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domingo, 4 de marzo de 2012

No es la depresión, estúpidos



Adrián Martínez

No se si ustedes recuerdan aquel chiste de un paciente con diarrea aguda que acude a un centro médico y el bedel, por equivocación -lo mismo era interino y ese mismo día se enteró de que no le renovaban el contrato- le envía al psicólogo. Tras un buen rato sale el paciente de la consulta y el mismo bedel, apresuradamente, le pide disculpas y le pregunta si sigue cagándose. El paciente, circunspecto, le responde que síÉ pero que ya no le importa. 

Parece, sólo, de chiste pero la medicina sigue aplicando este tipo de terapias psico-educativas-conductuales a pacientes con determinadas patologías. Un ejemplo típico es la fibromialgia (FM).
La FM puede ser una enfermedad esquiva y compleja pero no tiene un origen psicológico. Lo diremos por activa y pasiva. Numerosos estudios han confirmado su base neurobiológica como así fue reconocido por consenso de expertos. Dicha patología es de causa aún desconocida y se caracteriza por un cuadro de dolor crónico musculoesquelético generalizado, de origen no articular y que requiere para su diagnóstico la presencia del mismo de forma generalizada y de más de tres meses de duración, acompañándose de una sensibilidad anormal a la presión digital en unas zonas determinadas del cuerpo. Estos pacientes acuden a consulta por este tipo de molestias aunque es frecuente que presenten otras como fatiga, sensación de tumefacción y rigidez matinal, parestesias y disestesias en las manos, alteraciones neurológicas y en el sueño, disfunciones neuroendocrinas e inmunológicas y trastornos en el aparato digestivo, entre otras cosas. Es una enfermedad de sensibilización central que, en porcentajes importantes, se asocia a otras como la Sensibilidad Química Múltiple, el Síndrome de Fatiga Crónica y el de Electrohipersensibilidad, demostrándose, por tanto, la más que probable estirpe medioambiental de todos ellos. 

La FM se diagnostica teniendo en cuenta unos criterios que, en primera instancia, fueron establecidos por el Colegio Americano de Reumatología en 1990 y que, a petición de la comunidad científica, fueron renovados en 2003 en lo que se llamó el Consenso Canadiense. Con estos nuevos criterios puede observarse un aumento en el diagnóstico de FM entre pacientes con dolor crónico. También que hasta un 14% de pacientes diagnosticado de FM con los criterios del año 1990 no cumplen los nuevos.

Pero algunos en nuestro país no se han enterado o no quieren enterarse. Sus razones tendrán. Quizás sea debido a que el Ministerio de Sanidad sigue recomendando, en su documento de 2011, la utilización de los criterios diagnósticos de 1990 pese a reconocer que los mismos "plantean varias limitaciones". Las primeras, las mentales supongo. O sea, reconoce que hay un error de base pero persiste en su empeño y claro, alguna patulea científica le acompaña en el error. Pongamos por caso el del IDIAP Jordi Gol (Instituto de Investigación en Atención Primaria). Instituto que fué una fundación e iniciativa del Instituto Catalán de Salud y que no hace mucho publicó una investigación sobre FM en la cual establece que la misma se puede combatir con psicoeducación y relajación desde atención primaria. Recuerden el chiste. Sin embargo esta visión terapéutica sólo es posible cuando se contemplan a la depresión y a la ansiedad como causas de la FM. 

Y no es el caso. En dicha investigación se demostró que el 62.2 % de los enfermos presentaban depresión, sin embargo los criterios canadienses afirman que la incidencia de la misma en la FM es similar a otras enfermedades que cursan con dolor crónico. Es decir la depresión es un síntoma típico de los pacientes que sufren dolor crónico -y de los que ven canal 9- y no un status propio, y muchos menos la causa, de la FM. Es más, ningún estudio ha conseguido evidenciar hasta ahora que la presencia de trastornos o acontecimientos emocionales actúen como factores de riesgo, factores precipitantes y/o desencadenantes en el desarrollo o empeoramiento de la FM. Por el contrario, hay alteraciones neurológicas puestas de manifiesto por las nuevas tecnologías que están permitiendo realizar estudios donde se han encontrado diferencias significativas en el procesamiento del dolor entre pacientes con FM y personas sanas. Y ante aquellas investigaciones del IDIAP y similares la respuesta, no puede ser otra, debe ser "clintoniana": No es la depresión, estúpidos.

