Mostrando entradas con la etiqueta documento consenso sqm. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta documento consenso sqm. Mostrar todas las entradas

viernes, 9 de marzo de 2012

LA SENSIBILIDAD QUÍMICA MÚLTIPLE YA SE CONSIDERA RECONOCIDA EN ESPAÑA EN EL DOCUMENTO DE CONSENSO PIONERO EN EUROPA...

Notas de Prensa

Leire Pajín presenta el primer documento de consenso realizado en Europa sobre Sensibilidad Química Múltiple (SQM)

El texto recoge toda la evidencia científica disponible sobre este síndrome

El objetivo principal de este documento es contribuir a un mayor conocimiento de la SQM y facilitar a las y los profesionales sanitarios la toma de decisiones sobre la prevención, el diagnóstico y el abordaje terapéutico de esta dolencia

La Sensibilidad Química Múltiple es la denominación más utilizada para describir un síndrome complejo que se presenta como un conjunto de síntomas vinculados con una amplia variedad de agentes y componentes que se encuentran en el medio ambiente

El documento ha sido coordinado por la Agencia de Calidad del Sistema Nacional de Salud y en su elaboración han participado la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria, la Asociación Española de Toxicología y distintos expertos en la materia

30 de noviembre de 2011. La ministra de Sanidad, Política Social e Igualdad, Leire Pajín, ha presentado hoy el primer documento de consenso realizado en Europa sobre el síndrome de Sensibilidad Química Múltiple (SQM). La ministra ha presentado este documento pionero (tan solo existe una experiencia similar en Australia) en una reunión con el grupo de expertos que ha elaborado el documento y la representación de la Plataforma de las asociaciones de personas afectadas por el síndrome de Sensibilidad Química Múltiple.

El documento recoge toda la evidencia científica disponible hasta el momento sobre este síndrome complejo, que afecta mayoritariamente a mujeres, y que está caracterizado por un conjunto de síntomas heterogéneos vinculados a una amplia variedad de agentes y componentes químicos presentes en el medio ambiente.
Son muchas las lagunas existentes sobre las causas de la SQM, su origen y mecanismos de acción, lo que ha dificultado el desarrollo de una base clínica científica que permita su diagnóstico y tratamiento. Estas dificultades han motivado que las personas afectadas por SQM a menudo se enfrenten a situaciones en las que sus síntomas son confundidos siendo derivadas a diferentes especialistas con el consecuente retraso en el diagnóstico, lo que unido a la no existencia, en la actualidad, de un tratamiento adecuado tiene consecuencias físicas, psicológicas y sociales tanto para las personas afectadas por SQM como para sus familias.

Por todo ello, el objetivo de este primer documento es contribuir a un mayor conocimiento de la SQM basado en la mejor evidencia científica disponible y en el consenso entre personas expertas para ayudar al personal sanitario en la toma de decisiones sobre el diagnóstico, abordaje terapéutico, prevención y otros aspectos relacionados con la SQM. Del mismo modo, el documento quiere servir para proporcionar a las y los profesionales sanitarios unas pautas comunes de actuación, de cara a ofrecer una atención integral y multidisciplinar a las personas afectadas y favorecer la sensibilización de la sociedad en general ante este problema de salud.

DOCUMENTO ESTRUCTURADO EN TRES PARTES

El documento presentado hoy ha sido coordinado por el Observatorio de Salud de las Mujeres de la Agencia de Calidad del Sistema Nacional de Salud y en su elaboración han participado, además, de otros departamentos del Ministerio, distintos expertos en la materia, así como la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria, la Asociación Española de Toxicología y la Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias del Instituto de Salud Carlos III y Guía Salud.

El documento se estructura en tres partes:

1. Descripción del documento: se recogen sus objetivos y metodología de elaboración, búsqueda y revisión de la evidencia, así como herramientas y método para el consenso.

2. Análisis de situación y descripción de la SQM: analiza las características de este síndrome (síntomas, etiopatogenia, comportamiento epidemiológico, manifestaciones y abordaje clínico y terapéutico, etc.) basándose en el mejor conocimiento científico disponible, a nivel nacional e internacional.

3. Conclusiones y recomendaciones: se recogen las conclusiones del documento y recomendaciones al SNS han sido consensuadas respecto al diagnóstico, tratamiento e investigación en esta materia, y relativas también a la formación de profesionales y sistemas de información sanitaria.

