lunes, 5 de marzo de 2012

El efecto de los compuestos tóxicos se extiende a varias generaciones


 05/03/2012


El investigador de la Washington State University de Estados Unidos, Michael Skinner, ha demostrado que una gran variedad de productos tóxicos tiene efectos negativos no sólo en animales expuestos, sino también en la descendencia de éstos.

En concreto, Skinner ha constatado que tres generaciones subsiguientes pueden verse afectadas por el daño de estos tóxicos en uno de sus antepasados.

Según el científico, cuando un animal se ve expuesto a una sustancia tóxica, las secuencias de su ADN permanecen invariables pero se modifica la forma en que los genes se activan o se desactivan. Esta modificación es hereditaria.

El presente estudio es el primero que demuestra que una gran variedad de tóxicos –entre ellos los plásticos, el pesticida DEET o la permetrina, provocan enfermedades en varias generaciones. Anteriormente, Skinner había demostrado un efecto similar producido por un un fungicida concreto .

Los resultados obtenidos abren un nuevo campo de investigación acerca de los modos de desarrollo de las enfermedades.

Más información

Yaiza Martínez

Los expertos recomiendan evitar el uso de los plaguicidas químicos



marzo 5, 2012 |


Una quincena de colectivos vecinales ha solicitado al Ayuntamiento de Santa Cruz el uso de plaguicidas biológicos en los jardines públicos. / DA

CECILIA L. BARREIRO BUSTAMANTE | SANTA CRUZ DE TENERIFE

La presentación de un escrito en el Ayuntamiento de Santa Cruz firmado por una quincena de asociaciones y colectivos de la ciudad, incluida la Plataforma Pro-Parques y Jardines, que reclaman al Gobierno municipal que se prohíba el uso de plaguicidas químicos en todo el municipio, ha provocado un gran debate sobre dichos productos. Esta iniciativa ciudadana surge tras la utilización del producto Imidacloprid en el parque García Sanabria el 11 de noviembre.

El debate, con grandes controversias, se ha visto reforzado por el uso del herbicida Glifosato en el parque Javier Fernández Quesada, en La Laguna, denunciado por la Plataforma Sí se puede debido a que, según la Directiva Europea 2009/128/CE del 21 de octubre de 2009, “el uso de plaguicidas en parques y jardines debe minimizarse o prohibirse. Cuando se utilicen deben preverse medidas adecuadas de gestión del riesgo, así como concederse prioridad a los plaguicidas de bajo riesgo y a las medidas de control biológico”.

A partir de estos hechos, se plantea si el uso de plaguicidas químicos es correcto y, por ello, DIARIO DE AVISOS ha querido consultar a expertos en la materia para saber cuánta peligrosidad representan en realidad y si se deben tomar otras medidas.




Nómina de productos

Los plaguicidas. Son sustancias químicas destinadas a matar los seres vivos considerados plagas. No son venenosos pero pueden resultar tóxicos para los seres humanos. Dentro de los plaguicidas nos podemos encontrar los insecticidas y los herbicidas.

Imidacloprid. Es un insecticida neuroactivo fabricado por Bayer. Se utiliza para el control de plagas, tratamiento de semillas y para el control de insectos, termitas y pulgas. Fue prohibido en Francia y Alemania por su peligrosidad para las abejas. Está considerado “moderadamente tóxico”por la OMS. Tiene la potencialidad de ser contaminante de aguas subterráneas y está catalogado como ”probable” carcinógeno por la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos.

Glifosato. Es un herbicida que elimina hierbas y arbustos. Es un plaguicida no selectivo de amplio espectro, lo que significa que mata a las hierbas que toque. Está relacionado con posibles malformaciones neuronales, intestinales y cardíacas en embriones humanos de usuarios que han estado expuestos a grandes dosis.



Según Arturo Harrison, catedrático de Toxicología, “la respuesta del dilema de plaguicida sí o plaguicida no, es el uso racional y, por supuesto, en parques públicos y en jardines no tiene sentido utilizarlos porque pueden generar problemas graves a la población. Si se utilizan, nunca deben ser organoclorados, ya que son altamente persistentes. Se podrían utilizar, en cambio, las piretrinas, al ser el eslabón menos tóxico de los plaguicidas.”

El ingeniero agrónomo Javier López aclara que actualmente es legal la utilización de productos fitosanitarios en jardines. “Pero se deben utilizar sólo cuando haga falta y no como prevención. Y además, se deben aplicar las medidas de protección adecuadas, como vallar y aislar la zona. Por otro lado -agrega-, cada vez se conocen más los efectos perjudiciales de estos productos, y por ello, la sociedad presiona para que no se utilicen sino cuando son necesarios e, incluso, la legislación también va en esta línea.”

En el otro lado de la balanza, David Galarza y Antonio Cáceres, dueños de la empresa Aceviños Jardinería, comentan que el Imidacloprid es el insecticida más efectivo. “En Santa Cruz, es la única forma de controlar las plagas. Los jabones potásicos no son tan efectivos debido a que se degradan rápido, y si alrededor hay parques y jardines que no se fumigan, las plagas voladoras se reproducen también en las zonas que están siendo tratadas con estos productos”.