Y surgen varias preguntas: ¿Por qué este esfuerzo en no reconocer la naturaleza de la FM y empeñarse en tontadas y establecer sesgos que no conducirán al desarrollo de estrategias adecuadas para estos pacientes? ¿Se intenta echar una mano a esa derivada y deriva política que establece una minimización del gasto público y una limitación en la asistencia adecuada y multidisciplinar que merecen estos pacientes? ¿Por qué a estas alturas del conocimiento científico hay quien aún sigue empeñado, erre que erre, en buscar donde ya se ha demostrado que no está la causa de la Fibromialgia, y mucho menos el tratamiento? ¿Cuáles son las auténticas motivaciones para seguir trabajando -y gastando dinero público- en esa línea conducente a la psicologización y psiquiatrización de los pacientes con FM?

Estoy completamente de acuerdo con todas las Asociaciones de Afectados cuando afirman que el estudio del Jordi Gol es tendencioso, da cobertura a las administraciones sanitarias potenciando la confusión sobre la naturaleza de esta enfermedad y pretende limitar la asistencia de estos enfermos a atención primaria. Les han marcado un auténtico gol. Por la escuadra.

Lo mismo con unas palmaditas en la espalda y algún viaje del Imserso hubiese sido más que suficiente. Lo mismo intentan de este modo que algunos pacientes dejen de cagarse. En todo. En algo. En alguien.
http://www.diarioinformacion.com/suplemento-salud/2012/03/03/depresion-estupidos/1230008.html