PRINCIPALES CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

El documento establece por primera vez de forma consensuada la definición de caso de SQM y los criterios diagnósticos. Así, se define caso como la persona que con la exposición a agentes químicos ambientales diversos a bajos niveles presenta síntomas reproducibles y recurrentes que implican a varios órganos y sistemas, pudiendo mejorar su estado cuando los supuestos agentes causantes son eliminados o se evita la exposición a ellos.

El texto también establece recomendaciones para ayudar en el diagnóstico (anamnesis, explotación física, pruebas complementarias y herramientas de apoyo), así como para el abordaje terapéutico. No obstante, existe un consenso acerca de que la SQM no tiene un tratamiento específico pues se desconoce su etiopatogenia (aunque se sugiere un origen multifactorial) y no existe evidencia científica sobre la eficacia de los distintos tratamientos farmacológicos y no farmacológicos.

En este sentido, el documento, -que puede consultarse en la página web del Ministerio (enlace al final de la nota de prensa)-, considera como la medida más eficaz evitar la exposición a las situaciones advertidas como desencadenantes del cuadro clínico. Al no existir por ahora tratamiento curativo, las intervenciones terapéuticas deben encaminarse a mejorar la sintomatología y mejorar la calidad de vida.

Además, de cara a mejorar la atención sanitaria se resalta la importancia que tiene que el personal de medicina, enfermería, trabajo social y el resto de personal de los servicios sanitarios (auxiliares, personal de limpieza, etc.) conozca las características especiales que exige el manejo de pacientes con SQM y su entorno. Al respecto el documento también ofrece un algoritmo de actuación sanitaria.

Asimismo se establecen recomendaciones generales en promoción de la salud, formación de profesionales, en los sistemas de información sanitaria, en la investigación, en el acceso a información de calidad y en la coordinación multisectorial.

El DOCUMENTO DE CONSENSO de SQM 2011 se puede consultar en la página del Ministerio, en el apartado del Plan de Calidad, dentro del espacio del Observatorio de Salud de las mujeres:

http://www.mspsi.gob.es/organizacion/sns/planCalidadSNS/pdf/equidad/SQM_documento_de_consenso_30nov2011.pdf

http://www.msps.es/gabinetePrensa/notaPrensa/desarrolloNotaPrensa.jsp?id=2283

España da un gran paso para el reconocimiento de la Sensibilidad Química Múltiple (SQM) a nivel europeo.



———————

30.11.2011

España da un gran paso para el reconocimiento de la Sensibilidad Química Múltiple (SQM) a nivel europeo.

ESPAÑA DA UN GRAN PASO PARA EL RECONOCIMIENTO DE LA SENSIBILIDAD QUÍMICO MÚLTIPLE (SQM) A NIVEL EUROPEO.

EN UNA REUNIÓN ENTRE LA MINISTRA DE SANIDAD, LEIRE PAJÍN Y EL COMITÉ NACIONAL PARA EL RECONOCIMIENTO DE LA SQM, SE HA ENTREGADO HOY EL DOCUMENTO DE CONSENSO PARA EL DIAGNOSTICO, PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO DE LA ENFERMEDAD.

EL COL·LECTIU RONDA LLEVA 7 AÑOS LUCHANDO EN LOS TRIBUNALES PARA QUE SE RECONOZCA LA EXISTENCIA DE ESTA ENFERMEDAD Y SUS GRAVES SECUELAS.

EN ESPAÑA 5,5 MILLONES DE PERSONAS PUEDEN ESTAR AFECTADAS DE SSQM EN ALGÚN GRADO.

La presentación de este documento de consenso elaborado por los expertos marca una enorme diferencia en la situación de los enfermos de Sensibilidad Química Múltiple (SQM), que se ven obligados a acudir a los tribunales para que se les reconozca que padecen una enfermedad invalidante producida por el contacto con determinados productos químicos.



En acto de hoy ha estado presente la ministra de Sanidad Leire Pajín, que ha afirmado por primera vez desde una óptica oficial, que es irrefutable desde la evidencia científica que existe la SQM.



El acto de hoy es la culminación de todo un trabajo realizado por desde hace años por las asociaciones, los médicos sensibilizados hacia el tema y Jaume Cortés, experto en enfermedades ambientales del departamento de Seguridad y Trabajo del Col·lectiu Ronda. Todo este esfuerzo se materializó en la creación del Comité Nacional para el Reconocimiento del SQM que surgió de la reunión que tuvo lugar el pasado mes de febrero del 2010 con José Martínez Olmos, Secretario General de Sanidad de Madrid.



