sin incrementar la contaminación. Hay que demostrar que mejorar las emisiones de carbono puede ahorrar dinero y generar riqueza, porque es imprescindible que ahorremos energía”.



Aaron Bernstein durante su ponencia

En la primera entrevista que concedió a Inspira usted, a pesar de todo, se definía como optimista. ¿Después de la reunión de Durban sigue estándolo? ¿Considera que la crisis económica mundial es un elemento que no ayuda a que los Estados inviertan en controlar el medio ambiente?

Evidentemente el resultado de la reunión de Durban no ha sido positivo, pero insisto en que no se puede esconder la realidad, y esta demuestra que existe un serio riesgo para la producción de alimentos a escala mundial que provocará un aumento de la malnutrición. Así mismo, estamos cambiando la distribución de las temperaturas y la temperatura media del planeta está creciendo, provocando contaminación y deshidratación, que es un grave perjuicio para los niños y niñas con problemas de asma. También el incremento de CO2 en la atmósfera eleva el nivel de polen, lo que dispara las alergias. Cada vez se van incrementando más las probabilidades de olas de calor y, con ellas, enfermedades diversas. Está demostrado que los acontecimientos extremos como las sequias, inundaciones y olas de calor tienen efectos negativos sobre la salud humana, tanto física como psíquica, y ocurren un mayor número de homicidios y suicidios.

Tampoco la crisis económica favorece el control del medio ambiente, pero puede ser una oportunidad para que sectores del sistema productivo no contaminante puedan generar negocio y riqueza. Los gobiernos han de ser conscientes de que hay que modificar los planteamientos económicos en relación a las medidas de protección del medio ambiente, y darse cuenta de que ahorrar energía será más barato que afrontar cualquier epidemia, pandemia o desastre natural, factores que cada vez son más probables.

¿Como ve la situación medioambiental en España?

El año 2011 fue el más cálido en España desde que se registran las temperaturas. Así mismo, las previsiones indican que sequías como las que hubo en España en los años 2004 y 2008 serán más probables y comunes a finales de este siglo. Esto puede provocar escasez de agua dulce, enfermedades y desnutrición.

Hay que disminuir los niveles de contaminación de todas las ciudades, y no me refiero solo a España. Actualmente se pueden construir edificios con materiales y técnicas que contaminen menos y las ciudades deben tener el mayor número posible de espacios verdes. Hay que plantar árboles y plantas porque hacen bajar la temperatura. Insisto en que nuestra sociedad ha de saber compaginar la economía con el control del cambio climático, porque si no lo hacemos no seremos sostenibles. También debemos tener en cuenta que la capacidad de adaptación de la sequía, inundaciones, calor o cualquier efecto relacionado con el clima, es directamente proporcional a la riqueza, por tanto afectará más a las naciones más pobres.



Dr. Bernstein durante la entrevista

¿Cómo valora las jornadas sobre Salud Infantil y Medio Ambiente organizadas por la Fundació Roger Torné?

Creo que la Fundació Roger Torné está haciendo una gran labor de divulgación y de concienciación. Yo la valoro muy positivamente y tengo que decir que no he conocido ninguna otra fundación que sepa unir la parte científica, mediante jornadas como esta, entre otras cosas, y a la vez desarrollar toda una intensa labor para hacer llegar a la sociedad los conocimientos científicos que indican lo que está ocurriendo, en aspectos tan vitales como el cambio climático, la contaminación y las consecuencias de todo ello en la salud infantil. Uno de los aspectos que me parece muy positivo del trabajo que llevan a cabo es que ofrece a las familias argumentos, actitudes y soluciones que pueden aplicarse en la vida cotidiana. Creo que están desarrollando una buena labor social y espero que sigan haciéndola en el futuro.

Si me permite me gustaría terminar esta charla diciéndole que desgraciadamente la cultura occidental ha diferenciado nuestra vida de la naturaleza y la naturaleza nos recuerda que somos parte integral del tapiz de la vida. El cambio climático pone en riesgo la salud de todas las personas, pero especialmente la de los niños y niñas, y los gobiernos deben entender que la protección del clima de nuestro planeta tiene que ser la principal acción de prevención en el ámbito de la salud pública del siglo XXI.

Fuente: http://www.fundrogertorne.org/salud-infancia-medio-ambiente/divulga/inspira-nuevo/2012/02/07/ahorrar-energia-sera-mas-barato-que-afrontar-epidemias-pandemias-o-desastres-naturales/#more-4641

martes, 21 de febrero de 2012

La basura tóxica del mar se sirve fría en su mesa



Los océanos están saturados de residuos sintéticos altamente nocivos. Los microplásticos entran en la cadena alimentaria de los animales marinos
JAVIER SALAS Madrid 19/02/2012 08:00 
 Desechos plásticos flotan en aguas del océano Índico.-
Desechos plásticos flotan en aguas del océano Índico.-PLASTIC OCEANS FOUNDATION

A mediados del siglo XX, cuando comenzó la producción industrial de objetos de plástico, imaginaban un futuro utópico en el que este material librara al planeta de sus problemas: "El hombre del plástico vivirá en un mundo de coloridas y brillantes superficies, donde las manos de los niños no encontrarán nada que romper, sin bordes afilados ni esquinas cortantes, en el que no habrá grietas o recodos donde se refugien la suciedad o los gérmenes", escribieron en 1941 los químicos Victor Yarsley y Edward Couzens en su libro Plásticos, convencidos de la revolución que traerían los materiales sintéticos.