martes, 8 de marzo de 2011

Nueva enfermedad psiquiátrica: Buscar Alimentarse Sanamente

Nueva enfermedad psiquiátrica: Buscar Alimentarse Sanamente
Mike Adamas
Si comes comida chatarra procesada y entremezclada con químicos sintéticos, eso está bien. Los pacientes mentales son, aparentemente, aquéllos que escogen alimentos orgánicos y naturales.
En su permanente empeño por inventar «trastornos mentales» a partir de toda actividad humana, la industria psiquiátrica está ahora promoviendo la más ridícula enfermedad que nunca antes hubieran inventado: la enfermedad de comer sanamente.
No es una broma: Si te dedicas a comer alimentos sanos, sufres una «enfermedad mental» y probablemente necesites algún tipo de tratamiento químico que contenga fuertes drogas psicotrópicas. El diario The Guardian informa: «La fijación con el comer sano puede ser indicio de un grave trastorno psicológico» y luego afirma que esta «enfermedad» se llama orthorexia nervosa, que es básicamente sólo la expresión latina que significa ‘nervioso por el correcto comer’.
Pero no pueden llamarla, simplemente, «trastorno nervioso del comer sano», porque entonces no parece que ellos supieran de qué están hablando. Así, lo traducen al latín, en el que suena más inteligente (aunque no lo sea). De ahí viene la mayoría de los nombres de las enfermedades: los médicos sólo describen los síntomas que ven, con un nombre como osteoporosis (que significa ‘huesos que tienen huecos’).
Volviendo a esta enfermedad inventada de la «orthorexia», The Guardian pasa a informar que «comúnmente, los ortoréxicos tienen reglas rígidas en cuanto al comer. El rechazo al azúcar y sal refinada, cafeína, alcohol, gluten, levadura, soya y maíz transgénicos y productos lácteos, es sólo el comienzo de las restricciones de su dieta. También quedan excluidos cualesquier alimentos que hayan estado en contacto con pesticidas, herbicidas, o que contengan aditivos artificiales».
Un momento. Entonces, si tratas de evitar los químicos, los lácteos, la soya transgénica o azúcar refinada, ¿eso te convierte ahora en enfermo mental? Claro. Según estos expertos. Si efectivamente te preocupas de evitar los pesticidas, herbicidas e ingredientes modificados genéticamente, como la soya, algo anda mal contigo.
Pero ¿te das cuenta de que comer comida chatarra se presume que es «normal»? Si comes comida chatarra procesada y entremezclada con químicos sintéticos, eso para ellos está bien. Los pacientes mentales son, aparentemente, aquéllos que escogen alimentos orgánicos y naturales.
¿Qué es «Normal» Cuando se Trata de Alimentos?
Les advertí que esto venía. Años atrás, previne a los lectores de NaturalNews que pronto podría estar en camino una tentativa de proscribir el broccoli, debido a sus fitonutrientes anticancerígenos. Esta agresión en cuanto a la salud mental a consumidores conscientes de la salud es parte que aquel programa. Es un intento de marginalizar a quienes comen en forma sana, por medio de declararlos mentalmente inestables y, por ende, justificar que se los aísle en instituciones para enfermos mentales, donde se les inyectarán medicamentos psiquiátricos y se los alimentará con comida que está procesada, muerta y llena de químicos tóxicos.
The Guardian (y El Mercurio también; 03/02/10) llega incluso al ridículo extremo de decir: «La obsesión acerca de cuáles alimentos son ‘buenos’ y cuáles son ‘malos’ significa que los ortoréxicos pueden terminar desnutridos».
Sigan, si pueden, lo ilógico de esto: Comer alimentos ‘buenos’ ¡va a provocar desnutrición! Comer alimentos malos, supongo, se presume que va a proporcionar todos los nutrientes que necesitas. Es la afirmación más absurda que haya leído nunca sobre nutrición. No es de sorprenderse que la gente esté hoy tan enferma: Los medios de comunicación masivos les están diciendo que comer alimentos sanos ¡es un trastorno mental que va a provocar desnutrición!
Cállate y Traga tu Comida Procesada
Es exactamente como lo informé años atrás: No corresponde que cuestionen su comida, señores. Siéntense, cállense y vamos masticando. Deja de pensar acerca de qué estás comiendo, y sólo haz lo que te dicen los principales medios de comunicación y sus avisadores de comida procesada. Cuestionar las propiedades de salud de tu comida chatarra es un trastorno mental, ¿no lo sabías? Y si te «obsesionas» con los alimentos (por ejemplo, haciendo cosas tales como leer las etiquetas con los ingredientes), eres raro. Quizás hasta estés enfermo.
Ése es el mensaje que transmiten ahora. Los consumidores de comida chatarra son «normales» y «cuerdos», y están «nutridos». Pero quienes comen comida sana son enfermos, anormales y están desnutridos.
Pero, te preguntas ¿por qué habrían de atacar a quienes comen en forma sana? Personas como el Dr. Gabriel Cousens te pueden decir por qué: Porque una acrecentada consciencia espiritual y mental sólo es posible si se sigue una dieta de alimentos vivos y naturales.
Consumir comida chatarra te mantiene aturdido y fácil de controlar, ¿ves tú? Literalmente se entromete en tu mente, entorpeciendo tus sentidos con glutamato, aspartamo y extracto de levadura. La gente que subsiste a base de comida chatarra es dócil y rápidamente pierde su capacidad de pensar por sí misma. Están de acuerdo con cualquier cosa que se les diga por televisión y con aquéllos en aparentes posiciones de autoridad, y nunca cuestionan sus acciones o lo que en realidad está ocurriendo a su alrededor o en el mundo.
Por el contrario, la gente que come alimentos naturales ¯con todos sus nutrientes curativos aún intactos¯ que aumentan la salud, comienzan a despertar sus mentes y espíritus. Con el tiempo, empiezan a cuestionar la realidad que los rodea y van a la búsqueda de tópicos más refinados, tales como comunidad, naturaleza, ética, filosofía y la visión de las cosas que están sucediendo en el mundo. Se vuelven «conscientes» y pueden empezar a ver la verdadera trama de la Matrix, por así decir.
En efecto, este es un peligro enorme para aquéllos que dirigen nuestra sociedad basada en el consumo, porque el consumo depende de una mezcla de ignorancia y sugestionabilidad. A la gente que sigue ciegamente comprando alimentos, medicamentos, seguros de salud y bienes de consumo, necesitan tenerles desconectadas las funciones cerebrales superiores. Sucede que la comida chatarra procesada y entremezclada con químicos tóxicos logra exactamente eso. ¿Por qué crees que los alimentos procesados y muertos siguen siendo la comida por defecto de escuelas públicas, hospitales y prisiones? Es porque los alimentos muertos apagan los niveles superiores de conciencia y mantienen a la gente enfocada en cualesquier distracciones con que se puedan alimentar sus cerebros: televisión, violencia, temor, deportes, sexo, etc.
Pero vivir como un zombi es, en cierto modo «normal» en la sociedad de hoy en día, porque lo está haciendo tanta gente. Pero eso no lo convierte en normal: El verdadero «normal» es alguien que está despierto, sano y apto, nutrido con alimentos vivos y que se desempeña como ciudadano independiente de un mundo libre. Comer alimentos vivos es como tomarse la píldora roja, que con el tiempo abrirá una perspectiva enteramente nueva en la trama de la realidad. Te libera para que pienses por ti mismo.
Pero comer comida chatarra procesada es como tomarse la píldora azul, que te deja atrapado en una realidad inventada, donde las experiencias vitales las inventan las empresas de productos de consumo, quienes te asaltan los sentidos con químicos diseñados para tal efecto (como el glutamato monosódico), que engañan a tu cerebro para que crea que estás comiendo comida de verdad.
Si quieres estar vivo, consciente, y tener el control de tu propia vida, come más alimentos sanos y vivos. Pero no esperes ser el favorito de los «expertos» en salud mental y nutricionistas; todos ellos están siendo programados para que consideren que estás «loco», porque no sigues sus dietas masivas a base de alimentos muertos entremezclados con químicos sintéticos.
Pero, sobre este asunto, tú y yo sabemos la verdad: nosotros somos los normales. Los consumidores de comida chatarra son los verdaderos pacientes mentales, y la única manera de despertarlos al mundo real es empezar a alimentarlos con comida viva.
Algunas personas están dispuestas a tomar la píldora roja, otras no. Todo lo que puedes hacer es mostrarles la puerta. Deberán abrirla ellos mismos.
Mientras tanto, trata de evitar a los funcionarios de la salud mental que están tratando de rotularte como a alguien que tiene un trastorno mental, sólo porque prestas atención a lo que pones en tu cuerpo. No hay nada malo en evitar la presencia de azúcar refinada, soya transgénica, glutamato, aspartamo, edulcorantes artificiales y otros químicos tóxicos en el suministro de alimentos. De hecho, tu vida misma depende de eso.
Mike Adams, es investigador de salud natural y autor de cientos de artículos, entrevistas, reportes y guías de consumo. Además de periodista independiente, es fundador de NaturalNews.com, BetterLifeGoods.com, The Consumer Wellness Center y director ejecutivo de Arial Software.
http://www.NaturalNews.com