Para Alberto F. Acosta, ingeniero técnico agrícola, “estos productos tienen un registro en el Ministerio de Agricultura y unos permisos para aplicarlos en parques y en jardines. De todas formas, se han utilizado en casos puntuales y no en grandes cantidades. En el mercado hay otros pesticidas más inocuos como los jabones potásicos pero no son tan eficaces. Además, conllevan mayor mano de obra porque perduran menos en las plantas”.


Hay alternativas
En el caso del Glifosato. En primer lugar, se podrían utilizar los medios mecánicos (maquinaria diseñada especialmente para ello). Luego, si estos medios no son los adecuados hay otros herbicidas que son menos peligrosos para la salud, pero que, a diferencia del Glifosato que vale unos ocho euros el litro, estos rondan los veinte.

En el caso del Imidacloprid. El tratamiento menos tóxico y más natural, es el tratamiento sólo con agua. Consiste en aplicar agua a presión en la zona cuando la plaga se está creando. Si la plaga está extendida se puede recurrir a los tratamientos con jabones potásicos o fosfóricos, no son productos tóxicos y actúan degradando la piel del insecto. También se pueden utilizar los tratamientos con plaguicidas porque no incumplen la legislación, pero se debería de intentar evitar por su contaminación. Además, sería conveniente señalizar la zona, aislarla si es necesario y tener unas medidas de precaución adecuadas.

Problemática. Existe un conflicto en el uso de los plaguicidas debido a que hay insectos capaces de volverse inmunes a las dosis de plaguicidas. Esto se debe a que poseen en su constitución genética componentes que les permiten vivir en ambientes con altas concentraciones de pesticidas. Esto se trasmite a las futuras generaciones, de tal manera que en poco tiempo, según la capacidad de reproducción de la especie, toda la población se torna inmune.

Tratamientos biológicos. Debido a la resistencia de los insectos, sería conveniente buscar una medida alternativa como el control biológico. Pero, para utilizar este método se necesita una gran investigación, que puede durar varios años. Y, por otra parte, los parques y jardines al no representar un cultivo productivo, como pueden ser las frutas o las verduras, no cuentan con tanta capacidad económica, pero, según los expertos, sería conveniente que se realizaran investigaciones públicas con el fin de encontrar un método eficaz que no tenga el problema de la resistencia de los insectos y, que a la vez, sea natural, no contaminante y que no resulte tóxico para las personas, los animales y el agua.

Transporte de riesgo en Tarragona



Centenares de camiones y trenes con mercancías peligrosas circulan a diario cerca de núcleos densamente poblados en Tarragona porque no hay alternativa

Vida | 05/03/2012 - 02:17h
 
El paso de camiones con productos inflamables es habitual en poblaciones como Constantí. Vicenç Llurba 


ORIOL MARGALEF

Montbrió del Camp

El crecimiento sin orden ha llevado al Camp de Tarragona a situaciones de difícil convivencia, con cruce de intereses urbanísticos, turísticos e industriales. Uno de los paradigmas es eltransporte de sustancias peligrosas, productos tóxicos, explosivos o inflamables que se fabrican en el parque petroquímico más importante del sur de Europa, y que circulan a diario en tren o camiones, muy cerca de núcleos densamente poblados como única alternativa. Los transportes cumplen con estrictas normas de seguridad, pero la Generalitat advierte que en el futuro habrá que alejar estos tráficos, porque en muchos puntos no se cumplen los 500 metros de seguridad que impone la normativa de Protecció Civil.

Un informe de Interior analiza el flujo de transportes con mercancías peligrosas (ADR) y señala la mayor concentración de expediciones en el Camp de Tarragona. Los camiones cargados con estas materias utilizan de forma prioritaria la autopista, y tanto en la AP-7 como en la AP-2 la media supera los 150 camiones por día. Aun así, en torno a los parques logísticos industriales, en determinados puntos de Tarragona y el Vallès, el Govern ha detectado valores superiores a los 250 camiones diarios. Sólo el parque químico de Tarragona mueve al día una media de 160 camiones cisterna (40.000 al año), según la Associació Empresarial Química de Tarragona.

Una de las vías con más tránsito, la AP-7, ha visto crecer en los últimos años numerosas urbanizaciones a su alrededor, especialmente en la zona del Tarragonès y el Baix Penedès. Zonas residenciales como Nou Vendrell o Mas Astor, en El Vendrell, o el Racó del César, en Roda de Barà, están literalmente pegadas a la autopista. También los trenes cargados con materias peligrosas pasan a diario por el interior de núcleos de población. El informe de Protecció Civil señala el eje ferroviario entre Tarragona y Reus, con una media de 378.000 toneladas transportadas al año, como el más destacado de Catalunya en este tipo de transportes, seguido del tramo entre Reus y la terminal ferroviaria de Constantí.