Por aquel entonces, la producción global no alcanzaba el millón de toneladas anuales de útiles plásticos. Hoy, cuando se generan más de 300 millones al año, la ciencia que estudia los mares revela cada día que esa fábula luminosa y aséptica se ha convertido en una distopía más propia de una ficción apocalíptica. El sueño de aquellos químicos ha tomado forma de pesadilla al advertirse cómo los océanos se están inundando con basura de la mejor calidad, esa que flota durante siglos entre algas, tortugas y peces.

Unas 260 especies marinas consumen estos materiales venenosos

Los plásticos han convertido regiones oceánicas enteras en tazones de "sopa con tropezones", en palabras de los expertos de la Fundación Alga-lita, dedicada desde hace tres décadas a la investigación de los residuos marinos. Un gaz-pacho sintético en el que se mezclan bolsas de supermercado, redes de pescadores, botellas... Y trozos milimétricos que algún día fueron un juguete o un electrodoméstico y que se han troceado y degradado hasta convertirse en uno de los problemas emergentes de este salmorejo tóxico: los llamados microplásticos, cuyo impacto real en animales y en personas todavía se está investigando.

El fundador de Algalita, el capitán Charles Moore, fue de los primeros en llamar la atención sobre esta negativa consecuencia del desarrollo industrial del consumismo. A la vuelta de un viaje entre Hawái y California, relató cómo su catamarán tuvo que abrirse pasó por un "interminable mar de basura", esencialmente plásticos. Y es que, según la mayoría de los cálculos, más del 80% de la cochambre que navega sobre la superficie de los mares es de este material. A partir de su relato, se extendió la idea de que existía una isla de plástico gigante nadando en el Pacífico, y que tenía el tamaño del estado de Texas. Aunque la historia de Moore consiguió llamar la atención sobre el uso y desecho masivo e innecesario de objetos plásticos, la realidad es que no existe tal isla.

Uno de los más importantes oceanógrafos del mundo, Carlos Duarte, explica que lo que sí hay en el Pacífico Norte, bailando sobre las aguas entre Hawái y Alaska, es una región de unos 200 kilómetros de diámetro, con una notable abundancia de material plástico. En esencia, se compone de restos de filamentos de redes de pesca sintéticas, que arrastran y acumulan importantes cantidades de trozos de plástico descompuestos en la mar salada y cocidos al sol. "El término isla de plástico no refleja en absoluto lo que se ha encontrado, que no es visible a ojo desnudo, pero que sí se aprecia si se arrastra una red de plancton", explica el investigador español del CSIC.

El 9% de los peces del Pacífico Norte tiene plástico en sus estómagos

Según Duarte, las acumulaciones se producen en las zonas de convergencia donde se juntan dos masas de agua o dos sistemas de corrientes superficiales, que tienden a acaparar partículas flotantes. "Los plásticos se acumulan porque sus tiempos de degradación en el océano son muy largos, de más de cien años", afirma. Durante sus trabajos circunnavegando el globo a bordo del Hespérides para la Expedición Malaspina, su equipo encontró una mancha de basura sintética similar "en el Atlántico Sur, cerca de las costas africanas".

"Se caracterizan porque hay una mayor abundancia de fragmentos de plástico que de plancton", describe Duarte. La comparación con el plancton sirve para señalar la gravedad del problema. En el mar de inmundicias del Pacífico Norte, la proporción entre materiales plásticos y el zooplancton (organismos microscópicos) era de 6 a 1 en 1999. En las dos décadas siguientes, la ratio se disparó hasta 26 frente a uno a favor del material artificial. Más allá del daño que estos residuos causan en la fauna marina, como estrangulamientos o laceraciones, las últimas investigaciones sobre los microplásticos señalan un peligro mucho mayor y que afecta directamente a las personas.

Como explica uno de los mayores expertos en la materia, Matthew Cole, son muchos los organismos marinos que consumen estas pequeñas piezas, de menos de cinco milímetros. "Al ingerirlos, animales marinos como moluscos, gusanos y peces acumulan importantes cantidades de contaminantes tóxicos en sus organismos", señala el investigador de la Universidad de Exeter. Se han hallado restos de estos materiales sintéticos en 260 especies marinas y, en la zona del Pacífico Norte, el 9% de los peces tenían plástico en sus estómagos.

Se ha descubierto que el zooplancton también se alimenta con estos desechos

Veneno en el menú

Cole asegura que su trabajo actual está demostrando que incluso el zooplancton es capaz de consumir estos materiales tóxicos. Al ser la base de la pirámide alimenticia marina, ese veneno plástico contamina toda la cadena alimentaria hasta alcanzar, finalmente, a las personas. El siguiente paso será descubrir cómo afecta a la salud este bumerán de plástico servido en nuestras mesas. Estos compuestos tóxicos pueden provocar importantes daños, desde alteraciones en el sistema inmune hasta anomalías en el desarrollo de los niños.

Mientras se analiza cómo nos lastimamos con nuestros propios desperdicios, se han lanzado varias campañas globales para tratar de limpiar los mares. "La solución definitiva es la prevención, conseguir que dejen de llegar estos restos al mar", resume Carey Morishige, coordinadora del programa de desechos marinos de la NOAA (la agencia del Gobierno de EEUU para investigar los mares y la atmósfera). Según explica, han calculado que serían necesarios 68 barcos de cien metros de eslora trabajando durante todo un año para limpiar el 1% de la sopa con tropezones del Pacífico Norte. Duarte coincide con las conclusiones de NOAA: "Sólo hay una solución: usar menos cantidades de materiales plásticos. Bien porque se recupere una mayor cantidad del que se usa o porque además se reemplacen los materiales actuales por materiales biodegradables". Esta solución sólo se logrará si el monofilamento de las redes se prohíbe por la Convención de Londres, que regula los desechos marinos.

http://www.publico.es/ciencias/422793/la-basura-toxica-del-mar-se-sirve-fria-en-su-mesa-planetatierra