FUENTE: http://starviewer.wordpress.com/2010/09/05/centinelas-de-la-vida-los-nuevos-toxicos-que-se-patentan-y-el-sindrome-de-sensibilidad-quimica-multiple/

jueves, 25 de noviembre de 2010

El negocio de la psiquiatría y los psicotrópicos 2



Las ventas de estos productos representan para la APA un ingreso directo de unos 80 millones de dólares por publicación, pero ésta suma es solo un porcentaje de lo que se deriva de los manuales. El DSM y el ICD se anuncia como herramienta de diagnóstico, no solo para el tratamiento de individuos, si no que ahora para pelear la custodia de los hijos, en casos de discriminación basados en supuestas incapacidades psiquiátricas, en testimonios en los tribunales, en la educación y más. Y con cada publicación aparecen nuevos y fresquitos trastornos al gusto, con bases ni lejanamente científicas, de hecho en las últimas publicaciones cada trastorno se agregó al DSM mediante una votación de psiquiatras, donde la pregunta básicamente era: Si usted cree que esto es un trastorno, levante la mano. Y los diagnósticos son tan ridículos como inútiles, ¿Qué me dice del trastorno de articulación del habla? ¿O del trastorno de ortografía?, ¿O del de expresión escrita, intoxicación o retiro de cafeína, o el trastorno de rivalidad entre hermanos? ¿O el novedoso problema de fase de vida? Según la psiquiatría cualquier fase sentimental, humana y normal hasta ahora, es una enfermedad, incluso si usted no cree que está enfermo sufre de negación.

El Dr. Sydney Walker III, neurólogo, psiquiatra y autor de Una Dosis de Cordura dice que el DSM ha conducido a la administración innecesaria de drogas a millones de pacientes, que se habrían podido diagnosticar, tratar y curar sin el uso de medicamentos tóxicos y potencialmente letales. Mientras a miles de niños de todo el mundo se les receta ritalín o ritalina, y a los adultos antidepresivos.

Recordemos el documental de Michael Moore, Bowling for Columbine, donde dos muchachos mataron a doce estudiantes y un maestro de su colegio. La revista Insight del Washington Times expresó en un artículo llamado Armas y dosis, en junio de 1999, Aunque alarmados por los extraños ataques en las escuelas, pocos norteamericanos han notado cuántos de éstos asesinos están entre los 6 millones de niños que toman drogas psicotrópicas En este horrible suceso Harris, uno de los asesinos, tomaba Luvox, un antidepresivo con efectos secundarios que incluyen manías, irritabilidad, agresión y hostilidad.