Los convoyes circulan por dentro del casco urbano de Reus, una ciudad con más de 90.000 vecinos. El tráfico se concentra en las horas nocturnas, cuando hay menos transporte de pasajeros. "Tenemos la normativa más restrictiva de Europa en transporte de mercancías peligrosas. Los accidentes son prácticamente inexistentes", explica una portavoz de Adif. Eso no quiere decir que no se den incidencias. En julio pasado, un tren cargado con líquido inflamable tuvo pérdidas desde Reus hasta la estación de Lleida-Pirineus. El protocolo de seguridad mandó confinar a miles de personas en un perímetro de 600 metros. Fue una de las 12 activaciones del plan de emergencias Transcat realizadas en el 2011.

"Las administraciones no pueden esconderse más. La planificación urbanística de los municipios debe evitar errores históricos como hasta ahora, y tener en cuenta conceptos como la evacuación o la autoprotección. Que no pasen cosas no significa que no puedan pasar", afirma el director general de Protecció Civil, Manel Pardo, que aboga por mantener despejadas les principales infraestructuras de comunicación.

La normativa de Protección Civil establece un mínimo de 500 metros como distancia de seguridad, aunque se puede rebajar incorporando elementos de protección urbanística. Los informes de Protecció Civil a los planes urbanísticos no son vinculantes, aunque, advierte Pardo, sí que lo van a ser cuando el Parlament apruebe este año la nueva ley de Emergencias.




Una carretera que separa


A un lado, la industria química, decenas de humeantes plantas conectadas, el mayor parque petroquímico del sur de Europa. Al otro, el parque temático Port Aventura, el emblema turístico de la Costa Daurada. Y en medio, la nueva carretera TV-3148, un ancho vial que separará aún más dos sectores obligados a coexistir. Las obras de la autovía que unirá Vila-seca con el núcleo de la Pineda cuentan con una inversión de 23,3 millones de euros, están financiadas por la Generalitat y la Diputación de Tarragona y estarán acabadas el año que viene. La particularidad es que esta infraestructura, de 3,3 kilómetros, incluye además un vial segregado para el tráfico de camiones. Esta carretera en paralelo facilitará el transporte con origen o destino al polígono petroquímico sur y favorecerá la seguridad y la fluidez de la circulación en la nueva autovía.

Denuncian ante la Fiscalía los vertidos tóxicos en Mesa Mota



marzo 4, 2012 |


Planchas de amianto abandonadas en Mesa Mota. / DA

DIARIO DE AVISOS | LA LAGUNA

El Foro Contra la Incineradora ha informado que podrá en conocimiento de la Fiscalía de Medio Ambiente la situación en la que se halla el parque periurbano de Mesa Mota, dado su estado de abandono y, sobre todo, la presencia de vertidos incontrolados de carácter tóxico. Apenas diez días después de denunciar públicamente la presencia de planchas de amianto en esta zona intermedia de La Laguna y Tegueste, el colectivo ecologista asegura que “no sólo no se han retirado, sino que no se ha tomado ninguna medida preventiva para que la gente no deje a sus niños acercarse a jugar a la zona, por lo que vamos a proceder sin demora a denunciar este tema ante la Fiscalía”.

Además, quieren saber “si es cierto, como se nos ha indicado estos días, que Canarias no facilita datos al sistema nacional de Salud sobre trabajadores expuestos al amianto”. El Foro Contra la Incineradora asegura que los miembros servicios de limpieza del Ayuntamiento de La Laguna que se presentaron estos días en Mesa Mota para retirar las planchas finalmente no lo hicieron porque “cayeron en la cuenta de que, sólo por unos metros, el vertido se encontraba en la parte de la montaña perteneciente al término municipal de Tegueste”.

Sin embargo, apuntan, “Tegueste pasa olímpicamente de gastarse un céntimo en un espacio del que disfrutan principalmente los vecinos de La Laguna”. “Y del Cabildo Insular no digamos nada porque ni está ni se le espera a la hora de intervenir en este delicado asunto, pese a ser los que gestionan al Plan de Residuos”, aseguran.

Agente cancerígeno

La organización ecologista recuerda que la uralita “contienen fibras de amianto” y este material es “el principal agente cancerígeno que se conoce según la Agencia de Protección Ambiental americana (EPA)”.

“En España está reconocido como un residuo tóxico y peligroso, según Ley Básica del año 1986 y desde el años 2002 está prohibido su uso”, añade. Asimismo, el Foro Contra la Incineradora señala que “el riesgo de estos materiales se produce si respiramos las fibras de amianto que están en su composición. Esto puede producirse por la rotura de éstos, la descomposición por el paso del tiempo etc., por lo que lo convierte en materiales potencialmente peligrosos y causantes de: cáncer de pulmón, mesotelioma maligno y asbestosis”.