La Sensibilidad Química Múltiple es una enfermedad grave y de carácter permanente, que es una amenaza real para la salud que cada día se constata más por el aumento de los casos. Según estudios publicados por el Hospital Clínico de Barcelona puede llegar a afectar, en diferente grado, hasta un 12% de la población. Lo que en el caso de España, significa 5,5 millones personas afectadas.



Sin embargo, hasta ahora, la mayoría de estas personas no están diagnosticadas. Esto es así debido a la falta de información sobre la enfermedad por parte de los médicos. Y también porque, a pesar de la gravedad de la situación, esta enfermedad todavía no se ha incluido en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE).

En este sentido, hoy en España se ha dado un gran paso que abre las puertas para que otros países de la Unión Europea puedan reconocer la enfermedad. Requisito indispensable para que se incluya en la CIE y se pueda diagnosticar, tratar y prevenir la enfermedad.



El Departamento de Salud y Trabajo del Col·lectiu Ronda, y muy especialmente Jaume Cortés, abogado y experto en prevención de riesgos laborales y asesor legal del Comité Nacional para el Reconocimiento de la SQM, llevan luchando desde el año 2004 para que se reconozca esta enfermedad y se atienda cómo corresponde a sus afectados.



Como resultado de la aparición en el panorama laboral de enfermedades que tenían claramente su origen en la intoxicación por productos químicos vertidos, ya sea en el lugar de trabajo o en el medio ambiente, el Col·lectiu Ronda organizó en el año 2006 una jornada informativa para jueces y médicos forenses. El objetivo de esta jornada era dar a conocer los graves síntomas e invalideces que producen estas enfermedades y que incapacitan a los afectados tanto con respecto a la vida laboral como la cotidiana y familiar.

Jaume Cortés no dudó ya entonces en calificar como las enfermedades laborales y ambientales del siglo XXI a las tienen su origen en intoxicaciones químicas y denunciaba el hecho de que las personas afectadas, que sufren un gran grado de invalidez, se vieran obligadas a ir juicio para que se les reconociera lo que les corresponde por ley. Además, Cortés alertaba a la sociedad en general, y muy especialmente a las familias de los afectados, para que se sensibilizaran respeto a este problema dado que, a menudo, los afectados se encuentran también con la incomprensión del entorno social y familiar.

De aquella Jornada, hace 5 años, ya salieron datos muy significativos. Los participantes denunciaron la falta de formación de los médicos de cabecera para poder diagnosticar correctamente estas enfermedades. Según los expertos, sólo un 30% de ellos están en condiciones de hacerlo. También se advirtió de que las consecuencias más graves de estas exposiciones se verán d’aquí a 30 o 40 años.



Ante el preocupante aumento de casos en los últimos años, en febrero del 2010 una delegación de asociaciones de enfermos y médicos expertos asesorada legalmente por Jaume Cortés solicitó del Gobierno español el reconocimiento oficial de la SQM y la elaboración del documento de consenso que ha sido presentado hoy.



Posteriormente, miembros del Comité Nacional para el Reconocimiento del SQM se reunieron el pasado 13 de mayo en la sede de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Ginebra con María Neira, Directora del Departamento de Salud Pública y Medio Ambiente para exigir el reconocimiento oficial de las enfermedades asociadas a intoxicaciones ambientales y su inclusión en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE).

La no inclusión de la Sensibilidad Química Múltiple en la CIE impide a estas personas obtener diagnósticos correctos y que sus tratamientos sean cubiertos por la Administración pública. Además, su reconocimiento oficial propiciaría una mayor investigación en este campo.

En España actualmente los afectados se ven obligados a acudir a los Tribunales para que se les reconozca sus derechos. En últimos 10 años, el Col·lectiu Ronda se ha hecho cargo de más 200 casos de Sensibilidad Químico Múltiple. Las sentencias obtenidas hasta el momento por el departamento de Salud y Trabajo del Col·lectiu Ronda, recogen el carácter invalidante del SSQM.

Esta enfermedad se produce mediante el contacto con determinados productos químicos que, en dosis ínfimas, producen una afectación sistémica general grave, afectando al nivel neurológico, articular, vías aéreas y generando demás y ulterior sintomatología y determinan, con carácter permanente, una importante pérdida de calidad de vida.



Los abogados del departamento de Salud y Trabajo del Col·lectiu Ronda, expertos en enfermedades laborales desde hace más de 35 años y pioneros en la defensa y estudio de estas patologías, llevan 7 años luchando para que se regularice esta situación y se pueda atender correctamente a los afectados y prevenir su expansión.