Pero éste no es el único caso, TJ Soloman, de 15 años del Colegio Heritage, en Georgia, era tratado con Ritalín, el 20 de Mayo de 1999 abrió fuego contra sus compañeros de clase, hiriendo a seis. El 22 de mayo de 1998, Kip Kinkel de 14 años, disparó contra sus padres matándolos y luego disparó el arma en su Colegio en Sprigfield, Oregon. Donde dejó dos muertos y 22 heridos; se informó que tomaba Prozac y Ritalín y había asistido a unas clases para controlar el enojo. Por desgracia son tantos, los casos de niños matando y suicidándose que podría escribir un libro. Y a pesar de que lo nieguen, los psiquiatras conocen bien la conexión entre las drogas psiquiátricas y la violencia y el suicidio.

Para esta ciencia, el ser humano es un simple animal que responde a impulsos, colocando a la persona en una posición irresponsable ante sus propios actos, sin moral u espiritualidad, por lo tanto para ser controlada necesita de tratamientos que lo y lo alejan cada vez más de la posibilidad de encontrar bienestar para sí misma y para quienes lo rodean.

No niego que existan enfermedades mentales, y que en diferentes etapas de nuestra vida podemos estar mentalmente inestables, pero claramente las soluciones son irracionales y violentas, no hay curación de enfermos, hay sanos que son enfermados.

El negocio de la psiquiatría y los psicotrópicos 1



En estos tiempos en que nos quejamos de una sociedad en decadencia, de una sociedad enferma llena de crímenes, injusticias, suicidios, drogas, abuso y corrupción, existen miles de teorías sobre las posibles causas de estos males sociales, y son tan variadas como maléficas. Sin embargo las peores causas, y sin duda las más peligrosas son las que no conocemos o son lo suficientemente enmascaradas para controlar a una sociedad engañada.

Éste es el caso de la psiquiatría, y la industria farmacéutica asociada. Extorsión en nombre de la salud mental, un fraude gigantesco a base de mentiras y engaños cuyo costo real no se traduce sólo en los millones de dólares gastados, si no en vidas humanas.

Las drogas psicoactivas.

Para millones de personas, las drogas son uno de los problemas más graves que afectan a nuestra sociedad, sin embargo hemos pasado por alto que las drogas ilícitas representan solo un porcentaje pequeño de la cantidad total que se consumen. En la actualidad las drogas psiquiátricas no solo se usan en nuestras escuelas, hospitales, centros de rehabilitación y prisiones, si no que son utilizadas por las personas para manejar cualquier clase de males: para perder peso, para mejorar la confianza, para el insomnio, para los problemas con las matemáticas, de escritura o la concentración, hasta para la ansiedad. Y aunque son legales y a menudo reciben el nombre de medicamentos, sus efectos son más peligrosos de lo que se cree.

Las drogas psiquiátricas alteran el estado de ánimo, y no solo son capaces de alterar las formas en que una persona actúa, siente y piensa, sino además pueden alterar lo que ve. El problema con las drogas psiquiátricas es que únicamente inhiben los síntomas, mismos que se presentan de nuevo después de pasado el efecto. Al igual que las drogas ilícitas sólo proporcionan a la persona un escape temporal de sus problemas. Igualmente tienen numerosos efectos secundarios, como espasmos, gesticulaciones, inquietud severa, delirios y reacciones maniacas, ataques de apoplejía, disfunciones sexuales, confusión, mala concentración, problemas de memoria, sentimientos de pánico, alucinaciones, pesadillas, pensamientos suicidas y hostilidad. Como si todo esto fuera poco este tipo de drogas son adictivas y los síndromes de abstinencia pueden llegar a ser mucho más graves que los de una droga ilícita.

En junio del 2001, en un artículo del Washington Post se expresó que mientras que por tradición se manufacturan nuevas drogas para los trastornos existentes, en el caso de la psiquiatría el negocio es encontrar nuevos trastornos para las drogas que ya existen.

De esta forma volvemos al tema del fraude, y como lo expresa la CCDH, si de fraudes se trata, tal vez el mayor logro de la psiquiatría sea el Manual de Diagnóstico y Estadística de Trastornos Mentales (DSM) publicado por la Asociación Americana de Psiquiatría (APA), y el Catálogo Internacional de Enfermedades, Sección de trastornos mentales (ICD).
Continúa...