Los materiales tóxicos localizados en la Mesa Mota se encuentran en un espacio transitado, junto al área de aparcamiento de los aficionados que acuden al circuito de motocross.

domingo, 4 de marzo de 2012

Smog contra la salud, por José Antonio VERA





Smog contra la salud, por José Antonio VERA

3 Marzo 12 - -


La calidad del aire que respiramos en algunas ciudades es ya de por sí bastante mala en general, pero cuando durante meses deja de llover, los efectos perversos se hacen más que visibles. Aunque en los últimos días ha llovido, el smog (esa boina gris de niebla y humo que generan las industrias y los vehículos) se ha hecho visible este invierno a diario al acercarnos a Madrid y otras grandes ciudades. Se trata de una nube negra, gris o marrón que envuelve a los edificios y hace que muchas personas tengan problemas de respiración o picores oculares cuando es muy acusado debido a las condiciones térmicas o a la falta de lluvia. Pero no es un problema menor. El smog, formado por partículas finas y ozono troposférico, supone una importante amenaza para la salud. Un estudio de la Universidad de Washington ponía de manifiesto que la polución urbana incide más en la mortalidad por trastornos cardiovasculares como infartos agudos o ictus que por afecciones neumológicas. También se ha relacionado con un mayor riesgo de cáncer de mama y con una tasa más alta de mutaciones genéticas en el esperma. Además, provoca inflamación pulmonar y aumenta los problemas respiratorios de las personas que padecen asma alérgica.


En las muestras de aire urbano que se toman con cierta regularidad para analizar la calidad de vida en las ciudades es habitual encontrar exceso de anhídrido sulfuroso y partículas en suspensión, así como plomo, metales pesados, dióxido de nitrógeno, clorofluorocarbonos, dióxido de azufre, hidrocarburos y, por supuesto, dióxido y monóxido de carbono. Este último lo sueltan en abundancia las chimeneas de las fábricas, los carburantes, el humo del tabaco y los tubos de escape. El monóxido de carbono es uno de los principales agresores de la salud de entre los contaminantes del aire que respiramos. Puede causar desórdenes respiratorios de todo tipo, irritabilidad, dolores de cabeza, enfermedades cardíacas y, por supuesto, cáncer. Produce un polvo contaminante que está en suspensión en el aire y que con frecuencia nos tragamos. Es un polvo que ensucia las calles, los árboles, las plantas, los edificios de las viviendas en donde dormimos, cuyas fachadas están habitualmente teñidas de gris por la acumulación de gases y humos. Ese polvo contiene todo tipo de venenos industriales, en ocasiones llega a depositarse sobre los alimentos que compramos en los mercados, en las frutas y hortalizas que crecieron en tierras contaminadas al borde de carreteras saturadas de tráfico o cerca de autopistas muy transitadas y contaminadas.


Pero hay muchos más contaminantes. Los óxidos de nitrógeno generan efecto invernadero, destruyen el ozono estratosférico (el bueno), acidifican el aire y forman ozono troposférico (el malo), por lo que contribuyen al cambio climático, crean riesgos para la salud asociados a la radiación ultravioleta, enfermedades respiratorias. Son con frecuencia responsables de muchos de los trastornos respiratorios, picores, irritaciones y molestias en los ojos y la garganta que sufrimos con frecuencia en estos días.  


Contaminación: más infartos, ictus y tumores por la suciedad ambiental en las grandes ciudades


El tráfico rodado y el humo de las industrias y del tabaco han generado cifras de contaminación nunca vistas. En las últimas semanas se han registrado niveles de hasta 60 microgramos por m3 de partículas tóxicas. Éstas penetran en los alveolos y las arterias provocando dolencias respiratorias y cardiovasculares.





Contaminación: más infartos, ictus y tumores por la suciedad ambiental en las grandes ciudades
 3 Marzo 12 - - A. Jiménez - madrid


Es una masa de polvo con origen africano la que ha amenazado esta semana a la Península. Una incómoda visita que no hace sino aumentar los ya de por sí elevados niveles de contaminación atmosférica. Sin embargo, es poco frecuente que aparezca en la estación invernal. Suele hacerlo cuando el tiempo está despejado, hace sol y las lluvias son escasas. Pero, curiosa y desgraciadamente, estas características ambientales coinciden precisamente este año con la estación que debería ser la más fría y lluviosa. Porque estamos presenciando el invierno más seco desde que hay cifras al respecto.

Si a eso se suma la contaminación del tráfico rodado, el humo de las fábricas y del tabaco, se llega a cifras como las alcanzadas estos meses en nuestro país. Se han registrado en las últimas semanas niveles de hasta 60 microgramos por m3 de partículas en comunidades como Madrid, Sevilla o Bilbao, cuando la normativa europea no permite rebasar los 40 microgramos. «Los cambios en las presiones hacen que los contaminantes permanezcan más tiempo en la capa que respiramos», explica Ramón Fernández Álvarez, coordinador del área de Enfermedades respiratorias y Medioambientales de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ).

Muertes indirectas
La «boina» de aire sucio que incrementa la polución es responsable, aunque indirectamente, de más de 16.000 muertes prematuras al año en España. Y todo porque las sustancias nocivas, como los óxidos de nitrógeno (NO y NO2), ozono troposférico, óxidos de carbono (CO y CO2), dióxido de azufre y partículas en suspensión, penetran y se depositan en los alveolos y arterias. De esta forma producen efectos tóxicos agudos que derivan sobre todo del carácter irritante y oxidante de las sustancias atmosféricas, dando lugar a dolores de cabeza, tos, irritación de los ojos y de las vías respiratorias (que favorece la aparición de rinitis y bronquitis), inflamación pulmonar, incluso infecciones pulmonares graves y daños cardiovasculares.