Fuente: Colectivo Ronda

miércoles, 8 de febrero de 2012

«El documento es una llamada de atención sobre la existencia de esta patología»

Dra. Amelia Rus García
«El documento es una llamada de atención sobre la existencia de esta patología»
Miembro del grupo redactor del documento de consenso sobre SQM






–¿Qué objetivo fundamental se ha propuesto este documento de consenso?

–El primero y fundamental es la definición de caso de sensibilidad química múltiple; es decir, que ante una persona que presenta estos signos y síntomas cabe la posibilidad de que tenga esta enfermedad. Este era el objetivo fundamental y, desde mi punto de vista, lo hemos conseguido.

–¿Qué aporta en cuanto al manejo terapéutico de estos pacientes?
Se ha considerado que el hecho de que no hayamos descrito con más especificidad el manejo terapéutico era una carencia del documento. Desde mi punto de vista no ha sido así. Lo que pasa es que la sensibilidad química es un síndrome muy complejo y, por tanto, no cabe a fecha de hoy un reduccionismo de café para todos. En este momento se pueden plantear, como queda muy bien recogido en el documento, unas opciones terapéuticas, entendiendo que los médicos, por encima de todo, lo primero que tenemos que hacer es aliviar a los afectados de cualquier enfermedad. Y sí se pueden hacer cosas que alivien, de hecho hay grupos de trabajo en España que lo están haciendo, pero no se puede decir hoy que hay un tratamiento con un medicamento o dos o tres que curen la sensibilidad química.

–¿Por qué la incidencia del SQM tiene un sesgo tan claro de género?
–Puede obedecer a dos causas posibles. Una es la complejidad hormonal que tiene la mujer. Y dado que la sensibilidad química es un ente de patología laboral, en la medida en que las mujeres han desempeñado tareas más relacionadas con químicos, por ejemplo la limpieza de empresas o fábricas, están más expuestas que los varones como grupo de población.

–¿Qué destacaría entre las recomendaciones del documento?

–Lo que queda condensado al final del documento es una llamada de atención sobre la existencia de esta patología, que debe estar presente incluso en la historia clínica de las personas en las que sospechemos esta afectación. Y por supuesto, que debe seguirse una línea de investigación en lo que se refiere a la etiopatogenia y al manejo terapéutico de la sensibilidad química múltiple. También que, sin duda, vamos a tener que tomar medidas de tipo preventivo que atañen a la salud pública en cuestión de sustancias químicas ambientales, plaguicidas, perfumes y cosméticos en general, aditivos, limpiadores y otras muchas sustancias que pueden estar interfiriendo y ser un factor causal. Además, por su complejidad, por afectar mayoritariamente a la mujer, podría darse lo que llamamos una herencia ambiental, que no genética; es decir, una afectación transgeneracional que merece su estudio. En este momento creo que es una prioridad fijarse en este tipo de enfermedades que tienen un componente transgeneracional.

–¿Queda mucho por conocer sobre esta enfermedad?

–Hay que seguir investigando para tratar de encajar todas las piezas, porque están los factores genéticos, los citocromos, los neurotransmisores cerebrales, y de hecho se han observado cambios en la SPECT de algunas personas afectadas... Todo ello forma un puzle de información sobre la que hay que seguir trabajando. Aporta mucho la línea de investigación básica, como se ha planteado en el documento de consenso y de hecho en el grupo había una persona de referencia que estaba aportando datos de toxicología. Y otro campo absolutamente imprescindible para seguir avanzando es el del manejo terapéutico. Sabemos que a algunas personas les alivian los complejos vitamínicos, sobre todo B1, B6, B9 y B12, el ácido fólico, o la vitamina D, que es interesante usarla en algunas mujeres porque mejoramos ciertos síntomas. Siempre hay que tener en cuenta la existencia de comorbilidad, y por tanto hay que trabajar sobre esas otras enfermedades. Pero lo cierto es que en muchísimos pacientes hay muchos otros síntomas que todavía no sabemos qué los producen y cómo aliviarlos. Por ello, debemos seguir trabajando en esa línea y por eso el documento de consenso no define un tratamiento específico.
http://www.sietediasmedicos.com/actualidad/en-portada/entrevistas/item/898-lel-documento-es-una-llamada-de-atencion-sobre-la-existencia-de-esta-patologiar-.html

Sensibilidad química múltiple: ¿víctimas del progreso?







