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viernes, 7 de septiembre de 2012

¿Que tienen en común perfumes y pesticidas?

Autor:Ana Cerrud

Madrid, 2 jun (EFEverde).- Perfumes y pesticidas tienen en común uno de los más agresivos contaminantes ambientales y peligroso agente patógeno para la salud, los ftalatos, disruptores endocrinos que se relacionan con casos de pubertad precoz, cáncer infantil y autismo.



TIENDA DE PERFUMES ARTESANALES: LA HABANA (CUBA).- Foto de archivo de varia botellas de perfumes hechos artesanalmente con esencias de flores descansan en uno de los estantes de la tienda "Habana 1791, Aromas Coloniales de la Isla de Cuba", ubicada en el Centro Histórico de La Habana Vieja, hoy domingo. En este establecimiento, donde las esencias se preparan a la vista del cliente, se rescatan las técnicas coloniales de producción de perfumes. EFE/Enrique de la Osa

Estos disruptores-hormonales se incorporan a productos tan dispares como perfumes y pesticidas para "plastificar" los fluidos y fijar los olores o la permanencia del producto en la superficie en la que se aplican y hacerlos más comerciales, pero pocas veces son componentes estructurales o que no se puedan sustituir.

El VI Congreso Internacional de Medicina Ambiental (http://www.fundacion-alborada.org/congreso-2012/) que se celebra este fin de semana en Madrid estudia las patologías por contaminación ambiental, como los disruptores endocrinos, entre las que se identifican cáncer, enfermedades neurodegenerativas, trastornos del comportamiento, infertilidad y enfermedades emergentes como el síndrome de sensibilidad química (SQM), la fibromialgia y la fatiga crónica.

Dolores Romano, ingeniero agrónomo del Instituto Sindical del Trabajo, Ambiente y Salud (ISTAS),(http://www.istas.ccoo.es/) presentó en la sesión de inauguración del encuentro las conclusiones del Congreso de Riesgos para la Salud Pública y Medio Ambiente, celebrado el pasado mayo en Madrid, como punto de partida para el nuevo debate.

Entre las recomendaciones establecidas, mencionó la importancia del etiquetado en los productos, para identificar sustancias de riesgo, (en nanotecnología y transgénicos) y ante las nuevas enfermedades relacionadas con los campos electromagnéticos, cáncer, entre otras, fijar limites legales máximos de contaminación, a nivel internacional.

Sobre el impacto en la salud humana de los contaminantes orgánicos persistentes, como los disruptores endocrinos, destacó su relación probada con alteraciones en el sistema reproductor masculino (criptoquidia, hipospadias y reduccion de la calidad del semen) y femenino (pubertad precoz, reducción de la fecundidad, abortos espontáneos, ovarios poliquísticos, endometriosis) y cánceres en órganos hormono dependientes como mamas, próstata, testículos y tiroides.

Se estableció, por otra parte, la relación de estos disruptores con daños en el sistema neurológico y la causa de enfermedades metabólicas como diabetes y obesidad o del sistema neuroinmunológico, como el SQM, fatiga crónica, fibromialgia y esclerosis múltiple.

Según los estudios de Nicolás Olea, de la Universidad de Granada, recordó Romano, dosis bajas de disruptores endocrinos pueden dar lugar a efectos mas potentes que dosis altas, por lo que se invita a la ciencia a revisar el concepto establecido "la dosis hace el veneno" y destaca la importancia de las mezclas en los síndromes por contaminación ambiental.

Estas dolencias, explicó, raramente se deben a una única sustancia tóxica, sino a una mezcla compleja de químicos cuyos efectos pueden ser aditivos y sinérgicos, con efectos en conjunto superiores a los individuales. La respuesta de la sociedad y la administración a estos descubrimientos científicos, señaló Romano a EFEverde, debe ser la prohibición total de los disruptores en los productos de consumo, cuya acción se conoce, además, puede afectar a los descendientes, por la modificación de la línea germinal, origen de espermatozoides y óvulos.

En cosmética y plaguicidas, desde donde llegan mas frecuentemente al entorno, son completamente prescindibles y ya hay otras alternativas en el mercado que no suponen mucho sacrificio y sí sentido común, destacó Romano, que apuesta por la presión del consumidor para lograr cambios.aaaakkkkkiiiLa Unión Europea, precisó, prepara actualmente el 7 Programa de Acción en Medio Ambiente, ante lo que se pide a los gobiernos que respalden medidas para reducir la exposición a los disruptores endocrinos, nanopartículas y "sustancias de elevado nivel de preocupación" por la "evidencia científica" que las relaciona con numerosas enfermedades.

El desarrollo de la industria química, explicó la experta a EFEverde, no ha ido parejo a la regulación de los productos que se fabrican y cuando se introducen en el mercado no se conocen sus efectos nocivos.Solo se conocen evaluaciones de riesgo (http://ecb.jrc.it) de 181 sustancias químicas (http://ecb.jrc.it/existing-chemicals/) de las mas de cien mil con las que se fabrica un millón de preparados para el mercado europeo y aún se permite la comercialización de aquellas no estudiadas, pero desarrolladas antes de los años 80 en una especie de "amnistía tácita" porque no se han relacionado aún con ningún mal que se conozca.

Esa "presunción de inocencia", señaló Romano, es parte de la permisividad con la que la industria mira para otro lado y espera a que las pruebas de toxicidad las desarrolle el Estado y no el productor.En el caso de los ftalatos y otros disruptores endocrinos, añadió, se suma la paradoja de que, a pesar de que la Unión Europea invierte en programas de investigación sobre sus efectos, los resultados no se incorporan a las recomendaciones comunitarias por carecer del protocolo administrativo de comprobación de pruebas (GLP)(http://www.epa.gov/oecaerth/monitoring/programs/fifra/glp.html) que exige Bruselas.Además, los disruptores endocrinos, por lo reciente del estudio sobre sus efectos en los organismos vivos, no son parte de las pruebas de toxicidad exigidas en la eurozona.