Respecto a estos últimos, Gregory Wellenius, investigador y profesor del Center for Environmental Health and Technology de la Universidad de Brown (Estados Unidos), explica a este semanario que «el riesgo de ataque al corazón puede medirse por, al menos, tres mecanismos. Estudios previos demostraron que los niveles más altos de partículas ambientales pueden afectar el sistema nervioso, que es el responsable de la regulación del ritmo cardiaco y de la tensión arterial».

Ictus
En segundo lugar, estas partículas ambientales también han sido vinculadas «a un aumento de la inflamación». El experto añade que «por último, existen pruebas que sugieren que pueden afectar a la capacidad de reacción de las arterias, esto es, pueden hacerse más grandes o más pequeñas para regular la tensión arterial y el flujo de sangre a las partes diferentes del cuerpo. Estos mecanismos, individualmente o en combinación, pueden aumentar el riesgo de infarto». En el último trabajo de Wellenius y su equipo, publicado hace unas semanas en «Archives of Internal Medicine», acaban de desvelar que la contaminación atmosférica, incluso a niveles generalmente considerados seguros por las autoridades, también incrementa el riesgo de accidente cerebrovascular en la nada desdeñable cifra de un 34 por ciento. Además, descubrieron que el máximo peligro tras la exposición a los aires nocivos se produce entre las 12 y las 14 horas antes de sufrir el ataque. «Este periodo de tiempo que observamos entre el incremento de los niveles de las particulas del aire y el aumento del riesgo de ictus nunca se había estudiado antes. Es un resultado interesante, porque sugiere que existe una respuesta fisiológica muy rápida», añade el investigador.
En el trabajo en cuestión los expertos analizaron a más de 1.700 pacientes que acudieron al hospital por un accidente cerebrovascular. Los científicos se centraron en las partículas denominadas PM2.5, que proceden de centrales eléctricas, fábricas, camiones y automóviles, entre otros, y que penetran con facilidad en los pulmones.

Corazón
Respirar aire tan impuro también puede asociarse a un riesgo mayor de sufrir un ataque al corazón. El motivo, dicen los científicos, puede hallarse la inflamación que provocan los ya mencionados contaminantes (entre ozono, monóxido de carbono, dióxido de nitrógeno, dióxido de azufre). Excepto el primero de ellos, un ensayo internacional mostró un incremento de posibilidades de sufrir daño cardiaco en aquellos expuestos a mayores concentraciones de tóxicos durante apenas una semana antes de un ataque cardiaco. Así lo reflejaron recientemente en el «Journal of American Medical Association» (JAMA).

A un plazo mucho más largo, estas sustancias pueden afectar a la mujer. Eso creen investigadores de la Universidad de Buffalo (Estados Unidos) han demostrado que la exposición a la contaminación del aire cuando una mujer da a luz a su primer hijo, puede alterar su ADN, y en consecuencia, sufrir cáncer de mama en la premenopausia.

La alteración genética se debe a que se incrementan los niveles de una proteína, la E-cadherina, y que juega un papel importante en el mantenimiento estable de las células y de los tejidos.«Es el primer estudio que examina la exposición a la contaminación del aire en los puntos clave en la vida de una mujer», dijo la investigadora principal, Katharine Dobson.

Asma
Y estos problemas son para los más mayores. Pero, ¿qué ocurre con los pequeños? Los lactantes «realizan 40 respiraciones por minuto, frente a las 12 respiraciones de las personas adultas, por tanto, el aire que movilizan respecto al tamaño de sus pulmones es mucho mayor y proporcionalmente la contaminación también lo es», señala a este semanario el presidente de la Sociedad de Neumología Pediátrica (SENP), Manuel Sánchez-Solis.

El experto señala que «tienen más riesgo de sufrir asma y una disminución de la función pulmonar». Sánchez-Solis aclara que «los sistemas enzimáticos y de protección frente a las agresiones externas están en pleno desarrollo, por lo que se encuentran más indefensos».

En cuanto a la disminución de la función pulmonar, el presidente de la SENP considera que «es un riesgo indiscutible de EPOC. Son candidatos a sufrir esta enfermedad cuando sean adultos. Es algo que sospechamos vehementemente».

Lo único relativamente «bueno» es que los virus del invierno han aparecido tarde, por lo que «ha habido menos ingresos por estos virus respiratorios; su epidemiología depende de las condiciones atmosféricas».

Alérgicos
Enfermedades que aparecen y otras que se agravan. Como les ocurre a los pacientes alérgicos, que pueden ver dañados sus bronquios. A ello parece contribuir en gran medida la emisión de las partículas contaminantes que emiten los motores diésel, los cuales alteran la estructura del polen y aumentan su capacidad de inducir una respuesta alérgica en aquellas personas más susceptibles.