La sensibilidad química múltiple no es fácil de describir por la persona afectada, ni tampoco para el médico resulta fácil de identificar. Todavía son pocos los países que reconocen como enfermedad este síndrome, que a la complejidad de su etiología y presentación añade un claro sesgo de género. El Ministerio de Sanidad acaba de elaborar un documento de consenso que recoge la evidencia científica sobre este tema.

Las sustancias de síntesis que la industria emplea en una multitud de productos están presentes en todos los ámbitos de nuestra vida, desde la ropa a los alimentos, en el hogar, en la calle o el lugar de trabajo. Se trata de un riesgo con el que no contaban las generaciones anteriores a nuestros abuelos. Una exposición de bajo nivel a los agentes químicos del entorno puede ser suficiente para sensibilizar a determinadas personas, en las que origina una enfermedad poco conocida hasta ahora: la sensibilidad química múltiple.

Se trata de un síndrome cuya referencia en la literatura se remonta apenas unas pocas décadas atrás. Se describió por primera vez en 1950, pero no fue hasta 1987 cuando M. Cullen lo denominó sensibilidad química múltiple, o SQM, aunque el autor utilizó inicialmente el plural (en inglés Multiple Chemical Sensitivities, o MCS) para acentuar la complejidad de su etiología y manifestaciones clínicas. En la actualidad, el uso de este término en singular ha prevalecido sobre otras denominaciones.

La SQM es objeto de estudio y debate en la comunidad científica ya que aún se desconocen sus bases fisiopatológicas y los síntomas son muy variados, con diversos mecanismos de toxicidad e implicación de múltiples sistemas y órganos. No se han descubierto biomarcadores para el diagnóstico y todavía no se ha desarrollado un tratamiento específico, sino que se utilizan diferentes recursos para el control de los síntomas, pero a pesar de estas lagunas, las personas afectadas reclaman un protocolo de atención y el reconocimiento de la enfermedad, que por ahora solo se produce en un escaso número de países.

En 1999, un grupo de expertos clínicos e investigadores con experiencia en la sensibilidad química múltiple suscribieron en Estados Unidos un consenso internacional sobre este síndrome (http://www.mcs-america.org/mcsconsensus.pdf), que adquirió cierta notoriedad pública al verse afectados miles de veteranos de la primera Guerra del Golfo que estuvieron expuestos a la contaminación de los pozos de petróleo incendiados en Kuwait durante el conflicto. El petróleo y sus derivados pueden encontrarse entre los agentes causales de una enfermedad que no afecta sólo a unos miles de soldados veteranos, sino a millones de personas en todo el mundo, en su mayoría mujeres, que han desarrollado sensibilidad a una amplia variedad de sustancias. El documento de 1999 trató de establecer seis criterios básicos en la definición de SQM:

• Los síntomas son reproducibles con la exposición química repetida.

• La condición es crónica.

• Niveles bajos de exposición ocasionan manifestaciones del síndrome (dichos niveles son más bajos que los usuales o previamente tolerados).

• Los síntomas mejoran o se resuelven cuando los incitantes son eliminados.

• Las respuestas se presentan a múltiples sustancias sin relación química.

• Los síntomas implican múltiples sistemas orgánicos.

Clasificación

Por ahora, la Organización Mundial de la Salud no contempla la SQM como una entidad nosológica en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE), y sólo algunos países han integrado el término sensibilidad química múltiple en un código preexistente, como Alemania y Austria, donde se contempla como «alergia no especificada», y Japón, que hace referencia genéricamente a «efectos tóxicos de sustancias no específicas». En 2003, las autoridades sanitarias de Australia constituyeron un grupo de expertos en la materia, en lo que ha sido un precedente de la iniciativa adoptada en España por el Ministerio de Sanidad para elaborar un documento de consenso sobre sensibilidad química múltiple que es pionero en Europa.

En febrero de 2010, a petición de una amplia representación de asociaciones de personas afectadas por sensibilidad química múltiple (SQM), el Ministerio de Sanidad decidió crear un grupo de trabajo que estudiara este problema de salud y su atención sanitaria. Dicho grupo estaba integrado por expertos de diferentes especialidades y fue coordinado desde el Observatorio de Salud de las Mujeres (OSM) de la Agencia de Calidad del Sistema Nacional de Salud, con participación de otros departamentos como Salud Pública, Sanidad Ambiental y Salud Laboral, Alta Inspección y Cartera de Servicios, la Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias del Instituto de Salud Carlos III, y representantes de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria y la Sociedad Española de Toxicología.