La buena noticia, sin embargo, indicó Dolores Romano, es que a finales de 2013 se espera que se regule el reglamento de plaguicidas de la UE y la identificación de disruptores endocrinos como sustancias nocivas, que, si se aprueba, deberá trasladarse al resto de la normativa europea, por obligación.Mientras tanto, recomienda a nivel individual, medidas de autoprotección, sin olvidar la responsabilidad del ministerio de Sanidad y de Alimentación y Medio Ambiente de informar a los grupos de riesgo para evitar la contaminación,Y aunque la certificación es voluntaria, aplaudió las iniciativas de las empresas que ya empiezan a erradicar los disruptores endocrinos de sus productos y algunos se anuncian como "ftalatos free".

La multinacional francesa LÓreal anunció a finales del año pasado su intención de evitar disruptores endocrinos en su línea de producción y buscar sustitutos para aquellas sustancias que descubriesen interferían con el sistema hormonal.Y la española Mercadona ha incorporado a su línea de limpieza una lejía "verde" que es un activador del lavado con peróxido.La mejor recomendación de Romano ante las dudas: agua, jabón y vinagre, para la limpieza de casa y agua, jabón, piedra de alumbre o limón para el aseo. "No hay que complicarse tanto la vida", declaró.EFEverde

martes, 6 de marzo de 2012

Un estudio de la Comisión Europea allana el camino para la prohibición de los disruptores endocrinos


Los disruptores endocrinos están relacionados con cáncer de mama y testículos, graves problemas reproductivos y neurológicos, diabetes, obesidad y otras enfermedades crónicas.

La Comisión Europea ha publicado esta semana un informe que recopila el estado del conocimiento científico sobre los disruptores endocrinos (EDCs en su acrónimo inglés). El informe examina cómo definir e identificar EDCs de forma que puedan ser incluidos en las categorías de sustancias químicas que deben ser prohibidas o estrictamente controladas bajo diferentes normativas europeas.

CCOO ha exigido a las Administraciones españolas que hagan suyas las recomendaciones del informe de la Comisión Europea que pide que los disruptores endocrinos sean prohibidos o estrictamente controlados y, en consecuencia, que no retrasen más la adopción de medidas para reducir la exposición a estas sustancias altamente tóxicas de los trabajadores, la población y el medio ambiente.

Los EDCs son sustancias que pueden interferir en el sistema hormonal provocando graves daños a la salud, incluyendo cáncer de mama y de testículos, daños al sistema reproductor, obesidad, diabetes, daños neurológicos y otras graves enfermedades crónicas. Los EDCs son los responsables del cambio de sexo observado en peces y moluscos de aguas contaminadas.

Los EDCs están presentes, entre otros, en plaguicidas y biocidas (Ej. piretrinas, clorpirifos), plásticos (Ej. BPA, PVC, poliestireno), resinas (resinas epoxi), cosméticos (parabenos), juguetes (ftalatos), etc. Miles de trabajadores están expuestos en sus puestos de trabajo a estas sustancias tan preocupantes y todos los ciudadanos estamos expuestos a través de los alimentos con restos de plaguicidas y del uso de los productos y artículos que los contienen.

Los disruptores endocrinos presentan características toxicológicas particulares que hacen que los sistemas de prevención y control tradicionales, en vigor en la normativa europea, sean ineficaces para evitar los daños causados por la exposición a estas sustancias. Así, los EDCs se caracterizan por actuar a dosis extremadamente bajas; por ser diferentes los efectos y su gravedad según el momento de la exposición, siendo periodos de especial vulnerabilidad el desarrollo embrionario y fetal; y por no presentar una curva lineal dosis respuesta (esto es, pueden presentar efectos dañinos a dosis muy bajas que no presentan a dosis más altas).

El informe, encargado por la Dirección General de Medio Ambiente de la Comisión Europea, ha sido realizado por el Profesor Andreas Kortenkamp y su equipo, científicos punteros en el estudio de la disrupción endocrina. El estudio examina el estado del conocimiento científico sobre los disruptores endocrinos y cómo la normativa existente aborda la identificación y el control de estas sustancias, así como las características particulares de los disruptores endocrinos y sus efectos dañinos para la salud humana. Se encargó con la finalidad de contribuir al desarrollo de criterios para identificar y regular los disruptores endocrinos en la normativa europea, en particular en los reglamentos de Pesticidas, Biocidas y REACH, aunque más adelante se incorporará a la normativa de cosméticos, materiales en contacto con alimentos y seguridad de juguetes. También contribuirá a la revisión de la Estrategia Comunitaria sobre Alteradores Endocrinos, publicada hace 12 años.

Pedro Linares, Secretario Confederal de Salud Laboral de CCOO ha declarado: “Este informe es una contribución muy importante al debate sobre cómo debe la Unión Europea abordar el problema de la disrupción endocrina. Hasta ahora, la normativa no ha acordado una forma de identificar sistemáticamente las sustancias químicas que poseen estas propiedades, lo que está retrasando la adopción de medidas para reducir la exposición. Esperamos que las recomendaciones de este informe sean incorporadas en la revisión de la estrategia europea sobre EDCs y en la propuesta de criterios para la identificación de EDCs que está elaborando la Comisión. También esperamos que los Ministerios de Sanidad, de Medio Ambiente y de Trabajo incluyan, cuanto antes, estas recomendaciones en la normativa y planes estatales que abordan la protección de la salud laboral, de la salud pública y del medio ambiente .
http://www.istas.net/web/abretexto.asp?idtexto=3678