Francisco Feo Brito, coordinador del Comité de Aerobiología de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (Seaic) explica que «el motor diésel puede llegar a emitir hasta 100 veces más partículas que los motores de gasolina y otra la alta concentración de polen de cupresáceas de los meses de enero y febrero».

Para evitar en la medida de lo posible volvernos «grises», lo mejor es «evitar estar mucho tiempo al aire libre en los días de alta concentración de contaminantes, así como cerrar las ventanas y evitar hacer ejercicio físico al aire libre».


Y además... Engordan
Su nombre suena aterrador: químicos disruptores endocrinos (EDCs, por sus siglas en inglés). Son sustancias tóxicas que provocan una acumulación de grasa presente en alimentos y productos de uso corriente. Así lo explican desde El Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición, que están trabajando sobre ellas. Muchos, dicen, son solubles en las grasas y por ello se acumulan con facilidad.

Al grupo pertenecen especialmente los pesticidas e insecticidas. Lo que hacen, en concreto, es aumentar el riesgo de trastornos relacionados con la diabetes, como el síndrome metabólico y la resistencia a la insulina. Según explica Javier Salvador, del equipo del CIBERobn, «la obesidad visceral promueve la liberación de ácidos grasos libres que llegan al hígado y contribuyen a generar resistencia a la insulina, lo que favorece la diabetes».

Al nacer
Además, estos compuestos acumulados en la grasa se transmiten a los hijos durante la gestación y después de la lactancia. De hecho, un estudio realizado en hembras de roedor embarazadas mostró, tras ser expuestas a estos tóxicos durante 19 días (duración del embarazo de este mamímefro), cómo desarrollaron diabetes gestacional. Sus crías terminaron también siendo diabéticas a los seis meses de nacer. Otros trabajos revelan que los plásticos de policarbonato como el bisfenol A (utilizado en los «tuppers») podrían también contribuir en la aparición de diabetes al ser sometidos a altas temperaturas.




Residuos en producción de paneles solares crean dudas de su efectividad ecológica


Aunque generan energía limpia, las interrogantes apuntan a su proceso de fabricación, el que produce varios elementos tóxicos.
por A.C. / F.G.



En septiembre del año pasado, cientos de vecinos de la ciudad china de Haining se congregaron en las afueras de la compañía Zhejiang Jinko Solar. Alegaban que los desechos de la empresa causaban enfermedades y muertes. La industria seguía funcionando, pese a no haber aprobado los controles ambientales.

La protesta podría ser similar a muchas de este tipo, pero fue especial por dos motivos: la compañía produce paneles solares, una de las formas de generación de energía renovable más destacadas por su limpieza y aparente falta de secuelas, y China es actualmente el principal actor en la fabricación de estos paneles en el mundo, con tasas de crecimiento de entre 33% y 63% anual.

El episodio es un capítulo más en un debate abierto sobre una industria de la que no existe aún mucha regulación y menos cifras de su potencial impacto ambiental.

Reacciones químicas
Para producir electricidad, los paneles solares usan químicos y metales altamente contaminantes en su elaboración.

Un estudio de 2009 hecho por Silicon Valley Toxics Coalition, una ONG formada para defender los derechos ambientales de los habitantes de este valle tecnológico de EE.UU., alertó de los potenciales daños que podían generar en las personas, sobre todo en su proceso de fabricación.

Hoy existen varios tipos, aunque hay tres que son los más usados.

Los de silicio cristalino, los más comunes, donde el 80% del silicio usado se pierde en su elaboración. A pesar de que el silicio puede reutilizarse, genera un polvo tóxico que, al aspirarse, produce daños al organismo.

Otro tipo es fabricado a base de telururos de cadmio, un material conocido por su alta toxicidad, y potencialmente cancerígeno. Aunque en su fabricación sólo el 1% del material es desechado, requiere medidas especiales para evitar problemas ambientales y sanitarios.

Un tercer panel es el de silicio amorfo, que libera algunos gases potencialmente explosivos durante su producción.

"Hay paneles solares contaminantes, pero no son los fotovoltaicos. Son los que utilizan plomo ácido y tienen una batería para generar energía, la que no se puede reciclar", advierte Christof Horn, representante en el país de Solar World, una de las compañías fabricantes de paneles solares fotovoltaicos.

Solar Scorecard es un instrumento creado por la Silicon Valley Toxics Coalition para medir, a base de una encuesta, la eficiencia energética de las compañías productoras de paneles por medio de datos del proceso de fabricación, calificándose en una escala de 1 a 100. En 2011, sólo cinco de los 10 fabricantes aprobaron con máximas calificaciones; uno quedó en nivel suficiente y cuatro no quisieron responder la encuesta.

El director del Centro de Sustentabilidad de la U. Andrés Bello, Marcelo Mena, conoce de cerca la energía solar. Es un ferviente usuario. En su casa cuenta con seis de estos paneles, que le proveen la energía necesaria para funcionar durante todo el día y la que sobra, la invierte para la noche.