El resultado de este trabajo fue presentado el pasado 30 de noviembre y se puede consultar en su integridad en la página web del Ministerio de Sanidad, en el apartado del Plan de Calidad, dentro del espacio del Observatorio de Salud de las Mujeres.

El documento recoge la evidencia científica disponible hasta el momento y se justifica, como asegura el propio Ministerio de Sanidad, en «las lagunas existentes sobre las causas de la SQM, su origen y mecanismos de acción, lo que ha dificultado el desarrollo de una base clínica científica que permita su diagnóstico y tratamiento. Estas dificultades han motivado que las personas afectadas por SQM a menudo se enfrenten a situaciones en las que sus síntomas son confundidos, siendo derivadas a diferentes especialistas con el consecuente retraso en el diagnóstico, lo que unido a la no existencia, en la actualidad, de un tratamiento adecuado tiene consecuencias físicas, psicológicas y sociales tanto para las personas afectadas por SQM como para sus familias».

Aportar conocimiento

El objetivo es aportar un mayor conocimiento de la SQM para facilitar al personal sanitario la toma de decisiones sobre el diagnóstico, el abordaje terapéutico, la prevención y otros aspectos relacionados con la SQM, y avanzar en unas pautas comunes de actuación. El documento contribuirá a mejorar la atención integral y multidisciplinar a las personas afectadas por SQM, ayudará a la sensibilización de la sociedad sobre este problema y actuará como instrumento de mejora de la información, calidad y equidad en la atención de las personas afectadas, por lo que se encuadra en el Plan de Calidad para el SNS.

El documento se estructura en tres partes que recogen la descripción metodológica, el análisis de las características de este síndrome en aspectos como los síntomas, etiopatogenia, comportamiento, epidemiología, manifestaciones y abordaje clínico y terapéutico, y un amplio apartado de conclusiones consensuadas por el grupo de expertos respecto al diagnóstico, tratamiento e investigación, así como las recomendaciones dirigidas a la formación de profesionales en esta materia, acceso a información sanitaria de calidad sobre la enfermedad y coordinación multisectorial.

Los expertos consideran que la medida más eficaz es evitar la exposición a las sustancias o situaciones que se identifican como desencadenantes del cuadro clínico, y dado que no existe por ahora un tratamiento curativo, las intervenciones terapéuticas deben estar dirigidas a controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida. En cuanto a la atención sanitaria de estos pacientes, el documento recomienda un manejo terapéutico multidisciplinar e insiste en la importancia que tiene que el personal de medicina, enfermería, trabajo social y el resto de los servicios sanitarios (auxiliares, personal de limpieza, etc.) conozca las características especiales que exige el manejo de pacientes con SQM y su entorno, y con este fin también ofrece un algoritmo de actuación sanitaria. Entre otros aspectos, se recomienda facilitar al paciente un informe médico o documento sanitario que recoja el diagnóstico de SQM, y que dicho diagnóstico figure claramente visible en la historia clínica.





Documento de consenso sobre SQM

1. Definición de caso

1.1 Persona que con la exposición a agentes químicos ambientales diversos a bajos niveles* presenta síntomas reproducibles y recurrentes que implican a varios órganos y sistemas, pudiendo mejorar su estado cuando los supuestos agentes causantes son eliminados o se evita la exposición a ellos.

*A concentraciones menores de las que se consideran capaces de causar efectos adversos a la población general.

2. Criterios diagnósticos

2.1 La persona sufre síntomas recurrentes al exponerse a agentes químicos diversos a concentraciones menores de las que se consideran capaces de causar efectos adversos a la población general.

2.2 El síndrome SQM tiene un curso crónico.

2.3 Algunos síntomas pueden mejorar o desaparecen cuando cesa la exposición.

2.4 Los síntomas pueden aparecer con sustancias previamente bien toleradas.

2.5 Los síntomas son variables en cuanto a gravedad, frecuencia y duración.

2.6 Los síntomas no se limitan a un único órgano o sistema.

2.7 La disfunción orgánica puede ser objetivada en alguno/s de los siguientes sistemas: cardiovascular, endocrino, hepático, inmunológico, psicológico, neurocognitivo, neurológico, ginecológico, andrológico y en piel y mucosas.

2.8 La persona presenta dificultades para mantener los hábitos y actividades de la vida diaria y para acceder a los servicios sanitarios, así como una reducción de su calidad de vida.

2.9 Algunas personas afectadas de SQM pueden no tolerar bebidas alcohólicas y algunos medicamentos que previamente eran tolerados.