Asegura que existe un creciente interés en Chile por esta tecnología, la que aumentará más cuando los usuarios puedan aportar la energía que les sobra a la matriz. "Con la aprobación del net metering, que permite inyectar la energía que te sobra durante el día a la red, para luego usarla de noche, se reducirá en 30% a 40% la inversión inicial necesaria para sistemas a escala residencial", explica.

A pesar de ello, reconoce que requieren un tratamiento adecuado. "Todo causa impacto y estos paneles no son llegar y botar a la basura, pero tampoco lo son ampolletas, refrigeradores, computadores o celulares", explica.

Reciclaje

De hecho, el estudio de Silicon Valley Toxics Coalition también apunta al reciclaje. Un panel posee una vida útil de 25 años, y aunque un 90% puede ser reciclado, terminará convertido en un trozo más de e-waste, o basura electrónica. Según la organización, sólo el 12,5% de la e-waste es tratada y reciclada. Del resto, hasta un 50% podría ser enviado a lugares donde los procesos no son óptimos.

Los paneles de cadmio, los de mayor crecimiento, debido a que son muy económicos de fabricar y los más eficientes, tienen una gran desventaja: no existen compañías especializadas en su reutilización, por lo que son reciclados junto a televisores, luces fluorescentes y baterías.

Por lo mismo, en EE.UU. existe preocupación. "Creemos que algunos de los paneles, especialmente los que tienen una película delgada de cadmio, pueden generar residuos peligrosos cuando son eliminados en un vertedero", dijo en The Daily Green, Charles Corcoran, experto del Departamento de Control de Sustancias Tóxicas de ese país.

Pero Horn hace un alcance. "Los fotovoltaicos se reciclan. Se funden los materiales al terminar su vida útil, de modo que puedan volver a usarse para su fabricación y así no contaminan".

El doctor Andrei Tchernitchin, presidente de la Comisión de Medio Ambiente del Colegio Médico, es más optimista y cree que para cuando estos equipos se transformen en chatarra, ya debieran existir mecanismos que eviten que los elementos tóxicos que contienen caigan al ambiente. Es más, no sería mala idea, dice, que el precio de estos productos considere un porcentaje para que el fabricante pueda hacerse cargo de ese proceso.



Problemas en su producción

El estudio de Silicon Valley Toxics Coalition también detectó que algunas plantas que fabrican los paneles usan hexafluoruro de azufre para limpiar los reactores usados en su producción, un potente gas invernadero.

Día Internacional de la Mujer




Homenaje a todas aquellas mujeres que lucharon y aún luchan. por la misma igualdad de derechos y de oportunidades.

La broncemia, una enfermedad de la medicina moderna


Francisco Occhiuzzi -




Nos llega un correo de una persona querida para nosotros con varios enlaces de vídeos en youtube. En esta entrada presentamos uno de ellos, publicado por el canal de TEDxTalks .

Nos expresa de forma clara y no exenta de sentido del humor (aunque en este caso sea más bien humor negro...), la "enfermedad" que está asolando a un gran número de nuestros médicos.


LA BRONCEMIA


Se parece bastante a lo que estamos exigiendo los que padecemos este trato distante de hospitales y colegiados.

Médicos que se alejan cada vez más de los pacientes en la medida en que la tecnología se interpone entre ellos hasta formar una barrera infranqueable que a ellos, al parecer, ya les está bien, ya que de este modo, la implicación con el enfermo es mínima (o inexistente...) e incluso en muchos casos, lamentable.

Los semidioses no quieren ponerse a la altura de los simples mortales.


Por supuesto que la clase política no escapa a esta epidemia que asola nuestra sociedad y quizás debería darse cuenta de que debe reaccionar sin tardanza puesto que el pueblo está cansado... Muy cansado de cargar con todo en la escasez, mientras que ellos nos insultan con su alto nivel de vida, propiciado por sus grandes e injustos sueldos y enormes privilegios.

Este vídeo es un claro ejemplo de cómo el colectivo médico está perdiendo de vista al ser humano.



LA BRONCEMIA


Gracias a Cristina Trullá por esta estupenda colaboración con nuestra causa ya que toda ayuda es poca para difundir las injusticias a las que nos vemos sometidos los ciudadanos de a pie.

Publicado por Gaspar en 11:26

No es la depresión, estúpidos



Adrián Martínez

No se si ustedes recuerdan aquel chiste de un paciente con diarrea aguda que acude a un centro médico y el bedel, por equivocación -lo mismo era interino y ese mismo día se enteró de que no le renovaban el contrato- le envía al psicólogo. Tras un buen rato sale el paciente de la consulta y el mismo bedel, apresuradamente, le pide disculpas y le pregunta si sigue cagándose. El paciente, circunspecto, le responde que síÉ pero que ya no le importa. 

Parece, sólo, de chiste pero la medicina sigue aplicando este tipo de terapias psico-educativas-conductuales a pacientes con determinadas patologías. Un ejemplo típico es la fibromialgia (FM).
La FM puede ser una enfermedad esquiva y compleja pero no tiene un origen psicológico. Lo diremos por activa y pasiva. Numerosos estudios han confirmado su base neurobiológica como así fue reconocido por consenso de expertos. Dicha patología es de causa aún desconocida y se caracteriza por un cuadro de dolor crónico musculoesquelético generalizado, de origen no articular y que requiere para su diagnóstico la presencia del mismo de forma generalizada y de más de tres meses de duración, acompañándose de una sensibilidad anormal a la presión digital en unas zonas determinadas del cuerpo. Estos pacientes acuden a consulta por este tipo de molestias aunque es frecuente que presenten otras como fatiga, sensación de tumefacción y rigidez matinal, parestesias y disestesias en las manos, alteraciones neurológicas y en el sueño, disfunciones neuroendocrinas e inmunológicas y trastornos en el aparato digestivo, entre otras cosas. Es una enfermedad de sensibilización central que, en porcentajes importantes, se asocia a otras como la Sensibilidad Química Múltiple, el Síndrome de Fatiga Crónica y el de Electrohipersensibilidad, demostrándose, por tanto, la más que probable estirpe medioambiental de todos ellos. 

La FM se diagnostica teniendo en cuenta unos criterios que, en primera instancia, fueron establecidos por el Colegio Americano de Reumatología en 1990 y que, a petición de la comunidad científica, fueron renovados en 2003 en lo que se llamó el Consenso Canadiense. Con estos nuevos criterios puede observarse un aumento en el diagnóstico de FM entre pacientes con dolor crónico. También que hasta un 14% de pacientes diagnosticado de FM con los criterios del año 1990 no cumplen los nuevos.

Pero algunos en nuestro país no se han enterado o no quieren enterarse. Sus razones tendrán. Quizás sea debido a que el Ministerio de Sanidad sigue recomendando, en su documento de 2011, la utilización de los criterios diagnósticos de 1990 pese a reconocer que los mismos "plantean varias limitaciones". Las primeras, las mentales supongo. O sea, reconoce que hay un error de base pero persiste en su empeño y claro, alguna patulea científica le acompaña en el error. Pongamos por caso el del IDIAP Jordi Gol (Instituto de Investigación en Atención Primaria). Instituto que fué una fundación e iniciativa del Instituto Catalán de Salud y que no hace mucho publicó una investigación sobre FM en la cual establece que la misma se puede combatir con psicoeducación y relajación desde atención primaria. Recuerden el chiste. Sin embargo esta visión terapéutica sólo es posible cuando se contemplan a la depresión y a la ansiedad como causas de la FM. 

Y no es el caso. En dicha investigación se demostró que el 62.2 % de los enfermos presentaban depresión, sin embargo los criterios canadienses afirman que la incidencia de la misma en la FM es similar a otras enfermedades que cursan con dolor crónico. Es decir la depresión es un síntoma típico de los pacientes que sufren dolor crónico -y de los que ven canal 9- y no un status propio, y muchos menos la causa, de la FM. Es más, ningún estudio ha conseguido evidenciar hasta ahora que la presencia de trastornos o acontecimientos emocionales actúen como factores de riesgo, factores precipitantes y/o desencadenantes en el desarrollo o empeoramiento de la FM. Por el contrario, hay alteraciones neurológicas puestas de manifiesto por las nuevas tecnologías que están permitiendo realizar estudios donde se han encontrado diferencias significativas en el procesamiento del dolor entre pacientes con FM y personas sanas. Y ante aquellas investigaciones del IDIAP y similares la respuesta, no puede ser otra, debe ser "clintoniana": No es la depresión, estúpidos.

Y surgen varias preguntas: ¿Por qué este esfuerzo en no reconocer la naturaleza de la FM y empeñarse en tontadas y establecer sesgos que no conducirán al desarrollo de estrategias adecuadas para estos pacientes? ¿Se intenta echar una mano a esa derivada y deriva política que establece una minimización del gasto público y una limitación en la asistencia adecuada y multidisciplinar que merecen estos pacientes? ¿Por qué a estas alturas del conocimiento científico hay quien aún sigue empeñado, erre que erre, en buscar donde ya se ha demostrado que no está la causa de la Fibromialgia, y mucho menos el tratamiento? ¿Cuáles son las auténticas motivaciones para seguir trabajando -y gastando dinero público- en esa línea conducente a la psicologización y psiquiatrización de los pacientes con FM?

Estoy completamente de acuerdo con todas las Asociaciones de Afectados cuando afirman que el estudio del Jordi Gol es tendencioso, da cobertura a las administraciones sanitarias potenciando la confusión sobre la naturaleza de esta enfermedad y pretende limitar la asistencia de estos enfermos a atención primaria. Les han marcado un auténtico gol. Por la escuadra.

Lo mismo con unas palmaditas en la espalda y algún viaje del Imserso hubiese sido más que suficiente. Lo mismo intentan de este modo que algunos pacientes dejen de cagarse. En todo. En algo. En alguien.
http://www.diarioinformacion.com/suplemento-salud/2012/03/03/depresion-estupidos/1230008.html